Conforme se acerca la fecha de inicio de los Juegos Olímpicos, muchos han comenzado a cuestionar la preparación de Brasil como sede de los juegos. Tradicionalmente, cuando los juegos son recibidos por ciudades de países que tienen necesidades especiales de asistencia financiera, la afluencia de turismo y la construcción de los estadios sirven para ayudar al país a "volver a ponerse de pie", por decirlo así.

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Desafortunadamente, en los últimos 2 años, Brasil ha caído en la recesión económica aunado aun profunda agitación política. El optimismo del año 2009 ha sido aplastado por la contaminación, las enfermedades, la deuda y las protestas políticas. Muchas vocess han cuestionado la estabilidad y la capacidad de Brasil para ser el anfitrión de un evento internacional tan importante, debido a sus recientes problemas con la economía, la política y la salud.

A continuación, explicaremos con una lista de 4 razones por las que Brasil ha tenido complicaciones en la organización de las olimpiadas y cómo esta inestabilidad puede llegar a ser peligrosa para los brasileños y los participantes internacionales.

1. Problemas de salud:

Con el brote del virus Zika, una enfermedad transmitida por la picadura de mosquitos infectados y vinculada a la microcefalia, los brasileños han enfrentado una serie de problemas de salud graves durante el 2016y el 2015. Para tratar de detener el crecimiento de las infecciones de Zika el gobierno brasileño desplegó más de 220,000 militares para fumigar las áreas más afectadas por mosquitos.

Aunque las medidas tuvieron una aparente consecuencia positiva, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el virus continúa siendo una emergencia de salud pública mundial y muchos atletas, han considerado no hacer el viaje olímpico para evitar el riesgo de contagio de Zika.

Pese a la presencia del Zika en Brasil, la justa olímpica nos será cancelada, por lo que la táctica de prevención más importante para los brasileños, atletas y aficionados es la de estar consciente del problema y prevenir la picadura de mosquito. A pesar de que los juegos se llevarán a cabo durante el invierno del cono sur y la población de mosquitos probablemente se verá reducida debido a la falta de condiciones climatológicas, el gobierno brasileño todavía está tratando de tomar las medidas apropiadas para reducir la densidad de mosquitos. Recientemente investigadores descubrieron otra posible forma de contagio: el Zika se puede transmitir por la vía sexual. Por lo que no obstante que se pueda controlar el contagio erradicando a los mosquitos, aún persiste la posibilidad de contagiarse. El Gobierno de Brasil entregará nueves millones de condones gratis durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

A pesar de estos intentos de proteger a los atletas y los alrededores de los juegos, los barrios más pobres todavía están en riesgo, lo que lleva a muchos a especular con la minuciosidad de la prevención.

2. Problemas del medio ambiente:

Otro de los problemas que enfrenta el anfitrión de los Juegos Olímpicos es el problema de contaminación ambiental. El principal problema ambiental que enfrenta Brasil es la limpieza de la Bahía de Guanabara. Se tienen previstas diferentes pruebas de natación y vela dentro de la bahía, pese al hecho de que está extremadamente contaminada. El gobierno brasileño había prometido que la mayoría de la contaminación de la bahía sería limpiada a tiempo para los juegos, pero no han podido cumplir con esta promesa. Un estudio realizado por la agencia de noticias estadounidense, Associated Press, reveló que la bahía no sólo está infestada de basura y aguas residuales, sino que también hay grandes cantidades de bacterias y virus. A pesar de los esfuerzos de la ciudad para iniciar las tácticas para limpiar, tales como barcos que recogen basura o barreras para evitar más contaminación, todavía hay una gran parte de la bahía que sufre de abandono.

El Comité Olímpico Internacional aseguró que confía en el agua, tales como los carriles de nado, sean seguros para los eventos olímpicos; no obstante, algunos atletas no se atreven a exponerse a posibles enfermedades. Los que sí se han atrevido a entrenar en el agua han informado de enfermedades de diarrea o náuseas, inspirando a otros a entrenar sus cuerpos para preparar para la contaminación. En una entrevista con Reuters, marinero británico, Nick Thompson dijo que ha comenzado a tomar suplementos de probióticos y aceite de pescado con el fin de entrenar y fortalecer su estómago en particular.

Este nivel de abandono ha generado mucha especulación sobre la preparación de Brasil para los Juegos Olímpicos. A pesar de la confianza del gobierno brasileño en tener todo listo para sus invitados internacionales, la contaminación en una de las principales localizaciones de los acontecimientos nos hace dudar.

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3. Problemas políticos:

Brasil vive una época de tormenta política desde el inicio del escándalo de Petrobras hasta que culminó con la destitución de su presidenta, Dilma Rousseff. La ex mandataria fue sometida a un juicio político de 180 días, acusada del mal uso de fondos federales y soborno. Una investigación de dos ha seguido muy de cerca los cargos de soborno y hasta el momento ha tratado de implicar al presidente y muchos otros miembros de su gabinete y consejo. Al ex vicepresidente, ahora presidente interino, Michel Temer, no ha tenido mejor suerte que Rousseff durante su mandato. Las protestas han surgido en defensa de Rousseff y su principal opositor Eduardo Cunha, presidente de la cámara.

Tal agitación política puede de tener un efecto sobre los juegos debido a que la tensión en el país es demasiado grande como para ignorarlo. Además están ante un escenario mundial presentado por el escaparate internacional que implican los Juegos Olímpicos.

4. Problemas económicos:

Por desgracia, los Juegos Olímpicos no están haciendo mucho en el camino para ayudar a Brasil en sus esfuerzos contra la pobreza. A pesar del aumento en el crecimiento del PIB en 2010, este éxito se redujo en Brasil en 2014, cuando cayó en una recesión grave. Además, la agitación política ha servido para fermentar los males de la crisis económica porque los números del déficit federal fueron manipulados por el presidente. El desempleo ha crecido y los salarios han sufrido por las mismas razones.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos informó de una profunda preocupación por la crisis en Brasil, sobre todo porque el presidente interino decidió recortar los fondos a varias programas viviendas, educación y contra la pobreza. Esta decisión no ha servido para ayudar al movimiento contra la pobreza, sólo tiene hunde al país aún más en la recesión.

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