Una vez más la comunidad del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) salió a las calles para denunciar lo que denominan “un asalto autoritario orquestado por la dirección de Conacyt para encubrir las ilegalidades cometidas contra el #CIDE y destruir sus órganos colegiados”. 

Luego de no poder validar el proceso de elección del director del CIDE, José Romero Tellaeche,  el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) pretende llevar a cabo modificaciones a los estatutos de dicha institución, así, bajo la instrucción de la directora del Consejo, María Elena Álvarez-Buylla, se convocó este viernes 14 de enero a la Primera Sesión Extraordinaria 2022 de la Asamblea General de Asociados del CIDE, mismo que es integrado por secretarías de Estado e instituciones como el Colmex, FCE y Banco de México, entre otros.  

Al enterarse de la noticia, la comunidad cideíta convocó a un plantón pacífico en el Senado de la República, bajo el lema "Renuncia, autonomía y presupuesto", desde las 10:33 de este jueves los estudiantes y profesores del CIDE se reunieron sobre Paseo de la Reforma portando mantas con leyendas como “Autonomía universitaria” y ¡”Únete pueblo!”. 

Dice Mariel Miranda, estudiante de la institución a través de Twitter: “Mañana, ocho personas decidirán entre defender a la comunidad del CIDE, o solapar el capricho de la Dra. Álvarez Buylla y Romero por destruir esa escuela. Desde aquí se les escribe para que sepan que lo que van a votar definirá el futuro de generaciones”   

¿Qué es lo que está en juego? 

Javier Martín Reyes, abogado y politólogo del CIDE explica que esto se enmarca en un contexto hostil hacia la institución y en general hacia la comunidad académica del país, “hemos pasado por la imposición de un director, designado en contra de lo que marcan los estatutos del CIDE, una serie de decisiones arbitrarias, destituciones; con nula participación de los estudiantes, que no se han podido expresar y han sido excluidos en el proceso de designación”. Además de decisiones que han violado los derechos laborales de las personas que ahí trabajan.  

“En este contexto complicado ahora lo que se ve es una decisión del Conacyt, donde se pretende de manera ilegal hacer reformas al estatuto”, para que el director o directora del CIDE ya no lo elija un órgano colegiado como sucede en la actualidad, también para que la segunda posición más importante, que es la secretaría académica pueda ser ocupada por una persona que no sea del CIDE ni cuente con antigüedad y por último, el intento por debilitar al órgano académico más importante que es el Consejo Académico, una instancia que toma las decisiones más importantes, representado por todas las divisiones, es un órgano colegiado y además es el principal contrapeso que tiene la dirección general. “Con las modificaciones que se pretenden el Consejo Académico ya no decidiría nada”.  

Asegura que esto es un “intento claro por destruir unos de los pilares fundamentales de la institución”, pero el problema de fondo es que las autoridades de Conacyt y su directora no han mostrado ninguna disposición para dialogar, “nosotros estamos pidiendo que nos dejen hacer nuestro trabajo, investigar, enseñar, difundir el conocimiento de manera crítica”. Por el contrario, las decisiones que se han tomado son intimidantes, por ejemplo, en las instalaciones del CIDE antes había una guardia privada con mujeres desarmadas y hoy ya hay elementos armados del Servicio de Protección Federal, de la Secretaría de Seguridad Pública.  

Concluye que los llamados al diálogo han sido mucho más retóricos que reales, por eso se piensa que el diálogo ya no puede ser con el Conacyt. 

Se solicita la intervención de terceros  

El contingente de este jueves emprendió una breve caminata rumbo a Avenida Insurgentes y de regreso al Senado, con el llamado de: “Queremos diálogo, no imposición”, luego de una hora de cierre vehicular y marcha sobre Paseo de la Reforma, los manifestantes se plantaron afuera de la Cámara de Senadores.  

Una comisión fue recibida por legisladores pertenecientes a la Comisión de Ciencia y Tecnología del partido Movimiento Ciudadano, mismos que recibieron el posicionamiento, que de entrada manifiesta la urgencia de detener la aprobación de los puntos de la sesión de mañana. Lo único que se logró es un compromiso para subir un punto de acuerdo para que Elena Álvarez Buylla comparezca ante el senado, pero esto ocurriría hasta el primero de febrero cuando inicie el periodo legislativo.  

Incluso ayer la senadora Verónica Delgadillo, de Movimiento Ciudadano, informó que registró un punto de acuerdo para que Álvarez-Buylla comparezca ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, con el fin de detallar el proceso de designación de José Antonio Romero Tellaeche como director general del CIDE y responda al pliego petitorio presentado por la comunidad estudiantil. 

Las demandas puntuales de los estudiantes son tres:  

Un llamado a la sociedad mexicana a manifestar su preocupación de manera pacífica y respetuosa, mediante redes sociales y en cartas dirigidas a las autoridades respecto a la crisis que enfrentan.  

Solicitan respetuosamente a la Asamblea de Socios del CIDE que garantice el cumplimiento de la normatividad vigente y cuide de otorgar al Centro mayores mecanismos democráticos. 

La petición de intervención del Senado de la República y de la Secretaría de Gobernación como intermediarios del conflicto.  

Legalidad y autonomía

Nuevamente la comunidad Cideíta y simpatizantes se reunirán este viernes 14 de enero desde las 8:30 de la mañana en las instalaciones del CIDE. Aunque la sesión extraordinaria 2022 de la Asamblea General de Asociados del CIDE será virtual, aseguraron que no dejarán de alzar la voz.  

El movimiento estudiantil cumple 45 días de haber realizado la llamada “recuperación de instalaciones” en casi medio siglo de la historia del CIDE, “nunca antes habíamos sido forzados a realizar una acción así, la comunidad estudiantil busca para el CIDE y los centros de investigación y universidades públicas, voz y voto, legalidad y autonomía”.   

 

nelly.toche@eleconomista.mx