El déficit de la cuenta corriente ascendió a 6,941 millones de dólares en el primer trimestre del año, esto es casi la mitad del desequilibrio registrado en el mismo periodo del año pasado, según información del Banco de México (Banxico).

Como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), el déficit de la cuenta corriente del periodo enero-marzo equivale a 2.3%, y queda inscrito como el más bajo para un lapso similar en lo que va de la administración y claramente contrasta con los 4 puntos del PIB que representó en el mismo lapso del año pasado.

Esta corrección en el déficit de la cuenta corriente es explicada por la dinámica global positiva que impulsaron las exportaciones según Delia Paredes, directora ejecutiva de Análisis y Estrategia en Grupo Financiero Banorte.

Desde Nueva York, Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, explica que este déficit entra en una clasificación de “modesto”, que es por debajo de los 20,000 millones de dólares, pues puede financiarse cómodamente con una cuenta de capital anclada en flujos de Inversión Extranjera Directa (IED).

Sin embargo, considera que no se pueden echar las campanas al vuelo, dada la incertidumbre que prevalece en torno a la IED por “las perspectivas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ante los posibles cambios en el entorno regulatorio y de inversión en los sectores de petróleo y gas después de las elecciones de julio”.

IED no es lo que parece

De acuerdo con la información de Banco de México, en el periodo se registró 6,951 millones de dólares en IED. Un saldo que resulta de 9,502 captados en México (inversión productiva doméstica) y una desinversión del exterior de 2,551 millones de dólares.

En el detalle de la información divulgada por Banxico, se observa que de los 9,502 millones de dólares de inversión directa, sólo 1,370 millones corresponden a nuevas inversiones mientras el resto, 7,299 millones, son reinversiones. Además documenta que se presentaron en el periodo 833 millones de dólares por cuentas entre compañías.

Al respecto, el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, José Luis de la Cruz, indica que por años México ha registrado una baja captación de nuevas inversiones. Incluso pese al atractivo que en el inicio levantaron las reformas estructurales.

Tras la escalada de la incertidumbre por la negociación del TLCAN, y el riesgo de cambios en las regulaciones que favorecen a la inversión en el sector energético si triunfa un candidato opuesto a la continuidad, este desaliento será mayor, alertó.

La cuenta corriente es resultado de las operaciones de comercio exterior, contratación y pago de deuda, así como los recursos que dejan los turistas al visitar el país y las remesas que envían los mexicanos que trabajan en el exterior a sus familias en el país.

Esta moderación del saldo negativo en la cuenta corriente del trimestre resulta del menor desequilibrio comercial, de 11,000 millones de dólares; el sólido flujo de remesas en el periodo, de 7,036 millones de dólares; y una baja en el déficit de la balanza de servicios factoriales.