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La energía añade tres años al desarrollo de un centro de datos en Querétaro

El desarrollo de CloudHQ muestra cómo los tiempos de conexión, las nuevas subestaciones y el aumento de potencia asociado con la IA están ampliando las exigencias de infraestructura para los centros de datos en México.

Imagen de un centro de datos generada por el motor de Inteligencia Artificial. Foto: Picsart

La infraestructura eléctrica añade alrededor de tres años al calendario de desarrollo de un centro de datos en Querétaro, de acuerdo con Luis Lugo, country head de CloudHQ en México.

El ejecutivo dijo durante Mexico Connect 2026 que los procesos asociados con la tierra agregan cerca de dos años y reportó que la empresa ya terminó una primera subestación de alta tensión de 400 kilovoltios, mientras una segunda registra un avance de 36 por ciento.

CloudHQ desarrolla en Querétaro uno de los mayores proyectos de infraestructura digital anunciados para México. En septiembre de 2025, el gobierno federal presentó una inversión de 4,800 millones de dólares para un campus de seis centros de datos sobre 52 hectáreas.

La empresa había asegurado entonces energía para los primeros 200 MW de un proyecto anunciado con hasta 900 MW de carga. En el panel de este 9 de septiembre, Lugo elevó la referencia y dijo que el desarrollo puede llegar a ocupar hasta 920 MW.

“Tuvimos que lidiar con derechos de paso, conversiones de usos de suelo desde agrícola hasta terreno industrial. Cada paso le va sumando días y semanas al Excel. La tierra le suma dos años, la energía le suma tres años y ahí te vas para atrás”, dijo Lugo.

La obra eléctrica ya modificó el calendario del campus. El directivo informó que la primera subestación de 400 kV quedó concluida y que la construcción de la segunda continúa.

La red condiciona el calendario

El problema descrito por CloudHQ coincide con el diagnóstico oficial sobre Querétaro. En febrero de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el estado requería sobre todo mayor capacidad de transmisión. Meses después, el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025 a 2039 reconoció problemas de baja tensión en el corredor Las Mesas Querétaro y advirtió que esa red troncal había operado cerca de su límite de transmisión.

El mismo plan vincula el crecimiento de la demanda en Querétaro con el desarrollo de empresas tecnológicas. Sener prevé problemas de transformación conforme entren nuevos centros de carga y mantiene al proyecto P24 OC3 Suministro de Energía para la Región Querétaro como una de las respuestas previstas. Cuando el plan fue publicado en octubre de 2025, CFE reportaba ese proyecto en proceso de decisión. La fecha necesaria de entrada en operación aparecía en abril de 2028 y CFE calculaba junio de 2027 como fecha factible de término pormenorizado.

El proyecto contempla 675 MVA de transformación. Su diseño incorpora 51.2 kilómetros circuito de transmisión y trabajos sobre la subestación El Blanco, que recibe equipos en niveles de 400 kV. El documento de planeación explica que Sener pidió al Cenace desarrollar infraestructura adicional para atender el aumento de la demanda y las solicitudes de conexión de centros de carga que impactan la red del estado.

La generación disponible y la capacidad para entregar electricidad en un punto específico son magnitudes distintas. La CFE reportó que Querétaro alcanzó una demanda de 1,535 MW en 2025, frente a 723 MW de capacidad instalada dentro de la entidad. La empresa pública sostuvo que el Sistema Eléctrico Nacional podía satisfacer esa demanda con el respaldo de generación ubicada también fuera del estado. La central El Sauz II añadió 269 MW de capacidad al sistema en diciembre de 2025.

Un centro de datos requiere potencia disponible de manera continua en el sitio donde se construye. La existencia de generación dentro del Sistema Eléctrico Nacional no resuelve por sí sola la capacidad de las líneas y subestaciones que deben llevar cientos de megawatts hasta un campus.

La capacidad construida espera electricidad

La Asociación Mexicana de Data Centers ya había advertido que el ritmo de construcción superaba al de energización. En abril de 2026, la MEXDC reportó 279 MW operativos en México y otros 205 MW en construcción. Parte de esa capacidad permanecía a la espera de recibir energía, según información publicada entonces por El Economista a partir de declaraciones de la asociación.

La presión eléctrica también ha trasladado una parte del costo hacia los desarrolladores. La MEXDC calculó en abril que la iniciativa privada había invertido alrededor de 340 millones de dólares en infraestructura eléctrica, principalmente en el Bajío. Ese gasto se ha dirigido a reforzar subestaciones y transmisión para que los nuevos proyectos puedan conectarse a la red.

Adriana Rivera, directora ejecutiva de la MEXDC y moderadora del panel Beyond Querétaro Scaling Data Center Development Across Mexico, dijo ahora que la organización había elaborado en 2025 una proyección hacia 2031 que ya empieza a quedarse por debajo del efecto que está teniendo la inteligencia artificial. La asociación espera un repunte de las cifras durante 2027 conforme aumenten los proyectos y sus requerimientos eléctricos.

Rivera situó en más de 82,000 millones de dólares la inversión proyectada en centros de datos hacia 2031. La estimación de empleo ronda 133,000 puestos. La demanda energética asociada fue situada en 1.7 GW. La cifra contrasta con los 279 MW que la asociación reportaba como capacidad operativa del país en abril y muestra la escala de infraestructura que tendría que pasar de proyecto a operación durante los próximos años.

La presión ya se concentra en Querétaro. En mayo, la MEXDC calculó que el estado reunía 72% de la capacidad instalada nacional. La concentración explica que la discusión sobre nuevos sitios haya pasado a Nuevo León y a la península de Yucatán, dos regiones mencionadas durante Mexico Connect como alternativas para absorber parte del crecimiento.

La IA cambia la cantidad de energía por rack

Gustavo Pérez, Market Development Director de Vertiv para América Latina, dijo en entrevista que el paso del cómputo tradicional hacia infraestructura preparada para inteligencia artificial incrementa el consumo eléctrico y obliga a modificar los sistemas de enfriamiento.

“La infraestructura se tiene que adaptar para poder estar lista para esos requerimientos. Se tiene que tener una adaptación de los diseños de la infraestructura, del ecosistema mismo, para poder atraer ese tipo de inversiones”, dijo Pérez.

Hace alrededor de un año, Vertiv trabajaba con referencias cercanas a 100 kW por rack. La compañía se prepara ahora para atender necesidades de hasta 600 kW. Nvidia lleva esa trayectoria más adelante y prevé infraestructura eléctrica de 800 voltios en corriente directa capaz de soportar racks de 1 MW a partir de 2027.

La documentación técnica de Nvidia advierte que los racks actuales comienzan a encontrar límites físicos cuando superan 200 kW bajo las arquitecturas tradicionales de distribución. Su propuesta de 800 VDC busca transportar más potencia con menos pérdidas y está diseñada para instalaciones que escalen desde 100 kW hasta más de 1 MW por rack. Vertiv participa entre los proveedores de infraestructura eléctrica que trabajan con Nvidia en esa transición.

Alejandro Jiménez, gestor de cuentas de Nvidia, vinculó ese cambio tecnológico con la selección de nuevas ubicaciones en México. Para el ejecutivo, la disponibilidad de energía determina dónde puede desplegarse infraestructura de mayor densidad. Querétaro conserva una base instalada desarrollada, mientras otros estados intentan reunir condiciones para recibir proyectos que incorporarán generaciones de GPU con demandas eléctricas superiores.

Jiménez dijo también que existe inversión local dirigida a centros de datos preparados para IA con cómputo de Nvidia. Calculó que México se encuentra alrededor de uno o dos años detrás de los mercados que encabezan el despliegue de infraestructura de inteligencia artificial y señaló que el país empieza a construir capacidad local para ejecutar aplicaciones industriales. La instalación física de esa capacidad depende de que la infraestructura eléctrica avance a la misma velocidad que los equipos de cómputo.

Mover el proyecto no elimina el cuello de botella

La búsqueda de nuevas regiones incorpora otra condición que puede limitar la localización de un centro de datos. Alberto Calabrò, Global Account Director de Telxius, situó a la península de Yucatán como una alternativa relevante y explicó que la disponibilidad de potencia debe combinarse con capacidad suficiente de conectividad. El 3 de septiembre, Telxius anunció que había construido en Cancún un Landing Gateway y Edge Data Center preparado para IA que funcionará como punto de amarre de Tikal.

Calabrò explicó durante el panel que la instalación de Cancún tendrá una función distinta a la de un campus hyperscale como los desarrollados en Querétaro. El sitio busca convertirse en un punto neutral de interconexión y aprovechar la llegada de infraestructura submarina. Para un operador que evalúa salir de Querétaro, la existencia de energía por sí sola deja incompleto el sitio cuando la red de telecomunicaciones carece de capacidad suficiente para mover las cargas que procesará el centro de datos.

Gustavo Pérez dijo que el norte del país empieza a captar inversión y que el sureste gana interés por los cables submarinos. La competencia entre ubicaciones ocurre a escala internacional, por lo que los tiempos para habilitar la potencia se incorporan a la decisión de inversión junto con la infraestructura digital disponible.

El calendario eléctrico también se cruza con el tiempo regulatorio. Lugo calculó durante el panel que CloudHQ necesita alrededor de 111 permisos fuera del componente energético para desarrollar su proyecto. Explicó que la categoría de centro de datos todavía no aparece de manera específica en varios códigos urbanos y otros ordenamientos, lo que obliga a encajar estas instalaciones dentro de figuras regulatorias existentes.

La primera subestación de 400 kV de CloudHQ está terminada y la segunda permanece en construcción con 36% de avance. El Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico mantiene varios proyectos para ampliar la capacidad de transmisión en la región y reconoce que los nuevos centros de carga tecnológicos presionan la transformación disponible.

Un campus de centro de datos puede anunciarse con miles de millones de dólares y comenzar a desarrollar sus edificios mientras la infraestructura que llevará electricidad sigue otro calendario. En Querétaro, ese calendario ya se mide en subestaciones terminadas y capacidad de transformación que todavía debe acompañar el crecimiento de la carga.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

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