Los mexicanos prefieren estudiar un idioma después de cenar. La gran mayoría quiere aprender inglés, aunque las lenguas asiáticas, como el japonés y el coreano, están cobrando cada vez mayor relevancia en México y en todo el mundo, según el Reporte de Idiomas de Duolingo 2020, que analiza los intereses y el comportamiento de los usuarios de esta popular aplicación de aprendizaje de lenguas.   

En 2020, a partir de la pandemia de Covid-19, Duolingo ha experimentado un crecimiento de 50% de su base de usuarios en México. Esto coloca al país como el tercer mercado de la compañía a nivel mundial, después de Estados Unidos y Brasil. El crecimiento de la aplicación tanto en México como en otros países la ha hecho pasar de tener 300 millones de usuarios a principios de 2020 a 500 millones, cuando está a punto de terminar el año.  

Este ejercicio fue realizado por primera vez en 2016, a una escala mucho menor. Los 500 millones de usuarios que ahora tiene la plataforma le han permitido profundizar en el análisis de su comportamiento dentro de la aplicación, sobre todo en un año tan particular como es el 2020. De acuerdo con Cindy Blanco, científica del lenguaje en Duolingo, los usuarios mexicanos que empezaron a aprender en la primavera no son iguales a los que la plataforma tenía antes de la pandemia, porque los nuevos usuarios están más motivados.  

La motivación de los nuevos estudiantes mexicanos de Duolingo es diversa: predominan los motivos escolares y laborales, sobre todo cuando se habla del idioma inglés, que es aprendido por casi 70% de los usuarios mexicanos de la plataforma; pero también el entretenimiento ha generado un interés por las lenguas asiáticas, en especial el coreano y el japonés, impulsados respectivamente por las bandas de K-Pop coreano y por el manga y el ánime japoneses.   

Español, segunda lengua

El español también ha tenido un repunte considerable en este 2020. La lengua española desplazó al francés como la segunda lengua con más estudiantes dentro de su aplicación, según Duolingo. Estados Unidos, y en particular los estados fronterizos; así como otros lugares como Nueva York y Florida, son una de las razones por las que el español se ha consolidado como la segunda lengua con más estudiantes en la aplicación.

Los principales motivos de los estudiantes estadounidenses para aprender el español en Estados Unidos son escolares. Los estudiantes buscan aprender más allá de sus clases regulares. Además, el análisis identifica motivos familiares, es decir que muchos estadounidenses que no hablan español quieren o necesitan comunicarse con familiares de habla hispana.   

Quieren aprender por su abuela, por sus primos mexicanos, esos motivos íntimos muestran que los motivos de los estadounidenses varían mucho”, dijo Cindy Blanco en entrevista y añadió que a estas razones se añaden los motivos laborales, sobre todo en los estados fronterizos y en otros lugares, como Florida y Nueva York.

“Lo que vemos es bilingüismo, porque hay muchos estadounidenses que se están dando cuenta de que, al menos en su estado, ya no se trata de una cuestión turística, sino cotidiana, porque les sirve para comunicarse en el banco, en la tienda y en la calle. Especialmente en muchos estados, somos un país bilingüe”, dijo Blanco.

Fundada en 2011 en Estados Unidos por el guatemalteco Luis von Ahn, Duolingo es una aplicación de aprendizaje de alrededor de 40 idiomas que ha recibido más de 180 millones de dólares de inversión en ocho rondas de financiamiento desde su fundación. La más reciente fue en noviembre y alcanzó los 35 millones de dólares y ya había levantado recursos en abril de este mismo año, por 10 millones de dólares.

De acuerdo con Rebeca Ricoy, country manager de Duolingo en México, el objetivo de la compañía es ser líder absoluto a nivel mundial en aprendizaje de idiomas, por lo que identifican grandes oportunidades de crecimiento en América Latina y Asia. Para la directiva, al ser el tercer mayor mercado de la compañía en el mundo, México y Brasil son países prioritarios desde los que se lanzan iniciativas hacia otras naciones como Colombia y Argentina.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx