Noé Hernández, ex marchista mexicano y medallista de plata en los Juegos Olímpicos Sídney-2000, perdió el ojo izquierdo y se encontraba el lunes en estado crítico tras recibir un balazo en la cabeza en un bar, informó a la prensa su médico.

"Noé Hernández venía con una herida por proyectil de arma de fuego, que ingresó en el cráneo del lado izquierdo en la región frontal", explicó Carlos Castillo Rangel, el neurocirujano que lo atiende.

De acuerdo con el doctor, el pronóstico de vida de Hernández es "reservado" pues el ex atleta de 34 años se encuentra "muy grave" aunque "estable".

El impacto de la bala de nueve milímetros que hirió a Hernández le ocasionó "lesión bilateral de los nervios ópticos, protrusión y salida de un globo ocular izquierdo", agregó el médico.

En las primeras horas del domingo, Hernández se encontraba en un centro nocturno del estado de México (centro) cuando ingresaron tres hombres armados que abrieron fuego contra los clientes.

Los atacantes del bar "La reyna de reyes" mataron a dos personas e hirieron gravemente a otros dos, reportó el lunes la fiscalía de esa demarcación.

Después del incidente, Hernández, secretario del Deporte del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el estado de México (centro), ingresó a un hospital del municipio de Nezahualcóyotl donde se le practicaron tres intervenciones quirúrgicas.

Las dos primeras operaciones lograron la reconstrucción de cráneo y en la tercera se determinó el daño total del ojo izquierdo.

"Las cirugías se realizaron con éxito, sin ninguna complicación, hay que esperar su evolución en terapia intensiva, lo vamos a tener 24 horas dormido completamente", apuntó Castillo Rangel.

Los ataques armados a bares perpetrados por integrantes del crimen organizado suceden a menudo en México, un país que sufre una incesante ola de violencia derivada de choques entre narcotraficantes y operativos antidrogas, que han dejado saldo de más de 60.000 muertos en los últimos seis años.

Uno de los más sangrientos ocurrió en abril en Ciudad Juárez, norte de México y frontera con Estados Unidos.

En esa ocasión, los pistoleros asesinaron a 15 personas, entre ellas a dos periodistas de radio.