Los Juegos Olímpicos han entrado a cirugía para no envejecer y Tokio 2020 será la prueba para conectar de nuevo con los jóvenes, ya que la competencia ha perdido el interés de este target: de acuerdo con un reporte de Bloomberg, en Río 2016, la audiencia entre 18 y 35 años disminuyó en un 25% con respecto a ediciones anteriores, mientras que NBC tuvo que reponer tiempo publicitario gratuito a los anunciantes porque no se alcanzó la audiencia estimada.

Uno de los intentos principales del Comité Olímpico Internacional (COI) por revertir eso está en la esencia de los Juegos, ya que para Tokio 2020 harán su debut el skateboarding, la escalada, el surf, el basquetbol 3x3 y el karate, siendo, sobre todo las primeras tres, disciplinas que conectan más con las nuevas generaciones.

“Queremos llevar el deporte a la juventud. En conjunto, las nuevas disciplinas son una combinación innovadora de eventos establecidos y emergentes, centrados en la juventud, que son populares en Japón y se sumarán a el legado de los Juegos”, destacó Thomas Bach, presidente del COI, tras el evento en Río 2016.

Sin embargo, es un cambio que el COI ha intentado hacer desde 2004, cuando observó la caída de interés en los jóvenes: “Después de los Olímpicos de Atenas, los patrocinadores estrella se dieron cuenta, a través de estudios, que los Juegos habían sido vistos más por adultos que por jóvenes, entonces pidieron al COI atender esa deficiencia, puesto que lo que convenía era tener a los consumidores del futuro”, explica a este diario el académico y periodista deportivo, Juan Ramón Piña De la Fuente.

“Entre la serie de medidas que aplicó el COI destacan el hacer que las federaciones internacionales hicieran sus deportes con vistosidad y dinamismo, sugiriendo cambios técnicos en el desarrollo de modalidades y eventos. Otra fue hacer que la TV se acercara lo más posible al gesto técnico y esfuerzo del deportista: acercamientos de diverso tipo, que se escuchara el jadeo, el impulso, la respiración, y para ello pusieron cámaras por todos lados, para hacer que el televidente tuviera la sensación de estar más que en vivo”.

La evolución en transmisiones ha sido notable desde Berlín 1936, cuando solo tres cámaras captaban todo. Para Tokio 2020, Olympic Broadcasting Services (OBS), la empresa a cargo de la producción audiovisual, estima 9,500 horas de grabación (30% más que en 2016) con tomas en calidad 8K y 3D que desnudan detalles en diversos deportes.

Pero el cambio más fuerte del COI para atraer audiencias jóvenes está en las disciplinas olímpicas, algo que empezó desde 2008 con la inclusión del ciclismo BMX, una modalidad en escenarios de motocross que ‘apenas’ nació a finales de los 60.

En 2015, con miras hacia Tokio 2020, había un total de 26 deportes en espera de ser aceptados por los Juegos Olímpicos. Además de los cinco que lo lograron (basquetbol 3x3, surf, escalada, skateboarding y karate), dos más regresaron (beisbol y softbol) y entre los restantes se quedaron algunos como críquet, patinaje o automovilismo.

No obstante, el COI, que se ha asesorado en los X Games (deportes extremos) que anualmente organiza ESPN, tenía claro que las nuevas disciplinas olímpicas debían tener comprobado su atractivo con los jóvenes.

“Quizá el cambio más importante que hizo el COI fue incluir juegos para los jóvenes, considerados más atractivos que el judo, esgrima, arco, tiro o pentatlón, que aunque tienen practicantes y seguidores, su atracción no es tan universal. De hecho, después de Atenas 2004, el COI advirtió a ciertos deportes que si no cambiaban estaban en riesgo de salir del programa olímpico”, menciona Piña De la Fuente, quien cubrió cuatro Olimpiadas entre 1996 y 2016.

Además de esas disciplinas, el especialista explica que hay otras en riesgo, como el levantamiento de pesas, lucha, beisbol, bádminton o tenis de mesa: “Deben cambiar sus reglas, facilitar el espectáculo, llevarlo a los centros de población adaptando escenarios accesibles, como lo hizo el volibol de playa, el triatlón y el atletismo con las pruebas de gran fondo o el ciclismo de ruta”.

Durante Tokio 2020, una de las figuras a seguir será la niña británica Sky Brown, de 12 años, una candidata a medalla en la naciente disciplina de skateboarding. Ella representa la metamorfosis del olimpismo de cara a ser más atractivo para las nuevas generaciones, pues cuenta con un canal de YouTube en el que incluso lanza canciones y cuenta con patrocinadores como Nike, Hurley, Grizzly Grip y Tensor Trucks.

Es una de las apuestas del COI por mejor audiencias, ya que, de acuerdo con estadísticas de Digital Center, el grueso más amplio de espectadores en 2016 fue el de un rango entre 65 y 75 años de edad, con un 43%, mientras que los chicos entre 18 y 24 años representaron un 28%.

“En los Juegos de Río 2016 fue triste ver escenarios a los que casi solo asistían atletas, técnicos, oficiales y algunos familiares, lo vi en pesas, esgrima y boxeo. Los deportes tienen sus técnicas y sus reglas y la mayoría no los entiende, volviéndose atractivos solo para los reales seguidores y las familias. Lo que la gente busca es algo fácil de comprender y de practicar”, destaca Juan Ramón Piña, quien también ha sido académico de organización deportiva y comunicación durante 18 años.

Ante este escenario, visualiza nuevas disciplinas también en las próximas ediciones olímpicas: “Van a seguir incluyéndose juegos de jóvenes: entrarán los eSports y el parkour. El asunto es que el COI deberá alejarse del romanticismo antiguo y ver por los juegos del momento; debe estar en constante adaptación. Se introducirán juegos que incluirán la participación conjunta de hombre y mujer como los relevos mixtos de 4x400 metros y otros en los que la mujer pueda competirá al tú por tú con los hombres”.

fredi.figueroa@eleconomista.mx