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Inflación en UK se dispara a 3.3% anual por aumento en precios de la energía
La tasa de inflación anual de Reino Unido se disparó hasta 3.3% en marzo, debido a que la guerra en Medio Oriente provocó un incremento de los precios del petróleo y el gas.

A person walks outside the Bank of England in the City of London financial district in London
La tasa de inflación anual de Reino Unido se disparó hasta 3.3% en marzo, debido a que la guerra en Medio Oriente provocó un incremento de los precios del petróleo y el gas.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó desde 3.0% anual registrado en febrero, informó la Oficina Nacional de Estadística (ONS, por su sigla en inglés).
“La inflación subió en marzo, debido en gran medida al aumento de los precios de los combustibles, que registraron su mayor incremento en más de tres años”, dijo Grant Fitzner, economista jefe de la ONS, en un comunicado.
Rachel Reeves, ministra de Finanzas de Reino Unido, reiteró la oposición del gobierno a un conflicto que ha incrementado el costo de la vida para millones de británicos.
“Esta no es nuestra guerra, pero está haciendo subir las facturas de las familias y las empresas. Por eso mi prioridad número uno es mantener bajos los costos”, afirmó Reeves en un comunicado.
El martes anunció un plan para aumentar el impuesto sobre las ganancias extraordinarias que el gobierno aplica a los productores de electricidad con bajas emisiones de carbono, de 45 a 55%, con el fin de apoyar a los hogares y las empresas.
Sin embargo, se ha resistido a las peticiones de reducir directamente los costos energéticos para los consumidores.
Con 3.3 %, la última cifra de inflación de Reino Unido coincide con la de marzo en Estados Unidos (EU). Sin embargo, el ritmo de aumento del IPC en la mayor economía del mundo fue mucho más pronunciado, ya que se situó en 2.4% en febrero.
La tasa de inflación británica también es mucho mayor que en la zona euro, donde la inflación anual subió a 2.6% en marzo desde 1.9% de febrero.
Los precios de la energía se han disparado desde que comenzó la guerra entre EU e Irán el 28 de febrero, aunque desde entonces han retrocedido tras el alto el fuego que el presidente estadounidense, Donald Trump, prorrogó el martes.
No obstante, los precios del petróleo y el gas siguen muy por encima de sus niveles previos a la guerra, ya que los suministros del Golfo continúan sin poder transitar por el estrecho de Ormuz.
