Miro a otro lado, soy altivo, no me interesas, me das lo mismo y si te quiero ignorar, lo hago, no mereces que mis pupilas apunten a ti, si acaso quieres algo mío, toma este balón y ya veremos lo que eres capaz de hacer.

¿Usted ignoraría un taco con tanta clase? este dromedario vive en una villa de Tabuk, una ciudad al sur de Arabia Saudita, y podemos decir que tiene más técnica que muchos jugadores que están en Rusia, quienes lucen más por tener en sus piernas un par de cuchillos o dos rocas que todo lo que les llega les rebota.

Una de sus patas la extiende, cual larga es, para dar una asistencia. si el niño sólo observó, dejó ir un gran pase al estilo Ronaldinho, Kaká, Cantona, Zidane... Lo que yo hubiera hecho es correr por el balón, conducirlo hasta su mirada y decirle: “aquí está, esto es de usted, señor”.

Una duda: ¿Suecia, Dinamarca, Islandia han tirado un taco en el torneo? Hay equipos en el Mundial que tienen éxito porque son fieles al músculo, a los dientes despostillados y a sus normas. Y se vale, pero han carecido de imaginación. Es verdad, un lujo no significa un título, pero se agradece o, a veces, un guiño distinto se recordará toda la vida. El escorpión de Higuita, la mano de Dios de Maradona, los arrancones de Ronaldo, las pisadas de balón de Johan Cruyff.

La memoria —muchas veces lo pensamos— guarda basura. Tarareamos una canción que nos parece espantosa, el lunar de una persona, pffff, se me ha quedado grabado en el disco duro este dromedario tirando un taco.