Buscar
Tecnología

Lectura 4:00 min

¿Cómo funciona Trionda, el balón inteligente del Mundial 2026?

El Trionda usa un chip inercial de 500 Hz que detecta el golpeo y cruza datos con cámaras del estadio para apoyar al VAR y generar métricas de transmisión.

El balón oficial adidas Trionda.Foto: ULISES RUIZ / AFP

El balón oficial del Mundial 2026 se llama Trionda y es una pieza de juego conectada al sistema arbitral. La tecnología central es un chip de movimiento de 500 Hz instalado en el balón, capaz de enviar datos precisos al sistema de videoarbitraje en tiempo real. La FIFA lo presentó como una herramienta para mejorar la toma de decisiones en jugadas de fuera de lugar y adidas añade que también puede ayudar en revisiones por manos.

El sensor funciona como una unidad de medición inercial. En términos prácticos, registra el movimiento del balón 500 veces por segundo. Esa frecuencia permite detectar el momento exacto en que un jugador toca la pelota, un dato crítico porque las revisiones de fuera de lugar dependen del instante preciso del pase. Si el sistema solo usara video, el árbitro tendría que elegir entre cuadros de la imagen; con el balón conectado, el sistema suma una señal física del golpeo.

La tecnología entra en operación dentro del flujo del VAR. El sensor manda información del balón a la sala de video, donde esos datos se cruzan con el seguimiento óptico de jugadores. En el sistema de fuera de lugar semiautomatizado usado por la FIFA, las cámaras colocadas en el estadio rastrean el balón y hasta 29 puntos de cada futbolista 50 veces por segundo. La inteligencia artificial combina esas posiciones con el dato del primer contacto de la pelota y genera una alerta para los oficiales de video cuando un atacante recibe el balón desde una posición adelantada.

Antes de comunicar una jugada al árbitro central, los oficiales de video validan el punto de golpeo seleccionado automáticamente y la línea de fuera de lugar construida con los datos corporales del defensor y del atacante. Si los oficiales discrepan del punto elegido por el sistema, pueden seleccionar manualmente el momento de contacto y usar las herramientas tradicionales del VAR.

Trionda introduce una diferencia respecto al primer balón mundialista conectado, Al Rihla, usado en Qatar 2022. En aquella versión, adidas describió un sistema de suspensión ubicado en el centro del balón que alojaba y estabilizaba una unidad inercial de 500 Hz, alimentada por una batería recargable mediante inducción. Para 2026, adidas describe en Trionda un nuevo sistema de chip montado en un lateral, integrado a la evolución más reciente de su Connected Ball Technology.

La utilidad para el árbitro depende de una combinación de señales. El balón conectado aporta el momento de contacto; las cámaras aportan la posición de los cuerpos; el VAR revisa que la alerta corresponda con la jugada. La FIFA explicó que, tras confirmar una decisión, los mismos datos posicionales usados por los árbitros se convierten en una animación 3D para las pantallas del estadio y transmisiones.

El balón también produce datos deportivos más allá del arbitraje. En el Mundial 2026, adidas publicó mediciones derivadas de la tecnología conectada de Trionda para describir goles con distancia de tiro, velocidad máxima, comba y rotación.

La base reglamentaria está en las Reglas de Juego 2026 y 2027. La IFAB incorporó la posibilidad de que las competiciones usen tecnología para asistir decisiones vinculadas con el VAR, el balón dentro o fuera del campo y el fuera de lugar, incluida la tecnología semiautomatizada. En esa arquitectura, el sensor del balón del Mundial 2026 actúa como una fuente de datos de alta frecuencia dentro de un sistema mayor de revisión arbitral.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

Temas relacionados

Reportero de Tecnología

Últimas noticias

Noticias Recomendadas