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Capital Humano

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Las horas extras, son el punto crítico y principal foco de litigio en la Reforma Laboral

El desafío para las organizaciones en este nuevo marco legal radica en el impacto directo a la productividad y la rentabilidad.

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María del Pilar Martínez

Las empresas mexicanas iniciaron la cuenta regresiva para reestructurar sus operaciones de cara al próximo 1 de enero, fecha en que entran en vigor las primeras obligaciones de la reforma a la Ley Federal del Trabajo, la cual plantea una reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en un lapso de cinco años. A partir de este plazo, las compañías contarán con un marco regulatorio que fija metas intermedias para el año 2027 y su conclusión en 2030.

El desafío para las organizaciones en este nuevo marco legal radica en el impacto directo a la productividad y la rentabilidad. En el análisis sectorial del empleo, la implementación de esta medida abarca de manera directa al 59% de los empleados administrativos en las empresas que resulten impacta, destacó Germán de la Garza de Vecchi, socio y director Regional de Fisher Phillips, en el Foro Control de Asistencia, Blindaje Legal.

El punto crítico de la reforma, dijo, se encuentra en las limitantes diarias para el tiempo extraordinario, el cual no podrá exceder de 4 horas diarias, disminuidas en 4 días. Esta restricción obliga a las compañías a implementar controles de asistencia automatizados capaces de registrar los ingresos, salidas, tiempos de descanso y el tiempo de labor, una situación que pone en alerta al universo de 15.5 millones de trabajadores formales que serán alcanzados por la reforma en el país.

"El impacto principal que tiene este cambio a la ley, que implica la reducción de la jornada, es precisamente la productividad, y hay muy pocos caminos: algunos muy tradicionales y otros más innovadores", explicó De la Garza. "Los tradicionales, la verdad, es que no tienen ciencia como reducir la producción o contratar a más gente y por más tiempo. Todo eso tiene un sobrecosto, y la manera de poder amalgamar, atemperar ese impacto que no es menor, es a través de eficiencias".

De la Garza de Vecchi detalló que el sector retail ya registra los primeros movimientos estratégicos mediante programas piloto para transitar de manera directa a la jornada de 40 horas. Las proyecciones de indicadores laborales señalan que el impacto se concentrará con mayor fuerza en la industria manufacturera, el comercio, los servicios de hospedaje, la preparación de alimentos y el sector de transportes y almacenamiento.

Respecto a la distribución por tamaño de empresa, los datos reflejan que de la población afectada, 7.1 millones de personas laboran en pequeñas y medianas empresas, unidades económicas que enfrentan la presión del tiempo para reconfigurar sus turnos. Derivado de esta transición, el 72% de las compañías anticipa dificultades en la disponibilidad de su personal, ante lo cual el 70% modificará la distribución de sus horarios y el 30% planea realizar contrataciones adicionales.

De la Garza de Vecchi subrayó que esperar al inicio de la vigencia de la ley para implementar estas herramientas eleva el riesgo de contingencias, dado que el tiempo extraordinario es el concepto con más peso en los litigios laborales.

"La principal recomendación es que aceleren estos ejercicios. He visto que han logrado avanzar más en este proceso y herramientas tecnológicas. Porque lo que es una realidad es que el impacto principal que tiene este cambio a la ley es precisamente la productividad", concluyó.

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María del Pilar Martínez

Periodista dedicada a los temas laborales, empleo, sindical. En El Economista Pilar Martínez es reportera de Empresas y Negocios.

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