El presidente Donald Trump declaró que no alentaría a su hijo Barron de 12 años a jugar futbol americano porque es un deporte peligroso, pero que tampoco se impondría en su camino.

"La NFL es un producto magnífico, pero el futbol americano es verdaderamente rudo. Si él realmente lo quiere, sí. Pero ¿entusiasmarlo para ese deporte? No”,  dijo en una entrevista con Face the Nation de la CBS.

Trump ha lamentado anteriormente que los juegos de futbol se hayan vuelto violentos. La NFL y el fútbol universitario han aumentado las sanciones y el cumplimiento de la ley por golpes ilegales en la cabeza. "Están arruinando el juego", dijo durante un mitin en Alabama en septiembre de 2017.

Admitió que los cascos y los equipos protectores han mejorado, pero que “eso no ha resuelto el problema”.

En su larga disputa con los jugadores de la NFL por arrodillarse durante el himno nacional puntualizó argumentos sobre el respeto a la bandera y el país. Además, dijo que entendía las preocupaciones de los jugadores sobre la violencia policial contra los afroamericanos y recordó la legislación que firmó a fines del año pasado, que trataba principalmente de las reformas penitenciarias y sentenciales.

“Creo que hay muchos lugares y momentos en los que puedes protestar y puedes hacer mucho. Pero no puedes hacer eso.

"Mucha gente, inclusive yo mismo, pensaba que el fútbol no tendría éxito en este país, pero se está popularizando rápidamente”, opinó.