Frente a la tumba de su padre, con lágrimas corriendo por su rostro, Rigoberto Urán  hizo tres promesas: Cuidar a su madre Araceli y su hermana Martha, acabar el bachillerato y nunca dejar de pedalear.

La historia de Rigo, como es apodado, comenzó con una vieja bicicleta roja, rota, olvidada y partida en tres pedazos. Su padre Rigoberto de Jesús Urán, tuvo que soldarla para regalarle lo que fue la primera bicicleta de su hijo. Rigoberto no encontraba una gran atracción por el ciclismo, lo consideraba aburrido, sin embargo era una actividad que llevaba a cabo los fines de semana con su padre, una buena excusa para convivir entre ambos.

Su historia cambió en 2001, Rigo como cualquier día ordinario fue a la escuela; mientras que su padre, acompañado por un tío, salió a las 7:00 am en bicicleta al monte. Recorrido del cual nunca regresó y tiempo después se enteraron que fueron asesinados por un grupo de paramilitares; situación que cambio la vida del ahora ciclista para siempre.

Urán salía a las siete de la mañana de su casa y regresaba cerca de la media noche; se dedicaba a cumplir las tres promesas que hizo a su padre: asistir a la escuela, entrenar en bicicleta y trabajar para sostener económicamente a su familia. Su labor constaba en vender boletos de lotería en la calle, principalmente en semáforos.

A los 16 años formaba parte de un grupo de ciclistas y llegó el momento de tomar la decisión de volverse profesional para vivir de dicho deporte o enfocarse de tiempo completo a la venta de boletos de lotería. Necesitaba dinero para sostener a su familia, por lo que a pesar de no ser mayor de edad, se involucró en el profesionalismo con un contrato firmado por su madre.

Lo que implicó que a los 19 años emigrara a Europa para enfocarse en su carrera como ciclista, después de años se volvió uno de los nombres comunes del ciclismo mundial. Entre sus principales logros están: dos segundos lugares en el Giro de Italia, un segundo lugar en el Tour de Francia y medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Urán es consiente que el aspecto físico en algún momento mermara su carrera deportiva, “echar pa lante, porque cuando el ciclismo me deje hay que tener algo que hacer”, comentó a medios colombianos. Por lo que decidió sacar su propia marca de accesorios y ropa deportiva enfocada en ciclismo llamada Go Rigo Go! Que fundó junto a su esposa Michelle Durango.

Polémica entre gobierno y ciclistas

“Mañana puede salir otro fenómeno, pero realmente no es porque recibamos una ayuda de la dirigencia deportiva”, comentó Nairo Quintana, una de las máximas figuras del ciclismo colombiano, quien en varias ocasiones ha expresado su descontento con la falta de soporte por parte del gobierno hacía su deporte.

Sin embargo, los dirigentes han manifestado su interés por apoyar a la Federeación Colombiana de Ciclismo con apoyos económicos para desarrollar el Tour Colombia. Evento que  comenzó en 2018 y que el mismo Rigoberto lo ha considerado como una ventana global, “Vamos a tener la oportunidad de mostrar la calidad y que los equipos europeos vengan a competir acá. Es una maravilla para que nos acompañen todos”.

El Tour de Francia vive su edición 106 en Bruselas

El pelotón del Tour de Francia de 2019 inició con la salida de una primera etapa de 194,5 kilómetros en Bruselas y sus alrededores.

La salida fue dada por el director del Tour, Christian Prudhomme, después de una ceremonia en la que participó el rey de los Belgas y el mítico exciclista Eddy Merckx.

En total fueron 176 los corredores que empezaron este Tour, en el que el galés Geraint Thomas (Ineos) es el defensor del título.

La primera etapa reunió a un gran número de espectadores, en un país en el que el ciclismo es muy popular.

El recorrido de la primera etapa pasa por dos lugares emblemáticos del Tour de Flandes, el Muro de Grammont (km 43,5) y el Bosberg (47,5), pero están situados lejos de la meta, por lo que no serán decisivos. Se dio el contrarreloj por equipos, también en Bruselas.