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Opinión

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El Fibra E

A diferencia de los Fibras inmobiliarios, el rendimiento que ofrecerá este nuevo instrumento podrá aumentar.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó el 20 de octubre en el Diario Oficial de la Federación (DOF) las disposiciones que regulan los fideicomisos de infraestructura y energía (Fibra E).

Así, este nuevo instrumento financiero, presentado a principios de septiembre por el presidente de la República durante su tercer Informe de Gobierno y cuyo marco tentativo fue publicado unos días después, entra plenamente en vigor. Cabe notar que no hubo ningún cambio con respecto a su introducción, a falta de comentarios en el seno de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) por parte de la Iniciativa Privada y de empresas estatales.

El nuevo Fibra E responde a la necesidad urgente de expandir la infraestructura del país en materia de petróleo, gas, productos refinados, petroquímicos y electricidad, en el marco de la reforma energética, pues se requieren más ductos, terminales, plantas de generación, líneas de transmisión, etcétera, a modo de crear una red nacional integrada.

El Fibra E es un fideicomiso registrado en México que ofrecerá certificados bursátiles fiduciarios de inversión en energía e infraestructura (CBFE). El fideicomitente o patrocinador trasladará (parcial o totalmente) a un Fibra E su participación accionaria en sociedades promovidas incorporadas en México, que realizarán actividades exclusivas , tales como el tratamiento, refinación, transportación y almacenamiento de petróleo, gas natural, refinados y/o petroquímicos, entre otros; así como activos dedicados a la generación, transmisión y distribución de electricidad, e inclusive, algunos activos de infraestructura no energética tales como carreteras y plantas de tratamiento de agua.

A cambio, el inversionista recibirá CBFE, que le darán derechos sobre los flujos de efectivo futuros que genere dicho Fibra E.

El nuevo instrumento también permite diferir la carga impositiva de los activos aportados. El propósito es incentivar inversiones de largo plazo: cada adquisición o aportación subsecuente de activos contribuye a incrementar el escudo fiscal .

Entre más se mantenga la inversión en el tiempo en un Fibra E, menor será la carga impositiva, pues por un lado se reconocerá el monto total de la inversión como base fiscal, misma que se depreciará de manera acelerada; y por el otro, se exentarán las ganancias de capital que se obtengan.

El Fibra E se inspira en el esquema del Master Limited Partnership (MLP), que surgió en Estados Unidos a inicios de los 80 para desarrollar la infraestructura energética y, más recientemente, acompañar el auge de la producción de petróleo y gas natural a partir de yacimientos de esquisto.

Si dicha infraestructura no hubiera sido rápidamente construida, la producción de hidrocarburos difícilmente hubiera crecido tal como lo hizo.

Mediante los MLP, los desarrolladores pueden monetizar sus activos existentes y construir nueva infraestructura, pero sin perder el control operativo. Las empresas obtienen capital a un costo relativamente más bajo, comparado con instrumentos tradicionales de financiamiento, al agrupar cierto tipo de activos (llamados calificados ) que generan flujos de efectivo estables y predecibles, y que reditúan de manera relativamente segura retornos normalmente superiores a los instrumentos de deuda tradicionales.

En suma, el nuevo Fibra E permitirá a los desarrolladores monetizar activos maduros y destinar los recursos obtenidos a la construcción de la nueva infraestructura. A diferencia de las fibras inmobiliarias, el rendimiento que ofrecerá el Fibra E podrá aumentar, y su tratamiento fiscal será más favorable a condición de invertir a largo plazo.

El IMEF considera que en un inicio el Fibra E probablemente atraerá mayoritariamente a inversionistas extranjeros y a un número más limitado de inversionistas institucionales mexicanos, pero eventualmente podría convertirse en una opción para personas físicas mexicanas, pues la volatilidad del Fibra E será inferior a la de inversiones accionarias tradicionales.

De hecho, se estima que este nuevo instrumento financiero, que se espera empiece a operar a principios del 2016, podría captar una cantidad importante de recursos para finales de esta década.

*Presidente del Comité de Energía del IMEF.

**Integrante del Comité de Energía del IMEF.

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