El último mes del blanqueo le imprimió una velocidad adicional al ritmo con el que los argentinos venían ingresando al régimen de sinceramiento fiscal que lanzó el gobierno de Mauricio Macri, y que concluyó el viernes pasado. El blanqueo permite que se incorporen en el circuito formal los bienes no declarados en moneda nacional, extranjera y los demás bienes ubicados en el país y en el exterior , sin obligación de informarle a la autoridad fiscal el origen de los fondos utilizados para adquirirlos.

En la oficinas de los distintos Ministerios no dejan de asombrarse y lo califican de un rotundo éxito: el número final aseguran que está por arriba de los 120,000 millones de dólares y no descartan que, tras los últimos cómputos que lleva la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), alcance los 135,000 millones de dólares.

Desde el sindicato de Personal Superior de la AFIP (Upsafip), que estuvo procesando el ingreso de quienes exteriorizaban activos, aseguran que podría tocar los 130,000 millones de dólares. El anuncio oficial lo hará el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular de la AFIP, Alberto Abad. Si bien hay tiempo hasta el 17 de abril para completar los trámites, según extendió el plazo el ente recaudador, para el pago del impuesto especial terminó el viernes pasado.

Con los datos del blanqueo también se difundirá el resultado de la recaudación impositiva de marzo, en el que impactaron los ingresos fiscales que surgieron por la multa de quienes ingresaron al régimen de sinceramiento fiscal.

Según estiman en dependencias oficiales, los recursos que se originaron por este impuesto especial alcanzan los 35,000 millones de pesos argentinos entre enero y marzo. Así, en el último mes, esos ingresos habrían llegado a más de 25,000 millones de pesos argentinos, tras los 7,711 millones de pesos argentinos de enero y los 1,097 millones de pesos argentinos de febrero.

La evolución de esta recaudación, mirada muy de cerca desde el Gobierno, fue resaltada por el presidente Mauricio Macri en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. "Al 31 de enero recaudamos casi 115,000 millones de pesos argentinos, los que nos permitirá hacer los pagos de la reparación histórica a los jubilados", sostuvo el primer día de marzo.

Para tener una perspectiva de cómo fue esta evolución, en octubre habían ingresado $ 3104 millones; en noviembre, $ 12.946 millones y, en diciembre, el récord de 90,437 millones de pesos argentinos, el mejor mes para el blanqueo. Así, sin contar marzo, el total asciende a poco más de 116,000 millones de pesos argentinos.

Al 31 de diciembre, el total blanqueado alcanzó los 97,842 millones de dólares, por lo que el monto se habría incrementado más de 30% en los últimos tres meses. De este total, 84,127 millones de dólares correspondieron a bienes o dinero en cuentas bancarias del exterior mientras que los restantes 13,715 millones de dólares son activos radicados en el país. En esa fecha venció el plazo para exteriorizar y pagar una multa de 10%, que luego aumentó a 15 por ciento.

Si bien desde el Gobierno en un principio prefirieron mantener cautela y deslizaban que con 20,000 millones de dólares quedarían satisfechos, el movimiento de diciembre los envalentonó y hasta el propio Alfonso Prat-Gay, el entonces ministro de Hacienda, utilizó un cierre parcial (con corte al 18 de diciembre) para dar su última conferencia de prensa. En ese momento, el total que se había ingresado era de 90,000 millones de dólares, más de cuatro veces lo esperado inicialmente por el Gobierno.