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Nació en España y dirige una enorme misión de Trump
Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas
¿Recuerdan la película Oppenheimer? La obra de Christopher Nolan explica el Proyecto Manhattan, el nacimiento de la era nuclear y la subsecuente y relativa paz que esa amenaza generó, junto con la hegemonía de Estados Unidos en el orden mundial.
El director de la CIA, John Ratcliffe, compara la Misión Génesis, iniciada en noviembre, con el Proyecto Manhattan.
Dicha misión nació en la Casa Blanca con la firma del presidente Donald Trump y, en resumen, pretende derivar en un nuevo orden de la economía estadounidense que inevitablemente rebote en la mexicana.
Entre sus tareas están la creación de nuevos modelos de generación de energía, el desarrollo de materiales y la inteligencia artificial. Llevarlas a cabo recae en la oficina de Darío Gil, inventor y exdirectivo de IBM, nacido en Murcia, España, a 400 kilómetros de Madrid. Digamos que es el nuevo Oppenheimer.
Parece un asunto netamente estadounidense, hasta que observas el dramático cambio en las exportaciones mexicanas.
Es frenético el ascenso de la venta de productos electrónicos hacia Estados Unidos, al grado de impulsar el crecimiento de las exportaciones totales.
México convierte chips en otros productos. Vean el aumento anual de 200 por ciento en las importaciones provenientes de Taiwán, el mayor fabricante de semiconductores.
Lo que hace Darío Gil podría acelerar la necesidad de producir en México piezas para la nueva industria de Estados Unidos.
Hoy, lo que se produce en Jalisco llena los centros de datos que robustecen el poder de la inteligencia artificial de Amazon, Google, Meta y Microsoft. Luego, lo que esa IA produce provoca el renacimiento de otras industrias, como la nuclear.
Lo que percibo es una espiral: una naciente aspiradora norteña de insumos que demande productos de alto valor a su vecino del sur. Hay pistas: el valor de las exportaciones vía aérea, medio que suele transportar chips y productos electrónicos, aumentó 58 por ciento en los dos años transcurridos hasta mayo, de acuerdo con cifras del Inegi.
La exportación trimestral de equipo de computación y accesorios electrónicos brincó de 25 mil 600 millones a 50 mil millones de dólares en apenas 12 meses, contados hasta marzo. Jalisco y Chihuahua casi triplicaron sus números en ese lapso.
Si eso les parece un boom, esperen a ver el resultado del trabajo de Gil, quien todavía no cumple un año en el cargo.
Llegó joven a estudiar al MIT, en Estados Unidos, y ya no miró atrás. Su ficha oficial en el gobierno estadounidense lo presenta como subsecretario de Ciencia del Departamento de Energía. Desde ahí coordina los 17 Laboratorios Nacionales, vinculados con decenas de premios Nobel.
Es responsable de programas que incluyen computación avanzada, fusión nuclear, física de partículas nucleares, ciencias energéticas básicas e investigación biológica y ambiental.
Fue vicepresidente y director de Investigación de IBM. Hoy, sus características son precisamente las que valoran las empresas más poderosas que impulsan esta agenda.
Su misión es duplicar en 10 años la productividad de esos laboratorios para generar productos que devuelvan a Estados Unidos la ventaja en su competencia tecnológica con China. Él echa mano de recursos humanos, técnicos y económicos que no dejan de aumentar.
Hace menos de un mes, la Casa Blanca reveló más de 5 mil millones de dólares en compromisos federales para ampliar la Misión Génesis.
Este agosto hablé con Chris Ritter, director de la División de Computación Científica e Inteligencia Artificial del Laboratorio Nacional de Idaho, que creó nuevos reactores en tiempo récord. Le pregunté cómo se sentía la tarea desde adentro.
“Le comentaba a alguien que el sábado pasado fue el primer sábado que no trabajé 24 horas seguidas en mucho tiempo, me explicó. La gente realmente se ha esforzado al máximo para que esto sea posible”, añadió.
Desde ahora, esta columna acopiará nombres, estadísticas y detalles de Génesis para narrar la crónica de su impacto en la gente de negocios, sin importar si está en Washington o en Jalisco.