Si bien la caída del precio del petróleo representa una alerta para las finanzas públicas, el gobierno federal percibirá un alivio por la recaudación del impuesto a la gasolina y el diésel; mientras que los mexicanos podrán beneficiarse en el sentido de que gastarán menos en algunos productos derivados del petróleo, refirieron expertos.

Ante la caída de los precios del petróleo, el gobierno importa más barata la gasolina de lo que la vende, esto le permite obtener una recaudación a través del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) que se cobra a la gasolina y el diésel, explicó Luis Adrián Muñiz, analista de la Casa de Bolsa Vector.

En la medida en la que el precio internacional de las gasolinas sea menor al precio local, se obtiene un diferencial sobre el cual el gobierno federal puede cobrar un impuesto, y para este año, si los precios del petróleo prevalecen bajos se obtendrá un impuesto alto .

Muñiz comentó que el gobierno federal es el único ganador en este contexto, ya que recibirá recursos que se cobrarán a estos productos a través del IEPS, lo cual le ayudará a compensar la baja en los ingresos petroleros.

En los primeros 11 meses del 2014, el subsidio a la gasolina alcanzaba los 19,364.2 millones de pesos, 77.6% menos que lo registrado en el mismo periodo del 2013, cuando se destinaron 83,284.7 millones de pesos, de acuerdo con estadísticas de Hacienda.

Ante las constantes caídas en el precio del crudo, el ingreso por exportaciones de crudo está protegido a través de las coberturas, mientras que por el lado de las importaciones, la gasolina se compra a un precio menor y se vende al consumidor a uno mayor, lo que permite al gobierno recaudar en vez de gastar.

Esto se reflejó desde octubre pasado, cuando Hacienda comenzó a recaudar de manera efectiva este impuesto. De hecho, en noviembre del 2014, la autoridad recaudó 1,916 millones de pesos, lo cual contrasta frente al desembolso de 6,587.6 millones de pesos que el gobierno realizó en el mismo mes del 2013.

Muñiz enfatizó que si los precios de la gasolina en México no fueran regulados, se percibiría una ganancia más evidente para el consumidor, porque la baja en el precio se trasladaría directamente.

Pero la nueva legislación en materia energética, que prevé una liberación gradual de la venta de la gasolina en el país hacia el 2018, permitió al gobierno mantener el control de los precios de la gasolina durante este año, y aumentarlos conforme a la inflación, a pesar del panorama de precios bajos que percibe el mercado del crudo.

De acuerdo con la Ley de Ingresos del 2015, el gobierno espera recaudar por el IEPS en gasolinas y diésel al menos 30,321.3 millones de pesos, l 1.04% de los impuestos totales que pretende recaudar.

Campo, de los beneficiados

Las importaciones que realiza el país de los derivados del petróleo son el principal factor positivo para los bolsillos de los consumidores, indicó Raymundo Tenorio, economista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

"México es importador de azufre, polietilenos, polímeros de etileno y poliprepileno. Entonces, el precio de estos bienes al importarlos bajan porque los países extranjeros compran la principal materia prima que es el petróleo en México que está barato y al transformarlo en prolipepileno y polimeros los van a vender más barato al importador mexicano".

Al consumidor mexicano le beneficia al momento de comprar pintura más barata para su casa o PVC para alguna construcción, beneficio que se apreciará incluso desde este año, expresó el analista del Tec.

De enero a noviembre del 2014, México importó 2,171.1 millones de dólares de polímeros de etileno, lo que representa 5.7% de lo que se importa al país.

Uno de los sectores que podría beneficiarse es el campo, dado que los fertilizantes, pesticidas y herbicidas contienen amoniaco u otros derivados del petróleo que México importa, y ante la disminución del precio del petróleo, los productores podrían adquirirlo a un precio menor.

Al cierre de noviembre del 2014 se importaron 466.5 millones de dólares de estos productos agroindustriales, lo que representó un alza de 9.5%, respecto al mismo periodo de 2013.

También, aquellas industrias cuyos insumos sean de origen petroquímico como la textil, de plásticos y la propia industria química podrían ser de los sectores beneficiados. De enero a noviembre del 2014, esta industria importó 10, 428.3 millones de dólares, lo que significó 3.3% más que en el 2013.

Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank comenta que países como Estados Unidos y Japón, la caída de los precios del petróleo representan excedentes para sus finanzas, ya que al comprar más barato el crudo se genera un ahorro adicional.

"Esta baja puede contribuir a que el consumo en Estados Unidos sea más acentuado y que por lo mismo las importaciones que realizan en México sean más grandes".

Expuso que el impacto de los precios ha tenido un efecto sobre el tipo de cambio, en el sentido de que el dólar ha incrementado y los productos que vende México al extranjero tienen un abaratamiento, lo que hace más competitivos los bienes que se venden al exterior.

"La depreciación también puede ayudar a las exportaciones mexicanas en la venta de piezas de autos y la industria aeroespacial. Este tipo de cambio elevado representa una baja en el valor de las productos mexicanos para los compradores en los mercados desarrollados, lo que puede favorecer a las exportaciones".

Reformas sin profundidad

El analista de Vector comentó que en la reforma energética faltó más profundidad en diversificar los ingresos del gobierno y tratar de desligarse de la parte petrolera.

"Mientras México siga dependiendo en gran parte de los ingresos petroleros, continuar con la incertidumbre de los altos o bajos precios del petróleo".

Por otra parte, Correa dijo que aún queda mucho espacio para mejorar el marco fiscal en el país partiendo del entendimiento de que la economía se mueve principalmente por parte del sector privado.

"En la medida en que hagamos un marco fiscal mucho más favorable, el nivel de crecimiento puede aumentar. Sólo hay que buscar un buen equilibrio en la extracción de recursos y que se apliquen a los mejores usos para denotar inversiones y fuentes de empleo".

Expuso que al tener un precio por barril de petróleo a 55 dólares con un tipo de cambio promedio de 14 dólares, se percibiría un impacto de 72,000 millones de pesos; mientras que si el precio fuera de 40 dólares con el mismo tipo de cambio el impacto sería de 145,000 millones de pesos.

Sería positivo empezar a adecuar el esquema fiscal con el enfoque de que se pueda mejorar el funcionamiento de la economía en caso de que el precio se mantenga en 40 o 50 dólares .