La confianza de los consumidores registró una mejora en diciembre del 2020, al registrar un crecimiento de 1.2 puntos respecto al mes pasado, tras la contracción que se registró en noviembre, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con ello, el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 38.1 puntos, su mayor nivel desde marzo del 2020, cuando estaba en 42.5 puntos y los efectos del Covid-19 comenzaban a reflejarse.

Desde entonces, el ICC no ha estado por arriba de los 40 puntos, un nivel al que se llegó en julio del 2018, cuando se dio a conocer la victoria de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales.

Las razones del repunte a fin de año, señalaron analistas, se atribuyen a la llegada de la vacuna contra el Covid-19, así como por un efecto rezagado del optimismo que generó la campaña del Buen Fin en noviembre, el cual tuvo una mayor duración.

“Las cifras reflejan un mayor optimismo de los consumidores pese a el endurecimiento de las restricciones sanitarias en algunas zonas del país durante diciembre, en particular en la Ciudad de México y Estado de México, entidades que concentran 21.4% del total de la población de país.

Esto, podría indicar que ha tenido más relevancia el optimismo por la llegada de la vacuna que el pesimismo por el repunte de la pandemia”, indicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

No obstante, ante los repuntes y la saturación de hospitales en ciertos estados —que ha llevado a declarar Semáforo Rojo en algunos de ellos— se espera que en enero el ICC se deteriore.

“Estimamos que durante enero habrá un retroceso moderado en línea con las medidas para prevenir los contagios de Covid-19 resultando en un nivel de 37 puntos para el indicador general”, señaló Marcos Daniel Arias, analista económico de Monex.

En su comparación anual, el indicador registró una disminución de 4.9 puntos, la menor desde marzo del 2020, cuando cayó 4.4 puntos.

Optimismo en el hogar

En el reporte se observó que las mayores mejoras se registraron en las expectativas de los hogares, tanto para el momento actual como a un año. La situación económica actual de los miembros de la casa registró un incremento de 1.7 puntos mensual y la de la situación esperada en 12 meses mejoró en 1.5 puntos.

En el caso de la situación económica del país, la esperada dentro de 12 meses mejoró en 0.6 puntos y la actual en 0.4 puntos.

“La valoración del país sigue estancada y en promedio los dos componentes (expectativas del hogar y del país) tienen un rezago de casi 10 puntos respecto a los índices del hogar. Estos niveles de la brecha entre hogar y país son de los más elevados en los últimos 30 meses y se añaden a la sobreestimación del impacto que la confianza tiene sobre los niveles de consumo”, añadió el analista.

El componente de las posibilidades para comprar muebles o electrodomésticos, aumentó 1.0 puntos en comparación mensual.

Perspectivas de ahorro y compras

Al interior de los indicadores complementarios, se observó un mayor crecimiento en las posibilidades actuales para compra de ropa, zapatos y alimentos, indicador que registró un crecimiento de 2.9 puntos en comparación mensual, mientras que el indicador que mide las posibilidades actuales para ahorrar parte de los ingresos creció 2.3 puntos y el de las condiciones económicas para ahorrar a futuro aumentaron en 1.3 puntos.

Otro rubro que presentó una mejora considerable fue la posibilidad de comprar, construir o remodelar una casa en los siguientes dos años, que creció 1.7 puntos.

El único indicador complementario que registró una disminución, en su comparación anual, fue el de las posibilidades de compra de un auto nuevo o usado en los siguientes dos años, al presentar una disminución de 0.1 puntos.

ana.martinez@eleconomista.mx