La Fórmula E  tiene el plan de seguir por la próxima década, aunque una de las prioridades está en mantener el control de los costos, para que los equipos o socios permanezcan.

Tras cinco campañas se han mantenido el 70% de las escuderías en el serial. Por temporada, un equipo requiere de entre 15 y 30 millones de euros para operar.

“Es la décima parte de lo que vale en otros campeonatos. No hay la misma repercusión todavía, pero el retorno por inversión es más atractivo”, explicó Alberto Longo, cofundador y vicepresidente de la Fórmula E.

La presente temporada es la quinta del serial eléctrico y compiten con la segunda generación de los monoplazas que han desarrollado, versión en la que comenzaron a trabajar en el 2015. En el 2020 comenzarán el desarrollo de la tercera generación.

El campeonato tiene control sobre lo que pueden desarrollar los equipos, porque si lo dejaran libre, ocasionaría una disparidad en los presupuestos que se manejan.

El directivo comentó: “Seguimos controlando lo que ellos pueden desarrollar. Todo lo hacen ellos, pero yo controlo, con el fin de que el presupuesto no se me vaya a los cielos. Lo único en lo que invierten es en la unidad de potencia.

“Entendemos que es en la unidad de potencia donde estarán los grandes cambios y no en la forma en la que se coloque el alerón, porque ahí ganas una milésima de segundo y la Fórmula Uno está en ese punto”, aseguró.

En las cuatro ediciones pasadas, la carrera tuvo un ganador distinto en el campeonato de pilotos, de equipos distintos, mientras que en el Mundial de Constructores, Renault registró tres títulos en fila. Fue sustituido para la presente temporada por Nissan y Audi fue campeón el año pasado.

El directivo describió que el crecimiento registrado es exponencial. La mayor parte de los recursos provienen de la venta de derechos de televisión —las carreras se pueden ver en 28 naciones— y patrocinadores, ya que cuenta con el soporte de 15 marcas.

La audiencia promedio por carrera es de 35 millones de televidentes. El año pasado fueron 21.5 millones. Aunque desde la primera temporada ha buscado que la televisión no sea el único canal por el que se pueda seguir la competencia y parte de su estrategia se desarrolla en redes sociales.

Por ejemplo, en lugares como Reino Unido la competencia se puede seguir en vivo por YouTube y en Japón por Twitter.

La venta de boletos para el serial no es significativa, como es el caso de otras competencias, porque en la mayoría de los sitios donde se desarrollan es el centro de las ciudades y les impide la colocación de muchas gradas.

Para la fecha en Ciudad de México este fin de semana, los boletos no sobrepasaron los 200 pesos —el precio inicial fue de 100 pesos si se adquirían en octubre, 150 en noviembre y para fechas posteriores sería de 200 pesos— y lo que también buscan es que sea una competencia accesible para el aficionado.

¿En un par de años repartirán el dinero que ingresa por patrocinios entre las escuderías?

Mantenemos 100% de los derechos de lo que produce este campeonato y no repartimos nada a los equipos. Es verdad que al controlar el presupuesto de los equipos es muy fácil para ellos hacer dinero, cosa que en otros campeonatos no sucede, porque el presupuesto es elevado. Les encantaría que nosotros les diéramos dinero, pero su presupuesto es pequeño y su capacidad de atraer sponsors es grande.

Por ejemplo, Jaguar tiene a Panasonic. Te puedo asegurar que le soporta el costo operativo de las carreras. Al final, salen muy beneficiados los equipos.

De las 106 ciudades que tienen el interés de albergar una carrera de Fórmula E, ¿en qué regiones se concentra el mayor número de peticiones?

En América hay pocas; en Europa hay muchas. Está la intención, pero falla el financiamiento.

Estamos bien diversificados y no creo que tengamos más de 15 carreras o 16 como máximo. Se tendrá que jugar con las sedes que tenemos y cambiar una por otra.

¿Qué naciones les gustaría integrar?

Un mercado completamente maduro en cuanto a fans y por lo tanto un objetivo es Japón. La estrategia es clara, la que tenemos a nivel televisión, a nivel social media. Tenemos una gran cantidad de seguidores. También Brasil, por el target corporativo. Además, Australia y el sureste de Asia son importantes para nosotros.