Los diputados integrantes del Consejo Editorial de la Cámara de Diputados, presidido por el legislador de Morena, Hirepan Maya Martínez, se reunieron este fin de semana para presentar y modelar los avances del proyecto de realización de una feria editorial virtual, “El camino de regreso está en los libros”,  como medida desde el legislativo para la paliación de la crisis del gremio editorial en el país, enfocada en editoriales y librerías independientes, puesto que han sido las más afectadas por los efectos colaterales de la emergencia sanitaria.

A la reunión virtual acudió Genoveva Muñoz Castillo, directora de La Cifra Editorial y presidenta del Comité de Editores Independientes de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), quien detalló la situación del gremio y presentó una serie de recomendaciones para la integración del proyecto.

“Desde que se declaró la situación de la pandemia, hemos visto nuestras ventas con caídas estrepitosas. El cierre de librerías nos ha perjudicado muchísimo. Las editoriales más pequeñas, las independientes, han tenido que dejar los espacios de oficina que ocupaban porque no hay para seguir pagando la renta. En algunos casos han tenido que hacer recorte de personal”, refirió la representante de la Caniem.

Dijo que los libreros deben ser parte fundamental de las distintas actividades del encuentro virtual y refirió que, para aprovechar la coyuntura entre la cadena del libro y el ejercicio legislativo, en el programa del encuentro se deberán discutir temas como las políticas públicas para beneficio de la producción editorial, la validez de las ventas directas desde la editoriales, el precio único del libro, la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, así como el Depósito Legal.

El diputado Ricardo de la Peña Marshall, integrante de la Comisión de Cultura y Cinematografía, propuso al presidente del consejo generar alianzas con las comisiones de Educación y de Ciencia y Tecnología, puesto que, dijo, tienen afinidades en el tema del rescate del libro. Precisó que es necesario efectuar una convocatoria abierta para todas las firmas y librerías independientes del país a fin de que a este sea un proyecto lo más heterogéneo posible.

Los legisladores reconocieron que la capacidad tecnológica de las editoriales y las librerías pequeñas será una limitante, puesto que no todas ellas tienen disponible un catálogo digital que será necesario para la promoción de los ejemplares a través de la plataforma remota.

“Debemos hacer un trabajo local para apoyar a las editoriales independientes y a las librerías para que no cierren. Es una tragedia ver a tantos negocios desmoronarse porque, por un lado, no hemos logrado fomentar la lectura lo suficiente y lo estamos padeciendo ahora más que nunca (...) hay que poner nuestro granito de arena en lo local y en lo concreto, porque si cierran más librerías, habrá menos compra de libros para los editores, hay menos regalías, menos incentivos para los autores”, declaró la diputada Abril Alcalá Padilla, secretaria de la Comisión de Cultura.

El presidente del Consejo Editorial compartió que sostendrá una conversación con los presidentes de la Junto de Coordinación Política y del Consejo de Administración para buscar un presupuesto específico para el proyecto o, de lo contrario, pedirá que se destine el propio presupuesto del Consejo Editorial.

Preparan el encuentro editorial virtual “El camino de regreso está en los libros” para paliar los efectos de la crisis en el sector librero independiente del país, que experimenta caída y cierres.

Reporta Nielsen Bookscan

Facturación anual de impresos sigue bajando

De acuerdo con las cifras recientes compartidas a El Economista por Nielsen Bookscan México, la caída el mercado del libro impreso en el país ha tenido una ligera recuperación después de que la semana 15 del año (del 6 al 12 de abril) tocara un fondo de -88.2% de ingresos en comparación con el mismo periodo del año pasado. En ese entonces, la facturación anual por la compra de ejemplares físicos promediaba -19.8%. Las semanas siguientes la contracción fue menos severa, pero no por ello dejó de ser significativa. Entre el 20 de abril y el 31 de mayo se promedió una facturación de -55%. En las dos primeras semanas de junio, la facturación fue de 40.8% y 43.8%, respectivamente, es decir, la reducción menos estrepitosa desde la puesta en marcha de la Jornada Nacional de Sana Distancia, en la segunda mitad de marzo, cuando se facturó un -42.1%. Sin embargo, hasta el pasado 14 de junio, el promedio anual por facturación del mercado editorial ha llegado a -29.3 por ciento.

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