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Educación, ante el universo de la pluralidad

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad. José Saramago
Más allá del discurso coherente o irreverente, de acuerdos en el simplismo de la temática recurrente de violencia, entre los reflectores mediáticos que llaman al despido, la separación del cargo, el relevo y hasta la consideración de fincamientos de responsabilidades; la renuncia anunciada no llegará por consigna.
Complicado en un país como el nuestro, superar las envidias, ahí donde los distractores nos llevan a callejones únicos, en ese placeo de vanidades de quienes no están más en una primera línea que requiere más que compromiso.
La educación se ha volcado como siempre, oportunidades a lo largo de nuestra vida útil, aquella que conlleva muchos años de estudios en las aulas antes, en ese pasado de hacer la tarea, de leer libros para entrar a clases, llegar antes de la maestra o el maestro, y ahora en un presente diferente, con las herramientas tecnológicas en cambios secuenciales.
Festejar o conmemorar, día de asueto no para la enseñanza, sino para la reflexión de quienes estamos inmersos en procurar mejores espacios de atención a la juventud de un México que no puede hacer ningún tipo de tregua en este rubro, donde por supuesto se tiene que invertir más en infraestructura.
Pero también dotar a los que enseñan a salir adelante, de cursos y congresos, actualizaciones necesarias por la demanda de datos, pero además tenemos que considerar a las generaciones en los cuestionamientos actuales, la historia es parte de ese pasado irrepetible de equivocarnos.
Afortunadamente se abren más escuelas, nadie debe quedarse al margen de estudiar, de tener cerca de sus domicilios un lugar seguro para hacerse de conocimientos para la vida profesional, ahora en línea con reconocimientos que están al alcance de una computadora.
En lo particular, recordar hoy nuestros primeros pasos en las aulas, de esa escuela primaria Juan B. Caldera en mi pueblo, hoy Ciudad del Carmen, por cierto, en el ojo de muchos otros huracanes sin agua; hasta los grandes salones de más de 100 estudiantes en la ansiedad de ser mejores en la Facultad de Derecho de la UNAM, en retrospectiva salvados por las maestras y los maestros.
Son ellas y ellos la simbología del aprendizaje, guías en ese marasmo de incertidumbre, cuando la mayoría de edad no alcanza para definir hacia donde nuestras inteligencias deben enfocarse.
Mayo tiene fechas emblemáticas en su calendario cada año, la de hoy es una muy significativa, aunque las protestas, los desafíos, las consignas, también forman parte de esos espacios de diálogo, que deben estar abiertos siempre, en la complejidad de la globalización y la ponderación de la Nueva Escuela Mexicana.
Hay que dar otros pasos, ahí donde ser despierten otras consciencias, y se validen compromisos sin tintes políticos ni colores afines, porque la educación debe protegerse de ser lo que la ley señala, de excelencia, integral, intercultural, inclusiva, pero sobre todo democrática.
ENTRE LÍNEAS
Sabremos pronto quizá, si la renuncia del ahora ex director de PEMEX, creamos o no el contexto como se da, lo prioritario será atender de inmediato el salvamento del enfermo en terapia intensiva hace varios años, porque está naufragando en lo económico y su supervivencia sin mantenimiento.

