León encontró en la tecnología la catapulta perfecta para llegar a la final del torneo Apertura 2021 y eso se lo deben a un personaje: Ariel Holan, su entrenador. No se trata de una herramienta secreta, pues basta con escuchar un minuto de las clases magistrales de Holan en universidades o programas de análisis para entender que es un fiel creyente de los softwares y la data, un camino que ha recorrido por 18 años y que le está dando éxito en su primer semestre como director técnico en México.

Desde sus orígenes como entrenador está la relación con la informática y otras ciencias. “Siempre me interesó el uso de la tecnología”, cuenta Holan, ahora de 61 años, pero que comenzó a dirigir desde los 16 en el equipo de hockey femenil de su colegio, en su natal Lomas de Zamora, en Buenos Aires. Al futbol llegó en 2003 cuando sus videoanálisis del hockey fueron recomendados a Jorge Burruchaga, quien lo invitó a ser parte de su cuerpo técnico.

Su pasión por la tecnología y la dirección técnica es tal que en el año 2000 creó un software en compañía de un amigo suyo que sabía de lenguajes de preparación. Lo utilizaron para el hockey femenil y su primer gran resultado fue una medalla de bronce con Uruguay en los Juegos Panamericanos de 2003, pero Holan señala que desde mucho antes hacía sus propios experimentos tecnológicos al utilizar videocaseteras para grabar y editar partidos.

En León trabaja con tres analistas de video y otras áreas igual de fundamentales para él en su cuerpo técnico: desarrollo físico, medicina deportiva y desarrollo técnico-conceptual. Es una guía de trabajo que le ha acompañado desde su debut en 2015 como entrenador de un primer equipo en Argentina y que le ha retribuido en éxito con dos campeonatos, como fueron la Copa Sudamericana de 2017 con Independiente y la liga chilena de 2020 con Universidad Católica.

Pero Holan está consciente de que la data no gana partidos ni títulos por sí sola, el factor humano es fundamental en todo el universo de información: “Ser entrenador es como la cocina, es un arte, no hay una fórmula matemática para triunfar a pesar de que usemos tecnología, porque debe haber una mirada que tenga el control”.

Con estos conceptos bien definidos, Holan convenció a la directiva de Jesús Martínez para llegar a León en verano de 2020, sustituyendo ni más ni menos que a Ignacio Ambriz, quien llevó al equipo a dos finales y al título del Guardianes 2020. Anteriormente, la estafeta había pasado por otro personaje pesado como Gustavo Matosas, por lo que ser entrenador de León no era un cargo fácil y menos para quien estaba haciendo su debut en el futbol mexicano. Pero Holan respondió y hoy está en la final de la Liga MX.

“León es una organización que viene consiguiendo logros muy importantes deportivos e institucionales. Es un desafío espectacular para mí porque quería tener una oportunidad en México, pues me gusta la idiosincrasia futbolística, el nivel de la liga, de los entrenadores y de los futbolistas. Estar en León es un orgullo porque es un equipo que juega el estilo que me gusta, no sería su director técnico si los futbolistas no disfrutaran ese estilo, yo no podría dirigir a un equipo que no siente el futbol de esa manera”, dijo Holan en una de sus conferencias iniciales.

El equipo cerró la semifinal de vuelta ante Tigres con 21 disparos (por solo ocho recibidos) y una infinita cantidad de variantes a nombre de Ángel Mena, Jean Meneses, Luis Montes, Fernando Navarro, Víctor Dávila, José Ramírez y compañía. Las variantes son algo que enamoran al entrenador esmeralda pero que están bien sustentadas a través de su preparación tecnológica y del estilo que perfeccionó en el hockey.

“Hay muchas cosas que trasladé del hockey al futbol: primero, que la bocha (pelota) pocas veces va por aire siempre va a ras de piso. Dos, la dinámica de pase y recepción. Y tres, la superioridad numérica para sacar ventaja. En cuanto al futbol, disfruté mucho de ver a (César) Menotti con la selección argentina e Independiente, así como a Rinus Mitchels con el Ajax (en los años 70) y desde entonces dije que quería que mis equipos jugaran como los de ellos”.

Ariel Holan dirige a sus equipos basado en un esquema de pasos que siempre van acompañados de tecnología, donde primero se encarga del scouteo del plantel que tiene para ver si cumplen con las características que requiere en su dinámica, seguido de una serie de exámenes físicos de parte de un área especializada, conformada por cuatro kinesiólogos, dos masajistas y dos traumatólogos. Finalmente, también le acompaña el área médica con nutrición y psicología, además de softwares modernos como Tableau, para la táctica, y un aparato como Reflotrón, que sirve para medir la bioquímica de la alimentación de sus jugadores.

“Cuando yo era chiquito, mi abuelo me decía que en el futbol la ley primera es la 1,259, es decir, el portero (número 1), defensa (2), contención (5) y el delantero (9), así que me fijo en esa estructura a partir de la columna vertebral. También me gusta ser muy humano con mis jugadores, estar no solo para aspectos dentro del campo, sino también abierto a mucha comunicación y diálogo, somos seres humanos y para mí tener un buen vínculo es fundamental. Los clubes consiguen cosas cuando todo eso está en armonía y fomentar la armonía de las distintas áreas para mí es muy importante”.

León logró amarrar la octava final de liga de su historia y es la quinta desde su ascenso en 2012: Apertura 2013, Clausura 2014, Clausura 2019, Guardianes 2020 y Apertura 2021, solo América y Tigres tienen seis finales disputadas desde 2013, siendo los tres equipos con mayor jerarquía en rondas finales. En el caso del conjunto del Bajío, el capitán Luis Montes es el único que ha estado en todas estas finales, aunque otros de experiencia en selección nacional como Rodolfo Cota y Fernando Navarro han estado presentes en las últimas dos.

La Fiera busca empatar a Cruz Azul como el cuarto equipo con más estrellas en la historia de la Liga MX con nueve, aunque la diferencia es que el conjunto guanajuatense lograría empatar esa cifra en solo siete años, algo que a La Máquina le llevó 23. Por su parte, para el entrenador Holan este sería su cuarto campeonato de peso en sus años de trayectoria, tras haber ganado la liga chilena, la Copa Sudamericana y la Leagues Cup, su primer título con León cuando apenas llevaba tres meses en el cargo.