El punto de partida de dos semanas en la que tenistas de la WTA competirán en territorio mexicano, se llama Abierto de Tenis de Zapopan. Un negocio que en su tercera edición es categoría 250, en un contexto que exige de cuidados extremos ante la amenaza del Covid-19 y bajo el riesgo de que al día siguiente de la final, algunas tenistas deben viajar al Abierto de Monterrey GNP. Las negociaciones con la WTA se dieron durante un año, bajo la incertidumbre del semáforo epidemiológico.

“¿Cómo lo logramos? Tras la salida del torneo WTA 250 de Acapulco y ante la posibilidad de que el torneo se fuera a otro país, buscamos a la WTA para expresar que queríamos un torneo más grande, crecer a 250. Fue una manera de hacer fuerza con la WTA para que nos apoyara a pedirle el torneo a Octagon, que lleva el torneo. Así lo logramos. Nos reunimos con la WTA, con el board (Junta Directiva) y los ejecutivos de Octagon, propietario del torneo”, cuenta a El Economista, Gustavo Santoscoy, director del torneo.

En agosto de 2020, cuando Raúl Zurutuza, responsable del Abierto de Acapulco explicaba que para el 2021 el torneo de la ATP se jugaría en la sede de siempre, para tener mejor control logístico de las medidas sanitarias, también comentó que no fue posible negociar con el torneo femenil debido a la situación de la pandemia, por lo que el contrato quedaría con estatus de “suspendido aunque esperamos regresar en unos años”.

—¿Es posible que el torneo regrese a Acapulco?

“No pretendemos tener un evento por cinco años y que se vaya. Nos compete hacer un buen trabajo. La posibilidad existe para todos los que organizamos torneos y más ellos (Mextenis) que son líderes en Latinoamérica en organización. Podrían hacer otro contrato con Octagon, tienen la capacidad, abrieron el camino”.

El Abierto de Zapopan tiene con el torneo un contrato a renovarse por 5 años, pagan por él un fee (cuota) de 40,000 dólares y como respaldo, un intangible que se llama confianza, que tuvo su parteaguas en el 2020 cuando la WTA pidió a Zapopan crecer el draw a 48 jugadoras, provenientes de 19 países, debido a las tenistas que se habían quedado varadas tras la cancelación del Masters de Indian Wells. En ese momento, el Complejo Metropolitano de Tenis estimaba recibir a 16,000 personas e hicieron remodelaciones para crecerlo. Previo, en la edición 2019 del Abierto participaron 32 jugadoras en el Main Draw de singles y 16 en dobles, el prize money era 110,000 dólares menos que lo que recibirá este año.

“El futuro nos dirá si nos llena de torneos más grandes. Uno de los principales objetivos es la derrama económica del Estado, mantener nuestras asociaciones de intercambio para crear una conciencia en el empresario mexicano de promoción del deporte a través de convenios que favorezcan a la sociedad. Es más fácil hablar de ¿Cómo puedes ayudar al torneo, que cuánto me puedes dar?”.

De acuerdo a cifras de los organizadores, la primera edición (2019) dejó una derrama económica de 70 millones de pesos. En la balanza comercial, la taquilla no ha representado ni un 10% del ingreso, que esta edición con el 30% de aforo tendrá precios desde 2,100 a 3,100 pesos (por la semana). Tampoco los derechos de transmisión representan un pilar de ganancia, pues la distribución internacional la lleva Octagon y los derechos de México los controla la organización y los maneja a manera de intercambio con Megacable. El torneo se construye en un 90% de sus brazos comerciales. El gobierno estatal a través de sus dependencias apoya en permisos, trámites y presta el complejo.

Para la organización de una edición apegada a protocolos sanitarios, la WTA provee de un 60% de lo que se requiere, por ejemplo, traen más de 1,200 pruebas de PCR, médicos, infectólogos, incluso, se harán cargo de los gastos si una tenista da positivo y tiene que guardar cuarentena.

“Es inminente que pueda pasar un contagio. Pero sí se pueden hacer los torneos, porque por parte de la WTA hay una ayuda tremenda, no nos dejan solos. Más del 60% de nuestras jugadoras viaja al torneo de Monterrey. Hilton a nivel mundial generó el manual de hotelería para la WTA”.

Doubles Draw

  • Giuliana Olmos (MEX) #53
  • Vania King (EU) #86
  • Tamara Zidansek
  • Astra Sharma
  • Anna-Lena Friedsam
  • Fanny Stollar (HUN) #99
  • Dalila Jakupovic (ESL) #96
  • Ankita Raina (India) #94
  • Katarzyna Piter (POL) #143
  • Miyu Kato (JAP) #77
  • Sara Sorribes Tormo

marisol.rojas@eleconomista.mx