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Capital Humano

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Estrés térmico: México es el segundo país de Latam que más horas laborales perderá por el calor 

A nivel global, el estrés térmico provocará para el 2030 una reducción de 2% de las horas de trabajo, en Latinoamérica la baja en tiempo de trabajo equivaldrá a una pérdida de 2.5 millones de empleos, según estimaciones del BID.

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A nivel global, el estrés térmico provocará para el 2030 una reducción de 2% de las horas de trabajo.FOTO: SHUTTERSTOCK. 

Cristóbal Martínez Riojas

México es el segundo país en Latinoamérica que más horas laborales perderá por el estrés térmico causado por las altas temperaturas cada vez más frecuentes cuyos síntomas incentivan el ausentismo y presentismo laboral, de acuerdo con especialistas y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En México se prevé que para el 2030 se pierdan 544,000 horas por estrés térmico. Sólo detrás de Brasil con 849,000 horas, de acuerdo con el estudio Los mercados laborales y el cambio climático: ¿Cómo adaptar las políticas laborales y mejorar las oportunidades de empleo? del BID. 

Los eventos de calor extremo irán en aumento y con ellos los efectos negativos que causan en los trabajadores: golpe de calor, fatiga, sueño, somnolencia, cansancio, falta de concentración, irritabilidad, enfermedades gastrointestinales por mencionar algunas.

“Hoy podemos decir que el calor ya es un riesgo en el trabajo. Cuando el termómetro pasa los 35 grados centígrados, en ciudades como Villahermosa, Tabasco; Mérida, Yucatán, es cuando más pérdidas se registran porque la gente realmente no aguanta. La productividad en el trabajo se desploma a la mitad”, explica Leonardo Rodríguez, médico ocupacional y fundador de Medicbi.

El BID menciona que el estrés térmico provoca pérdidas significativas en horas de trabajo, empleos y productividad laboral.

A nivel global, el estrés térmico provocará para el 2030 una reducción de 2% de las horas de trabajo, en Latinoamérica la baja en tiempo de trabajo equivaldrá a una pérdida de 2.5 millones de empleos, según estimaciones del BID.

La productividad laboral en tareas cognitivas también se afecta por el calor excesivo con una disminución de 2% cuando el calor es superior a 25 grados y una pérdida de 9% cuando el aumento va de 23 a 30 grados celsius, indica el BID.

“Las olas de calor pueden generar deshidratación, golpe de calor y agotamiento, la sensación de cansarse más”, menciona Ana Franco, medica ocupacional.

El BID advierte que los efectos negativos de temperaturas extremas afectarán en mayor medida a los empleados más vulnerables. 

Por ejemplo, los trabajadores agrícolas en las plantaciones de caña, que estás expuestos al estrés por calor y enfermedades asociadas al calor al trabajar largas horas bajo la luz directa del sol baja humedad, breves descansos y acceso limitado al agua limpia.

Sin embargo, los especialistas advierten que cada entorno laboral puede ser afectado por las altas temperaturas aunque no se trata de un trabajo realizado al exterior.

Por ejemplo, en los almacenes en los que no hay ventilación el calor aumenta y el dióxido de carbono se eleva, lo que provoca fatiga en los que trabajan en ese ambiente.

“Cuando el cuerpo no puede mantener su temperatura interna normal unos 37 grados celsius y fallan los mecanismos para regularla, como la sudoración, aparece el estrés térmico. La persona ya no se siente a gusto para trabajar, empieza a tener datos de deshidratación, se registra un agotamiento por calor que provoca mareos, náuseas, dolor de cabeza y debilidad intensa”, explica Leonardo Rodríguez.

¿Qué hace el exceso de calor en el cuerpo?

El calor excesivo causa malestares en el cuerpo, sobre todo si la temperatura es extrema, la persona no tienen una suficiente hidratación y pasa largos periodos expuesta al sol y altas temperaturas sin medidas de cuidado.

Si no se bebe agua suficiente y constante, el cuerpo inicia con deshidratación cuyo primer síntoma es agotamiento. Después, si continua en las mismas contidiciones registrará mareo, dolor de cabeza, debilidad, la antesala al golpe de calor.

El golpe de calor es una emergencia médica. Además de los síntomas mencionados, la persona experimentará sudoración excesiva y después falta de sudor, enrojecimiento y sequedad de la piel, fiebre con temperatura de 39 a 41 grados celsius, comportamiento inadecuado, como quitarse la ropa sin importar el lugar, aceleración del ritmo cardíaco, convulsiones.

Las señales de alarma en un golpe de calor son: piel que se siente caliente y seca pero no sudor, confusión o pérdida del conocimiento, vómitos frecuentes, falta de aire o problemas para respirar, de acuerdo con el IMSS.

En estos casos, la recomendación es acudir al médico para recibir atención inmediata.

¿Cómo prevenir daños en la salud de trabajadores por el calor?

La prevención es clave para evitar que el estrés térmico se convierta en una emergencia médica.

Los especialistas coinciden que un primer paso es mantener una hidratación constante mediante la ingesta de agua simple y fresca durante el día (2 litros para mujeres y 2.5 litros para hombres, lo que puede varias según la actividad física), comer frutas y verduras que aporten líquidos, como la sandía, usar ropa cómoda, fresca y de colores claros, agregar al calzado algún talco, organizar el día y dejar las actividades más pesadas para el inicio del día o al atardecer.

Para los trabajadores en exteriores, tomar descansos bajo la sombra de al menos 10 minutos, usar bloqueador solar para cuidar la piel, mantener una botella con agua cerca. La ingesta de bebidas con electrolitos sólo se recomienda si la persona ya tiene síntomas de deshidratación, pero no deben beberse en sustitución del agua pues, con el tiempo, pueden causar otras enfermedades por exceso de vitaminas y minerales en el cuerpo.

Rediseñar jornadas laborales ante riesgos por olas de calor

Los empleadores también pueden contribuir a evitar daños en la salud de los trabajadores por efectos de altas temperaturas tanto en la salud de las personas como en los resultados de las empresas.

Lo primero, es sensibilidad a los directivos de la importancia de contar con condiciones que permitan evitar y actuar en caso de estrés térmico.

Las áreas de Recursos Humanos y las comisiones de salud e higiene y el médico laboral pueden realizar acciones como el capacitar a los trabajadores sobre medidas que deben tomar para prevenir en su jornada situaciones de golpe de calor y otras afectaciones ligadas a la temperatura.

El rediseño de las jornadas laborales es importante para ubicar momentos en los que sea un riesgo estar expuesto al sol o cuándo se pueden tomar pausas actividad, los momentos para hidratarse, añade Ana Franco.

Las personas que hacen teletrabajo también están expuestas a riesgos a la salud por las altas temperaturas. En estos casos, Recursos Humanos requiere una estrategia para informar que acciones deben seguir estos trabajadores. Por ejemplo, ventilar la habitación donde trabajan, hidratarse constantemente, evitar comer en lugares donde no esté garantizado el ciclo de frío de los alimentos, entre otros.

En oficinas es importante medir la cantidad de dióxido de carbono pues las altas concentraciones de este elemento por falta de ventilación pueden provocar desconcentración.

Hoy, ante las olas de calor, tomar agua es asunto de salud en el trabajo.

Cristóbal Martínez Riojas

Periodista multiplataforma con experiencia y pasión en temas económicos, negocios y mundo laboral. Ahora reportero en Capital Humano.

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