A tres meses del retorno de las principales ligas deportivas en México y Estados Unidos, que se habían visto suspendidas por la pandemia, las apuestas deportivas se han recuperado aunque aún se encuentran entre 25 y 30 por ciento por debajo de su volumen comparadas con años anteriores, explicó a El Economista Eduardo Peláez, especialista en Estadísticas y Apuestas Deportivas de Strendus.

Los meses de abril y mayo vieron caer la industria de las apuestas hasta un 80%, según el experto, y aunque se ha recuperado un volumen importante, considera que el impacto económico que han sufrido los bolsillos de los apostadores es lo que ha impedido retomar los índices del año anterior.

El 95% de las apuestas en México vienen, en orden de popularidad, de la NFL, del futbol en general (nacional y extranjero) y, en este año, el tercer lugar lo ocupó la NBA al haberse jugado más partidos que el beisbol (MLB y ligas nacionales), hockey, tenis y de deportes de combate.

Para las casas de apuestas, el beisbol de Grandes Ligas fue el evento deportivo que se vio mayormente afectado, principalmente porque, debido a los ajustes por la pandemia, se jugó una temporada corta de 60 partidos, poco menos del 40% de una temporada convencional. Strendus observó una disminución en el volumen de las apuestas en torno a la MLB de entre nueve y 10% en relación al año anterior.

“Vemos esa disminución con unos números más altos porque en nuestros presupuestos y planeación tenemos crecimiento año a año, entonces nuestra expectativa no era mantener lo que se hacía el año anterior, sino incrementarlo. El hecho de que haya quedado 10% por debajo significa que, de acuerdo a nuestras expectativas, fue un porcentaje mayor el que se disminuyó”.

El caso del baloncesto vio un aumento mínimo. Aunque la NBA sufrió un desfase en su calendario (las finales se celebraron tres meses después de lo habitual), debido a que la liga pudo recuperar una gran parte de sus partidos, incluida la totalidad de los playoffs dentro de una ‘burbuja’, Strendus vio un crecimiento de entre cuatro y cinco por ciento en el volumen de dichas apuestas.

La NFL es uno de los deportes más apostados en México. Aunque también vive un momento atípico con la baja de algunos jugadores por decisiones personales, y aunque algunos partidos se han visto pospuestos a causa de los contagios de Covid-19, Peláez ha observado un comportamiento similar al de temporadas anteriores.

“Ha tenido el desempeño esperado poniendo las variables de lo que está ocurriendo con Covid, porque el hecho de la pandemia sí ha afectado de manera económica a las familias y a los jugadores mexicanos y eso obviamente se ve influenciado en las apuestas que llevan. Estamos teniendo unos incrementos de más o menos 15 a 18% en la NFL, pero estábamos esperando al menos el 30”.

Cabe destacar que el Super Bowl es, por excelencia, el evento deportivo en el mundo y en México que más volúmenes de apuestas recibe cada año y con mayor anticipación. Hasta ahora, el Super Bowl LV está programado para celebrarse en Tampa, Florida, el 7 de febrero de 2021.

“Contrario a lo que se pudiera creer, los volúmenes de apuestas que se generarían por ejemplo en un mundial de futbol y en unos olímpicos no son tan altos como uno pensaría y no se compararía nunca con las apuestas que se generan en el Super Bowl”.

El crecimiento de las apuestas en el futbol ha sido importante en los últimos años, explicó Peláez. Cuatro años atrás, este deporte era el cuarto o quinto más apostado y con el paso del tiempo se encuentra a la cabeza junto al futbol americano. En esta nueva realidad que viven los deportes, la gestión regular de la Liga MX, es decir, en su calendario habitual y sin mayores retrasos por contagios, además de ser la única ante la suspensión del torneo de copa, le han permitido mantener volúmenes de apuestas “sanos y en crecimiento”, dijo el especialista.

Aunque los eSports se vieron catapultados en los volúmenes de apuestas ante la suspensión de los deportes tradicionales, Eduardo Peláez indicó que una vez que estos últimos regresaron, los electrónicos se mantuvieron pero no han presentado incrementos importantes, pues ha sido entre el seis y siete por ciento.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx