La inflación a los consumidores repuntó en la primera quincena de abril a un nivel que no se veía desde el cierre del 2017, esto como consecuencia del aumento que se presentó en el precio de los energéticos, así como por un efecto de la base de comparación, de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En la primera mitad del mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance quincenal de 0.06%, mientras que a tasa anual se ubicó en 6.05 por ciento. Esto supone el mayor nivel del que se tiene registro desde la última quincena de diciembre del 2017, cuando se ubicó en 6.85 por ciento.

En aquel año, la inflación rebasó en diversas ocasiones el techo de 6.0% ante la depreciación del peso frente al dólar, los aumentos en el precio de las frutas y verduras, así como por la liberalización de los precios de las gasolinas, en donde el gobierno dejó de determinar el precio de los combustibles.

El repunte de la inflación en abril era algo que esperaban los analistas debido no sólo a la recuperación de los precios de los energéticos, sino también por un efecto base de comparación. El año pasado, con el inicio de la pandemia en México, la inflación registró un nivel de 2.08% en la primera mitad de abril.

“En el 2020, particularmente a partir de la segunda quincena de marzo, se comenzaron a observar disminuciones significativas en precios a raíz de la pandemia del Covid-19. El cese de operaciones de varios sectores de actividad económica y el efecto negativo que esto tuvo sobre los ingresos de las familias, ocasionaron una caída importante en la demanda por varios bienes y servicios. Por la ley de la oferta y la demanda, la disminución de la demanda ocasionó una disminución general del nivel de precios”, explicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

No obstante, el resultado quedó por arriba del sondeo que realizó Reuters, en donde especialistas esperaban una inflación de 5.74 por ciento.

Analistas de Banorte indicaron que el efecto base seguirá distorsionando las tasas de la inflación; sin embargo, existen otras presiones como las restricciones globales de oferta, que pueden estar aumentando los costos de los insumos; efectos de traspaso de los precios de los energéticos; y potenciales ajustes en los precios debido a alzas en el salario mínimo y la debilidad del peso.

A detalle

Al interior del reporte se puede observar que en la primera mitad de abril hubo presiones tanto del índice no subyacente como del subyacente, específicamente en los rubros de los energéticos y las mercancías.

En el caso de la inflación no subyacente, ésta se ubicó en 12.21% anual. Al interior, los productos agropecuarios vieron un aumento de 3.63%; aquí, los pecuarios incrementaron su precio en 7.15%, mientras que las frutas y verduras disminuyeron en 0.64 por ciento.

En el caso de las tarifas autorizadas por el gobierno y energéticos, la inflación fue de 19.42% en el periodo. En el caso de las tarifas, estas aumentaron 2.19% anual, mientras que los precios de los energéticos repuntaron 28.22%, el mayor nivel que se reporta desde la segunda quincena de marzo de 1997, cuando aumentaron 28.65 por ciento.

El repunte en el precio de los energéticos era esperado ya que el año pasado los precios internacionales del petróleo llegaron a terrenos negativos; sin embargo, en los últimos meses, se han normalizado.

En el caso de la inflación subyacente, que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, se ubicó en 4.13 por ciento. Al interior, la mayor presión se observó en las mercancías, las cuales aumentaron 5.66% ante los incrementos de 5.96% anual de los alimentos, bebidas y tabaco, así como de 5.32% de las mercancías no alimenticias.

Por su parte, los servicios aumentaron sus precios en 2.47%; aquí, los que están relacionados a la vivienda vieron un incremento de 1.71%, mientras que los de educación de 1.12% y otros servicios 3.44 por ciento.

Alza en precios, transitoria: AMLO

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Luego de que la inflación repuntó en la primera quincena de abril a un nivel que no se veía desde diciembre del 2017, el presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que esta situación es transitoria.

“Acerca de la inflación, es un asunto transitorio, de acuerdo al informe que me han presentado”, dijo el mandatario.

En la primera mitad del actual mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de 0.06% quincenal, mientras que a tasa anual se ubicó en 6.05%, de acuerdo con la información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Según López Obrador, su gobierno ha podido detener el incremento en los precios de la gasolina, el diésel y la luz, pero no así en el precio del gas.

“Tenemos detenido el incremento en los precios de las gasolinas, del diésel, de la luz y donde hemos tenido problemas para cumplir el compromiso de que no aumente el precio de los combustibles es en el gas, pero ya estamos buscando la manera de que se cumpla el compromiso, como lo estamos haciendo con las gasolinas, y que no aumente”, dijo,  y aclaró que el lunes abundará sobre el tema. (Jorge Monroy)

ana.martinez@eleconomista.mx