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Tecnológicas mexicanas recurren a deuda ante un entorno más exigente para levantar capital
El ecosistema emprendedor local atraviesa una etapa de mayor sofisticación financiera en la que las startups comienzan a combinar capital y deuda para sostener su crecimiento.
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El endurecimiento del mercado para levantar capital está empujando a las empresas tecnológicas mexicanas, particularmente fintech, a buscar nuevas formas de financiamiento.
Ante inversionistas más selectivos y una creciente presión por alcanzar rentabilidad, cada vez más compañías optan por esquemas de deuda para financiar su expansión sin ceder participación accionaria.
De acuerdo con el Banco Covalto y el fondo de capital de riesgo Ignia, el ecosistema emprendedor local atraviesa una etapa de mayor sofisticación financiera, en la que las startups comienzan a combinar capital y deuda para sostener su crecimiento.
David Poritz, cofundador de Covalto, explicó que una de las alternativas que más interés está generando es el "venture debt", un esquema de financiamiento dirigido a empresas tecnológicas respaldadas por inversión de capital de riesgo, que permite acceder a recursos sin recurrir a la obtención de capital a cambio de ceder participación accionaria (equity).
A esto se suma el crecimiento del crédito, financiamiento otorgado por fondos o instituciones fuera de la banca tradicional.
“Estamos viendo un cambio importante en la forma en que las empresas buscan financiarse. Hace algunos años, muchas startups dependían casi exclusivamente de equity; hoy existe mucho más interés por estructuras híbridas que permitan crecer sin dilución inmediata y con mayor flexibilidad operativa”, comentó Poritz.
La tendencia ocurre en paralelo a una recuperación gradual del financiamiento fintech a nivel global.
De acuerdo con datos del informe “El pulso de las Fintech: segundo semestre del 2025”, elaborado por KPMG, la inversión mundial en fintech alcanzó 116,000 millones de dólares en 4,719 operaciones durante el 2025, frente a los 95,500 millones de dólares registrados en el 2024.
En ese contexto, Álvaro Rodríguez, socio fundador de Ignia, señaló que México comienza a alinearse con tendencias observadas en ecosistemas más desarrollados, donde el venture debt se ha consolidado como una herramienta estructural para financiar empresas tecnológicas en crecimiento.
“En mercados como Estados Unidos, el venture debt ya es una pieza estructural del financiamiento para empresas tecnológicas. En México todavía estamos en una etapa temprana, pero vemos founders mucho más enfocados en eficiencia de capital, rentabilidad y estructuras financieras más inteligentes”, afirmó Rodríguez.
Para Covalto e Ignia, esta evolución también responde a las dificultades que todavía enfrentan miles de empresas para acceder a financiamiento bajo criterios tradicionales de evaluación crediticia.
Actualmente, el mercado global de venture debt supera los 80,000 millones de dólares en transacciones anuales, consolidándose como una fuente relevante de capital para empresas tecnológicas.
Fondos priorizan rentabilidad
KPMG anticipó además que durante el 2026 los inversionistas mantendrán un creciente interés por instrumentos vinculados con deuda y crédito, en medio de una transformación de los mercados de capitales.
Los fondos han privilegiado compañías en etapas avanzadas, con modelos rentables.
Como ejemplo de esta tendencia en México, Covalto destacó el caso de la plataforma de pagos Kontempo, que recibió una línea de financiamiento por 400 millones de pesos para acelerar su expansión.
En conjunto, Covalto e Ignia coincidieron en que estos factores reflejan un cambio en la forma en que las startups y fintech acceden a capital en México, en un contexto donde el avance del venture debt y del crédito evidencia una transformación del ecosistema emprendedor.
El "venture debt", un esquema de financiamiento dirigido a empresas tecnológicas respaldadas por inversión de capital de riesgo, que permite acceder a recursos sin recurrir a la obtención de capital a cambio de ceder participación accionaria.