Como parte de los resultados de la segunda temporada del trabajo colaborativo “Proyecto de arqueología en la Villa Rica. Tras los pasos de Del Paso y Troncoso y los baros hundidos de Cortés”, emprendido desde julio de este año, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encabezados por Roberto Junco, titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática, y un equipo de símiles estadounidenses de la Universidad de Miami y de la organización Submerged Archaeological Conservancy International (SACI), reportaron el hallazgo en el litoral veracruzano de dos anclas de hierro con rasgos característicos de la manufactura del siglo XVI.

Estos objetos se suman al descubrimiento en el 2018 de una primera ancla de 2 metros del largo, a escasos 300 metros al sur de los hallazgos recientes, de la que se conservó el cepo de madera que, después de las evaluaciones correspondientes en el laboratorio, se reveló su precedencia de un árbol oriundo de la región cantábrica, al norte de España, durante la segunda mitad del siglo XV.

“No está claro si las tres anclas pertenecen a un mismo momento histórico, pero su alineación al suroeste coincide con la lógica de la Villa Rica como un puerto que protege a los barcos de los vientos del norte y el noroeste”, indicó el arqueólogo Roberto Junco.

Ambas anclas halladas recientemente presentan un buen estado de conservación gracias al resguardo del sedimento y son de mayor envergadura que la reportada en el 2018. Una de ellas mide 3.68 metros de largo y tiene 1.55 metros entre sus dos puntas. La segunda tiene 2.60 metros de largo y 1.43 metros de ancho; sin embargo, estas dos no conservan el cepo de madera.

A diferencia del especialista mexicano, el arqueólogo subacuático Christopher Horrell, presidente de SACI y coinvestigador titular del proyecto, se aventuró al indicar, a través de un comunicado de la SACI, que “comprender los hechos del hundimiento es esencial y podría sugerir una ventana a la mentalidad y urgencia que Hernán Cortés probablemente sintió al preparar a su compañía de hombres para marchar a Tenochtitlan”.

Por su parte, la también arqueóloga subacuática, integrante del equipo del SACI, y el investigador de la Universidad de Miami, Frederick Hanselmann, coinciden en que es muy precipitado vincular estos hallazgos con los navíos comandados por Hernán Cortés, puesto que, después de 1519 y hasta comienzos del siglo XIX, esta región fue quizás el puerto más activo de navegación; pero resulta valioso que su alineación coincide con la hipótesis de que los navíos estaban anclados en alta mar y fueron sistemáticamente hundidos en su lugar de ubicación.

“La Conquista de México fue un evento seminal en la historia humana, y estos naufragios, si podemos encontrarlos, serán símbolos de la colisión cultural que llevó a lo que hoy es Occidente, geopolítica y socialmente hablando”, explicó Hanselmann.

La siguiente temporada, el equipo se concentrará en la búsqueda de otros 15 elementos ferrosos que tienen el potencial de ser anclas y fueron detectados con un magnetómetro fabricado por la firma Marine Magnetics, de Canadá, ex profeso para esta investigación.

Hallazgos subacuáticos destacados de los últimos años

Banco Chinchorro

Ubicada en la costa oriental de la península de Yucatán, en esta reserva subacuática se han registrado alrededor de 70 vestigios de embarcaciones con cronologías de entre los siglos XVI y XX. Desde el 2006, la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH se ha dedicado a enriquecer el inventario de restos de navíos que comprenden cerca de 500 años de historia.

Gran Acuífero Maya

Se trata, en realidad, de un magno proyecto para registrar los vestigios arqueológicos y paleontológicos sumergidos en los cenotes que comprenden la región maya de Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Dos de estos sistemas subterráneos destacan por su gran cantidad de vestigios: Sac Aktún y Ox Bel Ha, ambos con más de 200 kilómetros lineales.

Arrecife Alacranes

En este sitio caracterizado por un conjunto de islotes, frente a las costas de Yucatán, en enero de 1849 naufragó el buque británico HMS Forth, que iba con rumbo a Las Bermudas, cuando chocó contra las rocas y se partió prácticamente en dos partes. Los restos del navío fueron hallados en el 2013; pero no sólo eso, sino que en este sitio se han localizado 14 naufragios más.

Ofrendas en la cueva de Balamkú, en Chichén Itzá

Balamkú, la cueva del dios jaguar, en Chichén Itzá, explorada por primera vez 50 años después de ser descubierta de manera fortuita por unos campesinos, y de permanecer intacta, y casi en secreto por decisión del INAH, ha revelado uno de los hallazgos más importantes en la historia de la investigación de esta antigua ciudad maya: un conjunto de siete ofrendas con centenares de incensarios dedicados a Tláloc, dios de la lluvia, y presencia de agua que se desprende de estalactitas, que hacen suponer que se trata de un lugar de encuentro con los dioses u oráculo para pedir el agua. Este proyecto ha sido considerado por la revista Archaeology, del Instituto Arqueológico de América, como uno de los 10 más importantes hallazgos del 2019.

El Galeón Manila

También llamada Nao de China, se trataba de un sistema de embarcaciones españolas que transportaban mercancía desde el puerto de Manila hasta Acapulco, San Blas y Cabo San Lucas para luego llevarse a Veracruz, donde eran transportados a España. En las costas californianas se han registrado diversos naufragios de estos navíos cargados de objetos venidos del oriente, como monedas, porcelana, cera y plomo.

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