Durante la primera quincena de febrero, la inflación a tasa anual se desinfló de 4.48%, que tocó en enero, a 4.21%, es decir, todavía por arriba del objetivo del Banco de México.

En la primera parte del mes, los precios en general avanzaron a un menor ritmo que en los periodos precedentes, con 0.12%, notándose que ya no figuran los productos relacionados con la reforma fiscal, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Sin embargo, la canasta básica subió 0.19% y a tasa anual en 5.81 por ciento. Si bien los precios de los agropecuarios bajaron 0.60%, tienen un incremento de 10.21% en variación anual.

Esto se reflejó sobre todo en dos productos que tuvieron la mayor incidencia sobre la inflación. Se trata del limón, cuyo costo fue casi 30% más respecto del periodo anterior, ya que se vende a más de 40 pesos el kilo en los mercados y la cebolla en 20 pesos el kilo, con lo cual registró un aumento de 9 por ciento. También influyó el gas natural, al subir las tarifas 7.9 por ciento.

En el rubro de energéticos se tuvo un ascenso quincenal de 0.79% y sobre el mismo periodo de hace un año, de 10.24 por ciento.

También repuntó el precio de la ropa de abrigo 3.82%, después de las rebajas por fin de temporada en las tiendas.

A la baja sigue el jitomate, con -18.02% a 12 pesos por kilo; la calabacita, con -14.72%, y el chile serrano, con -15.112 por ciento.

A pesar de lo barato de algunos alimentos, las fondas continuaron encareciendo la comida corrida en 0.42% y los restaurantes el costo de sus menús en 0.32 por ciento.

En zonas de la frontera la inflación sigue presionando los bolsillos de los consumidores. La tercera localidad más cara fue Tijuana y la segunda con menos inflación Tapachula, Chiapas.

IMPACTO PASAJERO

Para Invex, los resultados de la inflación fueron consecuencia de la desaceleración de los precios de energéticos y para bebidas y alimentos.

En enero se tuvo el efecto de la entrada en vigor de los nuevos impuestos para bebidas y alimentos de alto contenido calórico, así como un incremento único a la gasolina, lo que provocó una distorsión temporal en la tendencia inflacionaria.

Por lo que, según Invex, esto corrobora la teoría de que el impacto derivado de la reforma fiscal puede ser pasajero y no provoque efectos de segundo grado, de tal manera que, estimó, la inflación retrocederá a 4% para el cierre del año.

Lo anterior porque, de momento, el deterioro de las expectativas será transitorio y, dado que la recuperación del consumo aún no se consolida, se podrían observar ajustes a la baja en datos de ventas al menudeo.

En la segunda parte del año se podría tener un repunte en empleo, masa salarial y consumo conforme se presente un mayor crecimiento en el sector industrial norteamericano, que será favorable para nuestro país.

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