Johannesburgo.- El seleccionado de futbol de México está haciendo en estos momentos las maletas para viajar mañana miércoles a la ciudad fronteriza de Polokwane, 300 kms al norte de Johannesburgo, a fin de cumplir el jueves el trámite contra Francia, en partido del Grupo A del Mundial-2010

El equipo del técnico Javier Aguirre viajará a esa sede en avión desde el aeropuerto Tambo de Johannesburgo, en un vuelo privado de una hora, para ir directo al hotel de la concentración, a unos 30 minutos del estadio Peter Mokaba, donde se llevará a cabo el encuentro el jueves en la noche.

A su arribo a la sede, México planea hacer el reconocimiento de la cancha alrededor de las ocho de la noche locales, pero antes tiene prevista una rueda de prensa del "Vasco" Aguirre, la primera que ofrece desde el partido debut el pasado viernes, en que el Tri empató 1-1 con Sudáfrica.

Mexicanos y sudafricanos comparten por diferencia de goles la llave A, dado que Uruguay y Francia empataron 0-0 en su primer encuentro.

Además de los factores tácticos en la conformación del partido, Aguirre deberá tomar en cuenta otros aspectos esenciales que podrían afectar el rendimiento de sus muchachos como la diferencia de altura y clima que encontrarán en la llamada "Ciudad Segura".

México estuvo entrenando y jugó su primer partido en Johanesburgo (1753 m sobre el nivel del mar), y ahora descenderá a la variopinta Polokwane (1300 m).

También pasará de un clima seco y frío a uno tropical, igualmente gélido pero más húmedo, ya que Polokwane se encuentra apenas a unos 60 kms al sur del Trópico de Capricornio.

Los discípulos del estratega francés Raymond Domenech tampoco la tendrán facil, pues deberán hacer un recorrido aéreo de 1736 kms y 2:30 horas desde su cuartel general en la región de Kysna hasta Polokwane para llegar al mediodía de este miércoles a la sede del partido.

La ventaja para los galos es que estarán saliendo de un lugar sumamente húmedo para otro similar, aunque no con las abundantes lluvias que le han impedido entrenar bien en los últimos días.

De seguro que durante el viaje de uno a otro lugar, ambos preparadores se estarán devanando los sesos tratando de resolver las interrogantes que salieron luego del primer partido de sus equipos en este Mundial.

Para Domenech es esencial encontrar la fórmula de encender la mojada pólvora de sus artilleros Nicolas Anelka, Thierry Henry, André-Pierre Gignac y Mathieu Valbuena.

Apasionado de la astrología, el preparador galo estará deseando se cumpla la predicción de un especialista del ramo de su país, quien aseguró que los delanteros se reencontrarán con el gol para que Francia avance a segunda ronda.

"El balance astral, línea por línea de la selección francesa muestra algunas lagunas en defensa y recuperación (faltan Fuego y Aire a los mediocampistas), pero la potencia de Fuego de los delanteros pugna por exteriorizarse", según Gaston Schwinn, astrólogo que tiene su ficha en la enciclopedia en línea Wikipedia.

Aguirre, no tan apegado a las cábalas, estará analizando variantes en su inamovible esquema 3-4-3, que podría incluir la entrada del arquero Guillermo Ochoa, el carrilero Andrés Guardado y el punta Javier Hernández.

El Memo Ochoa es más joven y con mejores reflejos que el portero del primer encuentro, el veterano Oscar "Conejo" Pérez; Guardado es una garantía en el ataque, aunque con su ingreso se pierde en recuperación de balones, y el "Chicharito" Hernández tiene el hambre de gol de todo novato que quiere trascender.

Con Giovani Dos Santos y Carlos Vela en las bandas, y Hernández por el centro, el 'Vasco' tiene un trío de imberbes en la punta que podría darle más de un dolor a la lenta zaga de Francia.

BVC