México podría haber superado desde el año pasado el objetivo de la reforma tributaria aprobada en el 2013, al haber aumentado en 4 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) los ingresos tributarios, estimó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este aumento en los ingresos tributarios no petroleros previsto por el BID contempla un lapso del 2013 al 2016 y, de confirmarse, se habría rebasado dos años antes del objetivo proyectado por las autoridades para el 2018.

De acuerdo con cifras de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, al cierre del 2016 representaban 14% del PIB desde 9.7% que equivalían en el 2013.

No obstante al avance, el BID enfatiza que queda mucho por hacer para mejorar las instituciones fiscales con el fin de alcanzar la consolidación fiscal .

Sugiere al interior del reporte anual, dedicado este año a Caminos para crecer en un nuevo mundo comercial , la creación de un organismo independiente que evalúe el desempeño presupuestario ex post.

Es decir, una especie de Consejo Independiente que también podría ejecutar procedimientos de control de calidad para evaluar los supuestos macroeconómicos que sustenten la preparación de los presupuestos.

Tal como se observa en los objetivos de la reforma hacendaria, los cambios ejecutados arrojarían ingresos equivalentes a 3.5% del PIB para el 2018.

Pero el BID estima que se superó el objetivo y sitúa a México entre los cuatro de la región por el alcance de sus reformas fiscales y el que ha tenido un mayor ingreso, resultado de su ejecución.

La reforma fiscal del 2013 incluyó una reducción de los subsidios a la gasolina y otros combustibles, una ampliación de la base fiscal del Impuesto de Sociedades y de la renta personal, y la igualación de las tasas del IVA en el país.

Los otros países destacados por sus reformas tributarias en marcha son Chile, que en el 2014 aprobó una reforma tributaria que incluía un aumento progresivo de las tasas del impuesto de sociedades de entre 5 y 7% a lo largo de un período de cinco años; Colombia, en diciembre del 2016, se aprobó una reforma tributaria para aumentar la recaudación tributaria, reducir la informalidad y aumentar la inversión y Jamaica, que aprobó una reforma fiscal estructural a finales del 2014 con el fin de ampliar la base impositiva y lograr un sistema fiscal más eficiente y equitativo.

Consejo fiscal independiente, recomiendan

Los expertos del BID observan que las instituciones fiscales pueden mejorarse adoptando reglas y marcos fiscales presupuestarios a mediano plazo, así como creando consejos fiscales independientes.

Hay relativamente pocos países en la región que tengan un conjunto sólido de instituciones de este tipo , admitieron.

Para asegurar el cumplimiento de las restricciones presupuestarias a mediano plazo se requieren reglas útiles que garanticen la adopción de medidas necesarias para mantener posiciones fiscales relativamente fuertes. Así como reglas que faciliten un estímulo agregado de manera oportuna.

El reporte no realiza recomendaciones particulares por países, por lo que no se puede asumir que estas observaciones son dirigidas en específico para México.

Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió desde noviembre del 2014 la pertinencia de que en México eche a andar un Consejo Fiscal Independiente, que ayudaría al gobierno federal a reducir el déficit público.

El gobierno mexicano rechazó la recomendación. La subsecretaria de Hacienda, Vanessa Rubio, explicó en octubre pasado que es el mercado el que sigue avalando las buenas políticas fiscales y macroeconómicas del país.

Sobreestima ingresos fiscales

Sin embargo, expertos del organismo admiten que México también ha destacado entre los ocho países de América Latina y el Caribe que suelen sobreestimar los ingresos presupuestarios.

Ello ha conducido a recortes consistentes del gasto público, salida a mercados para emisión de deuda y, en conjunto, a un detrimento de su consolidación fiscal.

El BID identifica en este mismo grupo de países que sobreestiman sus ingresos fiscales a México, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, así como a Trinidad y Tobago.

Considera que el promedio de la sobreestimación de ingresos fiscales en estas ocho economías ha sido de 0.7% del PIB.

Se trata de una sobrevaloración explicada por la suposición de que los ingresos públicos aumentarían y que la economía tendría un mejor desempeño.

Sugiere desarrollar un plan fiscal a mediano plazo, que limite cambios bruscos de la política que suelen tener consecuencias negativas a más largo plazo.

El informe fue lanzado durante la 58 Asamblea Anual del BID, realizada en Paraguay el fin de semana.