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Opinión

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México está urgido de inversión, mientras que en EUA crece con fuerza

Gerardo Flores Ramírez | Ímpetu Económico

La semana pasada escribí en este espacio sobre la otra brecha que se acrecienta entre Estados Unidos (EUA) y México, en lo que se refiere al ecosistema de la Inteligencia Artificial (IA). Pues bien, un aspecto central que refleja el frenesí que se vive en EUA a propósito de la cada vez más fuerte adopción del uso de la IA, tanto por parte de empresas como por personas, en ese país, es el despliegue de la infraestructura necesaria para dar soporte a esa explosión en el uso de las variadas herramientas que ofrecen las distintas plataformas o motores de IA.

Al respecto, el periódico The Wall Street Journal publicó ayer en su versión impresa una nota titulada “The Cost of AI Efforts Tops Moon Landing” (El costo de los esfuerzos sobre IA superan los de la llegada a la Luna), en la que destaca las monstruosas cantidades que las cuatro grandes tecnológicas de EUA, Microsoft, Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads), Amazon y Alphabet (Google, YouTube) destinarán tan solo en 2026 a la inversión en infraestructura. Sumando los montos que ya han comprometido públicamente estos gigantes, resulta que invertirán solo este año 670 mil millones de dólares americanos.

El monto es enorme en términos absolutos, pero también lo es en términos relativos. La nota del WSJ estima que será equivalente a 2.1 por ciento del PIB de los EUA en 2026, superando a la inversión en infraestructura de ferrocarriles, realizada a mediados del Siglo XIX, que se estima fue equivalente a 2.0 por ciento del PIB de EUA en aquellos años, y muy por encima de la inversión en autopistas realizada entre 1955 y 1970, que habría representado apenas 0.4 por ciento del PIB. De ese tamaño es la apuesta de las grandes tecnológicas americanas, que aún en un contexto de relativa incertidumbre por la forma de gobernar de Donald Trump, no han dudado en incrementar de manera destaca el esfuerzo de inversión que realizan para contar con una infraestructura robusta para los nuevos desafíos.

Por montos, Amazon sobresale por haber comprometido una inversión de 200 mil millones de dólares americanos, pero que representarán alrededor del 25 por ciento de los ingresos totales de esta plataforma. Mientras tanto, el esfuerzo relativo de Meta será muy superior al de Amazon, pues si bien destinará 135 mil millones de dólares al despliegue de centros de datos y otras capacidades para potencializar su oferta de superinteligencia a sus usuarios, ese monto equivale al 50 por ciento de sus ingresos esperados para 2026. El doble de esfuerzo de inversión en comparación con Amazon.

Como señalé antes, este desempeño se explica en buena medida por la tendencia explosiva que se observa en el uso de las herramientas de IA en el mercado de nuestro vecino del norte, pero también es un reflejo de la confianza de esos grandes agentes económicos en la prospectiva del papel protagónico que ya desde ahora tiene EUA en el ecosistema mundial de la IA.

Frente a ello, el gobierno de México seguramente observa con envidia los planes de inversión anunciados por los cuatro jugadores que mencioné arriba, pues mientras solo ellos invertirán el equivalente al 2.1 por ciento del PIB de esa economía, el gobierno de México anda en busca de inversionistas privados que se animen a ponerle este año 722 mil millones de pesos extras de inversión, a proyectos de infraestructura del sector público de México, monto que equivaldría a 1.9 por ciento del PIB de México. Es un monto que le urge a México, para poder aspirar a dejar de crecer mediocremente.

El daño está hecho. El esfuerzo de la 4T por desmantelar instituciones, entre ellas los órganos reguladores autónomos, y la mal llamada reforma judicial, junto con las condiciones de inseguridad que aún aquejan a todo el territorio nacional, combinados con el debilitamiento de las finanzas públicas por la poco responsable política fiscal de López Obrador, así como la sostenida caída en la productividad, han resultado en que la tasa de crecimiento potencial del PIB sea menor que en 2018, cuando llegó la 4T. Por eso son poco creíbles los planes para promover la inversión.

*El autor es economista.

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