Buscar
Empresas

Lectura 4:00 min

Aguacate blindará sus exportaciones con nuevas certificaciones de trazabilidad y formalidad laboral

Pese al mayor volumen enviado al extranjero, el valor de las exportaciones cayó 44.5% en los primeros ocho meses de 2026.

main image

Producción de aguacate.Cortesía

María del Pilar Martínez

La industria del aguacate debe cumplir con nuevas certificaciones de trazabilidad, sustentabilidad y formalidad laboral para mantener principalmente sus exportaciones hacia Estados Unidos de cara a las próximas revisiones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En entrevista con El Economista, Luis Javier de la Rocha Zazueta, director general de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), detalló que el sector trabaja en tres ejes fundamentales señalados por los mercados internacionales: la trazabilidad y fitosanidad del fruto, el compromiso de cero deforestación y el cumplimiento de formalidades en materia laboral.

Para respaldar estas acciones, la APEAM participó en una reunión con la presidencia de la República, donde la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Certificado Laboral para la Agroexportación y se formalizó un convenio de colaboración entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER). Como parte de este acuerdo, se publicaron dos decretos en el Diario Oficial de la Federación para dotar de respaldo jurídico y fortalecer el Programa de Trabajo Operativo de Exportación hacia Estados Unidos.

El programa operativo involucra la supervisión conjunta de la SADER, del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de Estados Unidos (APHIS-USDA). A través de este mecanismo se vigila la producción de las zonas autorizadas en Michoacán y Jalisco para evitar el ingreso de fruto proveniente de regiones no certificadas.

En el rubro laboral, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social opera la plataforma VELAGRO para otorgar el Certificado Laboral para la Agroexportación, mecanismo obligatorio desde el 1 de octubre de 2026 que acredita el cumplimiento de las obligaciones de seguridad social ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

"La obtención y conservación de esta certificación constituirá un requisito operativo, ya que la falta del certificado impedirá la exportación bajo el programa de trabajo acordado con las autoridades estadounidenses. El sector proyecta ajustar los indicadores de este sistema en el transcurso del año a fin de formalizar el parámetro definitivo", explicó el directivo de la APEAM.

En el componente ambiental, la Secretaría del Medio Ambiente coordina la aplicación de un certificado de cero deforestación de alcance global, derivado del acuerdo emitido en octubre del año pasado para regular el uso de suelo forestal. A diferencia de las reglas sanitarias exclusivas para el mercado estadounidense, esta regulación se exigirá a la totalidad del aguacate de exportación con destino a Estados Unidos, Europa o Asia.

De la Rocha Zazueta enfatizó que "la adición de estas certificaciones públicas formaliza las operaciones del sector, al tiempo que establece estándares de trazabilidad y formalidad superiores a los de otros países competidores en el mercado internacional".

Cifras del Grupo de Consultores de Mercados Agrícolas (GCMA) muestran que, entre enero y agosto de 2026, la producción nacional registró 1.78 millones de toneladas, cifra cercana a los 1.79 millones de toneladas del mismo periodo de 2025. En tanto, las exportaciones pasaron de 751 mil a 1.00 millones de toneladas, lo que representó un incremento de 33.7 por ciento.

Pese al mayor volumen enviado al extranjero, el valor de las exportaciones cayó 44.5% en los primeros ocho meses de 2026, al pasar de 2,664 a 1,479 millones de dólares. Esto significó que México exportó cerca de 253,000 toneladas adicionales pero percibió 1,185 millones de dólares menos por sus ventas externas, debido a la baja en las cotizaciones y la apreciación del tipo de cambio.

Durante dicho periodo, el precio promedio de exportación descendió de 70 a 26 pesos por kilogramo, equivalente a una baja de 63.2%, mientras que el precio promedio al productor retrocedió 30.4%, al situarse en 18 pesos por kilogramo.

Para el cierre de 2026, el GCMA proyecta una producción nacional de 2.84 millones de toneladas y un volumen de exportación de 1.56 millones de toneladas, situándose por encima de los 1.28 millones de toneladas exportados en 2025.

María del Pilar Martínez

Periodista dedicada a los temas laborales, empleo, sindical. En El Economista Pilar Martínez es reportera de Empresas y Negocios.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros NewslettersREGÍSTRATE AQUÍ
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete