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Capital Humano

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¿Te pueden prohibir llorar en el trabajo?

Llorar en el trabajo es una situación que puede ocurrir al ser una expresión biológica y emocial de las personas y un tema delicado si los empleadores lo gestionan incorrectamente.

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Llorar en el trabajo es una situación que puede ocurrir al ser una expresión biológica y emocial de las personas y un tema delicado si los empleadores lo gestionan incorrectamente.FOTO: SHUTTERSTOCK. 

Cristóbal Martínez Riojas

Llorar en el trabajo puede ocurrir, los trabajadores son humanos, pero que un empleador lo prohíba no es legal y si el llanto es derivado de un asunto relacionado con el trabajo puede tener consecuencias jurídicas, advierten especialistas.

“Es un tema muy delicado, las empresas deben tener mucho cuidado al gestionar estas situaciones, el llanto es una respuesta biológica ante alguna situación que puede ser derivada del trabajo o inclusive personal”, explica Vanessa Díaz, fundadora de Laboral MX. 

Ordenar por cualquier vía correos, comunicados, manuales, reglamentos a un trabajador que no llore iría en contra de su dignidad humana protegida en el artículo 1 de la Constitución.

“Si como empresas prohiben a las personas que lloren están atentando contra su dignidad humana, cualquier tipo de comunicado de prohibición es ilegal”, añade Díaz.

¿Qué dice la LFT sobre expresar emociones en el trabajo?

La Ley Federal del Trabajo (LFT) no contiene alguna disposición que mencione si llorar en el empleo está prohibido o permitido, pero si hace referencia a que los empleadores deben garantizar un trato digno, lo que está relacionado con la NOM-035, explica a Brenda Castillo, fundadora de BC Legal Empresarial.

No es legal que lo prohíban. Los empleadores no pueden poner una norma que diga: ‘oye, no puedes llorar aquí, no puedes demostrar tus emociones aquí’”, asegura Castillo.

Si el empleador utiliza canales institucionales de comunicación para indicar a los trabajadores que no lloren en los espacios y horarios laborales sería una evidencia de que no procura un entorno organizacional favorable.

“Si lo hacen de forma institucional, por así decirlo, a través de un correo, un comunicado y demás, pues inclusive es algo perjudicial, pues es una evidencia de esta mala conducta que va en contra de un entorno organizacional favorable, ya que debe existir la libre expresión de emociones”, precisa Vanessa Díaz.

Brenda Castillo describe un caso de un comercio donde una trabajadora comenzó a llorar y su supervisora se acercó de manera respetuosa y amable, le ofreció que podía tomarse un tiempo a solas si lo necesitaba, le comentó que si requería apoyo se los comunicara.

Los empleadores podrían incorporar indicaciones de cómo gestionar una situación de llanto en el marco de un trato digno para los colaboradores.

“No pueden prohibir las emociones (...) quizá lo pondría en un manual de atención al cliente, de qué hacer si alguno de tus compañeros está en esa situación, y si requiere más atención y pueda encontrar ese apoyo (...) tratar con dignidad a tus compañeros”, menciona Brenda Castillo.

Prohibir el llanto puede ocasionar multas 

El empleador puede hacerse acreedor a sanciones si prohibe llorar en el trabajo ya que podría considerarse un asunto de violencia laboral, generar un riesgo psicosocial en la persona -expresado en estrés- y no garantizar un entorno de trabajo favorable, lo cual está regulado en la NOM-035, explica Vanessa Díaz.

“Si una persona demanda el incumplimiento ante las autoridades del trabajo o ante los tribunales, pues va a haber alguna consecuencia para la empresa que puede traducirse en sanciones”, advierte.

Si tras una inspección se comprueba algunos de esas situaciones, las multas podrían ir de  29,000 y 500,000 pesos (250 a 5,000 veces la UMA) por incumplir con la NOM-035.

Además, si el llanto se deriva de una situación laboral y el empleador no cuenta con las medidas para atender al afectado incumpliría también con esa norma.

Si el llanto proviene de un maltrato, de un estrés laboral, hay que escuchar al colaborador, ver qué está sucediendo, poner siempre a disposición del personal líneas de denuncia conforme a los protocolos para la prevención de violencia laboral” recuerda Brenda Castillo.

Las especialistas llaman a los empleadores a aplicar las normas no sólo en el papel sino que efectivamente se cumplan las disposiciones, por ejemplo, con mecanismos para detectar y denunciar violencia laboral, identificar riesgos psicosociales, y con ello garantizar entornos de trabajo dignos y saludables.

“En caso contrario van a ser sujetos a estas multas, a estas sanciones que son muy caras, considerando que puede ser por persona trabajadora y además de que el ambiente laboral de sus centros de trabajo va a estar mal porque no hay algún mecanismo de atención o de detección”, recuerda Vanessa Díaz.

Cristóbal Martínez Riojas

Periodista multiplataforma con experiencia y pasión en temas económicos, negocios y mundo laboral. Ahora reportero en Capital Humano.

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