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Día del Abuelo: la vivienda para adultos mayores deja atrás el modelo de asilos
La mayor esperanza de vida impulsa comunidades con bienestar, prevención, autonomía y asistencia para nuevas generaciones

Los nuevos modelos residenciales para personas mayores incorporan espacios y servicios orientados al bienestar, la autonomía y la convivencia
Durante décadas, llegar a la vejez estuvo asociado con dejar la vida independiente para mudarse a una casa de retiro, pero el aumento de la esperanza de vida y una población cada vez mayor de adultos de 60 años y más han dado paso a nuevas formas de habitar que combinan vivienda, comunidad, bienestar y servicios de asistencia.
En México, 17.8 millones de personas tienen 60 años o más, equivalentes a 13.24% de la población nacional, mientras la esperanza de vida al nacer alcanzó 75.9 años en el 2026, de acuerdo con datos oficiales, un escenario que amplía el tiempo durante el cual las personas requieren opciones habitacionales acordes con sus distintas etapas de vida.
“Ya ese tema del asilo ha ido desapareciendo y eso nos tiene muy contentos, porque era importante entender que ya este mundo había cambiado... Quien no entienda que va a vivir mínimo entre 15 años y más después de su etapa de retiro está perdido”, comentó Javier Govi, presidente de la Asociación Mexicana de Asistencia en el Retiro (AMAR), durante una transmisión de la plataforma Tiburones Inmobiliarios.
De Senior Living a la economía de la longevidad
AMAR plantea que el cambio no consiste únicamente en sustituir los asilos por residencias más modernas, sino en ampliar el concepto de vivienda para acompañar a las personas durante una etapa de vida más larga.
“Nosotros en AMAR ese término lo estamos relegando para irnos a lo que es el Long Life Economy. Entonces, cuando tú ya entras al concepto de Long Life Economy, la longevidad no tiene edad”, explicó Govi.
Bajo esta perspectiva, la atención comienza mucho antes de que una persona pierda autonomía, con modelos que incorporan actividad física, bienestar, prevención y convivencia.
AMAR identifica a esta población como la nueva generación 50+, integrada por personas que buscan mantenerse activas, independientes y productivas durante el mayor tiempo posible.
El planteamiento también modifica el diseño de los inmuebles, ya que para Govi las viviendas deben poder adaptarse a las necesidades de sus habitantes sin obligarlos a abandonar los espacios donde construyeron su vida.
“Los desarrolladores tienen que entender que las unidades habitacionales tienen que ser como los transformers. O sea, quitar y poner, no es romper y poner”, comentó.
Un nuevo mercado para operadores inmobiliarios
La transformación también alcanza la comercialización inmobiliaria. Para AMAR, estos proyectos no pueden venderse bajo la lógica tradicional de un departamento o una casa, debido a que incorporan servicios, membresías y una propuesta de estilo de vida.
“Es vender ladrillos y cemento más un estilo de vida y ahí está la gran diferencia”, explicó Govi.
La asociación se presenta como un socio estratégico para inversionistas, desarrolladores y propietarios interesados en esta industria, con servicios que incluyen evaluación de terrenos, reconversión de propiedades, diseño de proyectos y acompañamiento hasta la operación.
Para los agentes inmobiliarios, este modelo abre una oportunidad que va más allá de la venta de una propiedad. La comercialización requiere conocer los servicios, membresías y necesidades de los residentes, mientras que la operación demanda capacidades relacionadas con administración y mantenimiento de inmuebles.
“La mayoría de ustedes ya administra inmuebles, vende los inmuebles, sabe cómo es el tema del mantenimiento. Entonces, ¿qué les falta? Nada más entender el modelo de negocio. Pero para eso hay que capacitarse, porque no es tan fácil”, explicó Govil al referirse a la oportunidad para los promotores inmobiliarios sobre este modelo.
De acuerdo con Govi, los centros integrales de longevidad pueden reunir nueve modelos de negocio, cinco relacionados con bienes raíces y cuatro con servicios, lo que amplía la participación de desarrolladores, operadores y otros especialistas.
“Se vienen muchos complejos para atender al adulto mayor y no está viendo quién los venda”, comentó Govi.
La oportunidad, añadió, estará en que los participantes del sector encuentren una especialidad dentro de estos desarrollos, desde la comercialización hasta la operación de servicios.





