En una sola noche la 93ª entrega de los Premios Oscar rompió muchas de las tradiciones inapelables en la historia de esta máxima ceremonia para reconocer a lo mejor de la industria desde la perspectiva de Hollywood.

Se cambió el orden de la entrega de premios y por primera vez desde 2002 la ceremonia no se llevó a cabo en el Dolby Theater. En cambio, se mudó al espacio al aire libre de la Union Station, otro de los sitios emblemáticos en Los Ángeles. Las estatuillas se pintaron de colores con la presencia de una amplia comunidad afroamericana y asiática. Los premios cruzaron océanos y fronteras con dirección a México, Dinamarca, Francia y Corea del Sur.

Fue una ceremonia con la sensación de un set de filmación, sin números musicales y más de 250 nominados sometidos a rigurosas pruebas de Covid-19 y aislados desde una semana antes. Tan excepcional fue que es la cuarta ocasión que una gala fue retrasada en sus 93 años de existencia y la segunda que extiende su periodo de elegibilidad.

La cinta "Nomadland", de la realizadora china-estadounidense Chloé Zhao, se llevó tres de las más importantes estatuillas: Mejor película, Mejor actriz, para Frances McDormand, y Mejor dirección. Zhao se convirtió así en la segunda mujer en la historia de la gran ceremonia de Hollywood que se lleva la dorada estatuilla por su trabajo como realizadora, en una categoría donde por primera vez hubo dos mujeres nominadas. La otra directora fue Emerald Fennell, por "Hermosa venganza".

Los discursos de la noche buscaron hacer el cambio, sin importar la categoría de premiación. Un ejemplo fue el Oscar Humanitario entregado al actor y director Tyler Perry y al Fondo de Cine y Televisión. Perry habló sobre la importancia de la diversidad y la resistencia contra la intolerancia.

“En esta época con todo el internet, las redes sociales, algoritmos y todo aquello que quiere que pensemos de una sola manera, la letanía de noticias las 24 horas, tengo la esperanza de que enseñemos a nuestros hijos a rechazar el odio. Me niego a odiar a alguien porque es mexicano o porque es negro o blanco o es parte de la comunidad LGBTQ. Me niego a odiar a alguien porque es policía. Me niego a odiar a alguien porque es asiático (…) dedico este Premio Humanitario a todos los que tienen la voluntad de plantarse en el medio para levantar la voz y hacer el cambio”, declaró Perry.

Otro de los momentos poderosos para las voces femeninas de esta singular gala fue la premiación como Mejor maquillaje y peinado para Mia Neal, Jamilka Wilson y Sergio López-Rivera, por "Ma Rainey’s Black Bottom". Neal tomó la iniciativa y declaró:

“También estoy aquí mientras Jamika y yo rompemos este techo de cristal con tanta emoción por el futuro. Porque puedo imaginarme a las mujeres trans negras de pie aquí, a las hermanas asiáticas, a nuestras hermanas latinas y a las mujeres indígenas, sé que un día esto dejará de ser extraño, será normal”.

Otras victorias inesperadas

Una sorpresa fue la victoria como Mejor actor para Anthony Hopkins por su trabajo en "El padre", cuando se esperaba la victoria post mortem de Chadwick Boseman, quien falleciera el pasado 28 de agosto después de perder la batalla contra el cáncer de colon, por su trabajo, ya enfermo, en "Ma Rainey's Black Bottom". No obstante, Boseman fue recordado como parte del homenaje In Memoriam. Hopkins se convirtió anoche en el actor más longevo en llevarse el galardón.

Otro resultado inesperado fue el de Mejor actriz de reparto, que se decantó para la surcoreana Youn Yuh-jung y dejó sin reconocimiento a dos maestras de la actuación: Olivia Colman, por su trabajo en “El padre”, y Glenn Close, por su actuación en “Hillbilly, una elegía rural”, quien con esta oportunidad acumula ocho nominaciones y cero premios Oscar.

El también actor afroamericano Daniel Kaluuya escuchó su nombre como dueño del galardón como Mejor actor de reparto por  “Judas y el mesías negro”. Los mexicanos Michelle Couttolenc, Jaime Baksht y Carlos Cortés se llevaron el Oscar a mejor sonido por la proeza de recrear en “Sound of metal” la sensación de un baterista que pierde la audición.

En Película internacional el premio fue para "Una ronda más" (Dinamarca), de Thomas Vinterberg, mientras que Soul, de Disney y Pixar, se impuso como Mejor película animada. Como Mejor documental triunfó Mi maestro el pulpo, un conmovedor rodaje de los directores James Reed y Pippa Ehrlich que provoca repensar nuestra relación de los humanos y los animales.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx