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Sopa de haba: La receta de las abuelas con jitomate, chile y un poquito de epazote

Con habas, jitomate, chile y epazote, esta sopa representa la cocina de aprovechamiento, los guisos de las abuelas y el sabor reconfortante de la comida hecha en casa.
La sopa de haba es uno de esos platillos que explican la esencia de la cocina mexicana sin necesidad de ingredientes costosos ni preparaciones complicadas. Su historia está ligada a la cocina campesina y de aprovechamiento, donde las legumbres representaban una fuente accesible de alimento y proteína vegetal para las familias.
En distintas regiones del centro del país, las habas se cocinan con jitomate, cebolla, ajo, chile y hierbas aromáticas. Cada casa tiene su propia versión: algunas incorporan nopales, otras añaden queso fresco, cilantro o una cucharada de chile chipotle. Lo que permanece es el carácter humilde, nutritivo y reconfortante de una sopa que suele servirse caliente, especialmente durante los días frescos.
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También es un guiso asociado con la memoria familiar. Las abuelas acostumbraban dejar las habas al fuego mientras preparaban el resto de la comida, hasta conseguir un caldo espeso y lleno de sabor. Su textura cremosa, el aroma del epazote y el ligero picor del chile convierten a este plato en una expresión de la comida de casa: sencilla, abundante y profundamente mexicana.

Sopa de haba mexicana
Ingredientes
- 2 tazas de habas secas, limpias
- ½ cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- 1 rama de epazote
- 4 jitomates maduros
- 1 chile guajillo, sin semillas
- 1 cucharada de aceite o manteca
- 1 litro y medio de agua o caldo de pollo
- Sal al gusto
- 2 nopales limpios, cortados en tiras
- Queso fresco y cilantro para servir
Preparación
- Limpia las habas y déjalas remojar durante toda la noche en suficiente agua. Al día siguiente, escúrrelas y colócalas en una olla con agua limpia, media cebolla, un diente de ajo y una pizca de sal. Cocina a fuego medio hasta que estén suaves. El tiempo puede variar entre 45 minutos y una hora y media, dependiendo de la variedad y de la antigüedad de las habas.
- Mientras se cuecen, asa ligeramente los jitomates, el chile guajillo, el ajo restante y un trozo de cebolla. Después licúa todo con un poco del agua de cocción de las habas hasta obtener una salsa tersa. Cuélala para retirar las semillas y las pieles del chile.
- Calienta el aceite o la manteca en una cazuela y vierte la salsa. Cocina durante aproximadamente 10 minutos, hasta que cambie de color y pierda el sabor crudo del jitomate. Agrega las habas cocidas junto con parte de su caldo, los nopales y la rama de epazote.
- Deja hervir la sopa durante 15 minutos más, rectifica la sal y apaga el fuego cuando el caldo haya adquirido una consistencia ligeramente espesa. Sirve caliente con queso fresco, cilantro y, si se desea, unas gotas de limón.
- El secreto está en no desechar por completo el caldo de cocción: ahí se concentra buena parte del sabor y permite ajustar la textura de la sopa. Si se busca una preparación más cremosa, se pueden machacar ligeramente algunas habas antes de incorporarlas al caldillo.



