La inflación anual en la primera quincena de febrero se ubicó en 4.71%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esto significa que moderó la escalada con respecto al registro previo, de enero.

En los primeros 15 días del mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una variación de 0.33 por ciento. Esta es la fluctuación más alta para un periodo similar desde el 2001 y se presentó a pesar de que no se realizó el ajuste al precio de la gasolina.

Analistas de Banamex atribuyen este aumento quincenal al aumento de precios de mercancías, que en las mismas dos semanas fue de 0.69 por ciento.

Este rubro, el de mercancías, incorpora el impacto de la depreciación cambiaria en sus precios, de acuerdo con analistas de Finamex Casa de Bolsa.

Además, en los primeros quince días del mes el Inegi registró entre los precios con las mayores variaciones la del gas doméstico LP, que fue de 1.34%; el alza de 5.71% en el precio del gas doméstico natural y las que alcanzaron el limón (13.10%); tortilla de maíz (0.89%); pan de dulce (2.63%) y otros alimentos cocinados, de 1.5 por ciento.

A pesar de reconocer que la variación en los precios generales de la primera quincena de febrero sorprendió al mercado, Grupo Financiero Banorte sostiene su expectativa de que la inflación promediará al cierre del año 5.7%, y Banamex también la mantiene en 5.5 por ciento.

Subyacente arriba del límite

Según el reporte, la inflación subyacente en su registro anual llegó a 4.20%, con lo que se rebasó por primera vez la meta permisible del Banco de México, que es de 3%, con un rango de variabilidad de un punto porcentual.

En la minuta más reciente de la primera Reunión Monetaria del año, se observa que la Junta de Gobierno de Banco de México explica la tendencia al alza de la inflación subyacente en buena medida al ajuste de precios relativos de las mercancías que ha originado la depreciación de la moneda nacional .

El propio banco central ha explicado que esta medición capta el impacto de la depreciación del peso frente al dólar, específicamente en el rubro de mercancías, e incorpora los precios no volátiles como alimentos procesados, bebidas y tabaco .

De acuerdo con la información del Inegi, el componente subyacente reportó una contribución al índice general de 0.34 puntos porcentuales en la quincena.

Y no se pudo compensar

En el detalle del reporte de inflación se observa que en la quincena se presentaron precios a la baja en productos agropecuarios y en la gasolina de bajo octanaje.

Entre los agropecuarios con precio a la baja se encuentran el jitomate, cuya variación quincenal fue negativa en 19.59%; la cebolla, (-13.43%); calabacita (-10.4%); pollo (-0.51%); carne de cerdo (-0.93%); huevo (-0.63%); otros chiles frescos (-4.96 por ciento).

En otros años, ha bastado con la caída de precios de jitomate, cebolla y chiles para mesurar la escalada de precios generales, lo que se ha llamado efecto pico de gallo .En la quincena objeto de este informe, no fue suficiente.

Los extremos regionales

Como cada quincena, el Inegi identifica a las localidades que en el periodo registraron las variaciones extremas y selecciona a las 10 que rebasan el dato general y las 10 que alcanzan la variación más baja.

Así, encabeza la lista de las que quedaron por arriba de la nacional: Tepatitlán, Jalisco; Durango, Durango; Matamoros, Tamaulipas; Ciudad Acuña, Coahuila; Chihuahua, Chihuahua; Mexicali, Baja California; Culiacán, Sinaloa; Córdoba, Veracruz; Tulancingo, Hidalgo y Fresnillo, Zacatecas.

Mientras, las localidades con variación por debajo de la nacional fueron en la quincena: Ciudad Juárez, Chihuahua; Tapachula, Chiapas; Campeche, Campeche; Tehuantepec, Oaxaca; Huatabampo, Sonora; Veracruz, Veracruz; Jacona, Michoacán; Iguala, Guerrero; Morelia, Michoacán; Hermosillo, Sonora.

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