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El vuelo del alba en el primer Festival del Globo en Puebla
En el siglo XVIII, los hermanos Jacques y Josep Montgolfier crearon el globo aerostático. El primer vehículo, lo construyeron con tela y papel, los pasajeros fueron un pato, una oveja y un gallo despegando en la ciudad de Versalles en Francia.

En el siglo XVIII, los hermanos Jacques y Josep Montgolfier crearon el globo aerostático. El primer vehículo, lo construyeron con tela y papel, los pasajeros fueron un pato, una oveja y un gallo despegando en la ciudad de Versalles en Francia. Posteriormente se realizó el viaje con personas, el primer pasajero fue Jean-François Pilâtre de Rozier, un profesor de física y química, conocido como uno de los pioneros en la aviación.
La elevación de globo aerostático es una de las grandes experiencias que han repuntado en el turismo nacional e internacional en los últimos años. El pasado fin de semana se llevó a cabo el Primer Festival del Globo “Puebla está en el aire”, en las instalaciones del parque Xtremo en Atlixco, impulsado por la Secretaría de Turismo del estado.
Todo comienza antes de las 6 de la mañana, donde los pilotos aeróstatas y los equipos de cada globo se preparan para el inflado del vehículo y estar listos para el “Vuelo de Alba”. Es importante identificar la matrícula del globo, en mi caso fue el vehículo Soltepec con la matrícula XB-DHB y el piloto Óscar Jiménez.
El globo Soltepec vuela con tres pasajeros y el piloto, dos personas apoyan a la elevación de la canastilla, esos son minutos de emoción e incertidumbre porque no sabes lo que sucederá. En esos momentos, el piloto Óscar comenta que un globo aerostático es el vehículo aéreo más seguro y nos invita a disfrutar de la experiencia.
La elevación se lleva a cabo poco a poco y sin sentir ya te encuentras a 10,000 pies de altura, disfrutando el hermoso paisaje, es maravilloso como aparece la luz del sol en el horizonte, ofreciendo una sonrisa para iniciar un nuevo día. Asimismo, ver la majestuosidad de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, los pastizales, la belleza de la ciudad, el cielo, las nubes, el vuelo de los demás globos, es sensacional y es una experiencia que todos deberíamos tener, aunque sea una vez en la vida.
El paseo dura entre 30 y 40 minutos, 15 de los 25 globos aerostáticos emprenden la aventura impulsados por el aire caliente que permite la elevación y el encuentro con el silencio absoluto, la belleza del paisaje es una gran caricia para el alma.
El aterrizaje es uno de los momentos que causa tensión, pero el expertise de Óscar Jiménez da tranquilidad, pues ya tiene 10 años en el mundo de los globos y más de 200 horas de vuelo como piloto. El aterrizaje se produjo en un terreno en las afueras del parque Xtremo, sin gran preocupación, pero sí con la emoción de estar tan cerca del cielo. La experiencia termina con una oración que ofrece el piloto por el vuelo y un brindis.
En tierra regresan los 15 globos y se suman a los 10 que ya se encuentran de pie para ofrecer las experiencias de elevación, pero como globos cautivos, globos anclados.
En el festival, además de la belleza de los globos existen diversas actividades, tales como: el pabellón gastronómico, la zona de food trucks, el pabellón artesanal, el acuario Michín, XT Gotcha, XT Karts, XT Simulador y el Sky Dive (una de las experiencias en paracaídas). Hay una zona infantil, en todo momento hay música y en el atardecer destaca la presencia de DJ’s (Luigy, Galaxy, César Salas, Frido Martínez, entre otros). Otro aspecto que destaca es que el encuentro es pet friendly, por lo que la presencia de las mascotas es notoria.
Hablemos de costos: el ingreso al parque por un día por persona es de 150 pesos y si compras el pase de dos días es de 250 pesos. Mientras que, el Viaje al Alba tiene un valor de 2,300-2,500 pesos.
Atlixco, nombre azteca formado Atl-ix-co que significa “Agua en el valle o en la superficie del suelo”. El municipio se encuentra a dos horas de la Ciudad de México y 30 minutos de la Ciudad de Pueblo. Fue denominado como Pueblo Mágico. Se puede realizar un tour para conocer el zócalo del municipio, una plaza de estilo arabesco, la cual alberga el Ex convento del Carmen, que data del siglo XVI, la Iglesia de la Merced construida en 1680 con una importante colección pictórica, la Capilla de la Tercera Orden, con un magnífico retablo barroco o el Templo, los murales del Palacio Municipal, el Convento de Santa Clara y las escaleras de Atlixco, que son uno de los nuevos atractivos, es un macro mural que representa a la china atlixquense y el charro de a pie en sus 85 peldaños.
En la gastronomía destacan: la cecina, tradicionales sorbetes, nieves y helados, diversidad de moles, pipianes y adobos, pambazos, cemitas, chanclas y dulces regionales, el dulce de calabaza, tejocote y camote.
Conocí la experiencia gastronómica en el restaurante Lucía con un menú de degustación de 6 tiempos que incluían productos cosechados en la localidad, tales como: croqueta de huazontle con queso quemado y amaranto, taco de cuetlas (orugas) con tortilla ceremonial, sopa amarillito, tamal de frijol, adobo de verdolagas y cerdo confitado y tamal de ciruela. Acompañado de bedidas: maíz quemado, limón con lavanda y guayaba rosa.

