El día 1 de noviembre pasado la editorial Grano de Sal anunció cambios en su dirección editorial: la salida de Tomás Granados Salinas, quien ese mismo día hizo oficial su adición a Siglo XXI Editores, y el relevo en manos de Olmo Balam Juárez, quien también es cofundador de la firma editorial que apuesta por el ensayo y quien contará con la asesoría de Joaquín Díez-Canedo Flores.

La llegada de Olmo Juárez a la casa editorial coincide con un punto referencial de esta firma fundada apenas en 2017 pero con un catálogo relevante en la no ficción: las 50 publicaciones.

En el contexto de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), este diario conversó con el nuevo director.

“El cambio en Grano de Sal es de continuidad garantizada. Tenemos muchos proyectos en puerta, por ejemplo, cerca de 10 títulos en preparación que podrían ser más al final de esta feria. Uno de los sellos de Grano de Sal es que son libros que plantean temas que uno puede desconocer, pero, por la manera en la que se selecciona el catálogo, cualquier lector puede acudir a ellos, porque apelamos a un pública general con temas que son vigentes pero que nuestros autores les dan un giro más. Y eso es lo que quiero continuar”, declara.

Ahora bien, refiere Olmo Juárez, la firma editorial tiene áreas de oportunidad que se van a atender, como el crecimiento del libro digital, las estrategias digitales de ventas, porque, asegura, “el libro impreso se sigue moviendo, pero de diferentes maneras. Que sea más fácil para los lectores llegar a los libros y no nada más en México sino en el mundo hispanohablante”.

Reconoce en el e-commerce “un mercado muy importante que tenemos que explorar más, incluso contemplar la posibilidad de hacer audiolibros", así como "reforzar nuestra presencia en las redes, con un nuevo diseño desde la página y hasta dinámicas con los lectores, es decir, involucrar a las comunidades”.

El trabajo con metadatos, señala, es hoy un punto prioritario para cualquier eslabón de la cadena del libro y aplaude que Grano de Sal tuviera apertura desde la gestión de Granados Salinas, por lo que este también debe ser un trabajo de continuidad y reforzamiento.

“La llegada a 50 libros nos permite hacer un balance de nuestro catálogo. Haremos una campaña en redes e internet para que todos los libros tengan un segundo ciclo, sobre todo aquellos que durante la pandemia no pudieron tener presentaciones”.

Por último, reconoce el liderazgo de Grano de Sal en la apuesta para no dejar de publicar pese al cierre de puntos de venta durante los momentos más difíciles de la emergencia sanitaria, “porque los libros pueden abrirte soluciones, son más vigentes durante las crisis, ahí es donde son más importantes que nunca. Y por iniciativas como esa es que Grano de Sal tiene un lugar muy especial entre las editoriales independientes”.

Cuatro nuevas incorporaciones al catálogo:

*“El proyecto conservador de la Iglesia para la Independencia (1820-1821)”

Cristina Gómez Álvarez

*“Combatir la pobreza. Herramientas experimentales para enfrentarla”

Ester Duflo

*“La hora de la transición energética. Exigencias del nuevo paradigma: sustentabilidad, seguridad e igualdad”

Ramón Carlos Torres Flores

*“El precio de la democracia”

Julia Cagé

ricardo.quiroga@eleconomista.mx