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89 Convención Bancaria: Riesgos ASG transforman decisiones de crédito

La banca mexicana acelera el financiamiento sostenible con integración de riesgos climáticos, regulación y créditos vinculados a indicadores, consolidando un modelo financiero con impacto económico y social.

Panel de financiamiento Sostenible en la Convención Bancaria edición 89.Foto: Hugo Salazar

Cancún, Q. Roo.- El financiamiento sostenible en México entró en una fase de ejecución. La discusión ya no es conceptual: hoy se centra en métricas, regulación y gestión de riesgos. En la 89 Convención Bancaria, el mensaje fue consistente: la sostenibilidad dejó de ser un elemento adicional y se convirtió en un componente estructural del sistema financiero.

La banca ya muestra resultados. En 2025, el financiamiento sostenible movilizó 794,000 millones de pesos, con una combinación de créditos verdes, sociales e instrumentos de mercado.

El financiamiento sostenible implica gestionar riesgos y, al mismo tiempo, generar oportunidades de negocio en la transición hacia una economía baja en carbono", afirmó Mariuz Calvet, copresidenta de la Comisión de Responsabilidad Social de la ABM.

Riesgos climáticos: el nuevo eje del análisis financiero

El cambio más relevante está en la forma en que se analizan los riesgos. Los factores climáticos ya inciden directamente en la estabilidad financiera, en la calidad de los activos y en la toma de decisiones de crédito.

Explicaron que eventos extremos como sequías o huracanes más intensos están impactando la actividad económica, mientras que la transición energética introduce riesgos regulatorios y de mercado.

Los riesgos climáticos no son un nuevo tipo de riesgo, se manifiestan a través de los canales tradicionales como crédito, mercado y reputacional", explicó Fabrizio López Gallo, director general de Estabilidad Financiera del Banco de México.

Consideró que en este entorno obliga a las instituciones a trabajar con dos velocidades: atender impactos inmediatos y anticipar escenarios de largo plazo, donde la incertidumbre es mayor.

En México, el avance es significativo. Calvet mencionó que el 90% de los activos bancarios ya incorpora esquemas de evaluación de riesgo socioambiental, lo que marca una transición estructural en la gestión financiera.

Regulación y estándares: el nuevo piso del mercado

El crecimiento del financiamiento sostenible también responde a un marco regulatorio más robusto. Entre 2024 y 2025, autoridades financieras han incorporado criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) en la divulgación de información, en la supervisión de inversiones y en la regulación del sector asegurador.

A esto se suma la Taxonomía Sostenible de México, que establece parámetros claros para clasificar actividades sostenibles y reducir la discrecionalidad. "No estamos partiendo de cero, ya existen herramientas, estándares y marcos regulatorios que permiten integrar estos riesgos en la toma de decisiones", dijo López.

Los panelistas coincidieron en que el reto ahora es operativo: mejorar la calidad de los datos, fortalecer la comparabilidad y desarrollar capacidades de análisis en escenarios complejos.

Empresas y banca

En el frente empresarial, el financiamiento sostenible evoluciona hacia esquemas vinculados a indicadores medibles. En el panel se ejemplificó con el caso de Grupo Coppel ilustra esta transición. Su crédito sindicado, que alcanzó 51,000 millones de pesos, incorporó indicadores como liderazgo femenino y expansión de energías renovables.

El modelo de Coppel introduce el concepto de doble materialidad: generar impacto ambiental o social y, al mismo tiempo, asegurar rentabilidad.

La sostenibilidad debe ser parte de la estrategia central del negocio; el financiamiento llega después como consecuencia", dijo Omar Álvarez Cabrera, director corporativo de Administración y Finanzas de Servicios Financieros en Grupo Coppel.

En este proceso, la banca amplía su rol. No solo financia, también asesora en la estructuración de indicadores, medición de resultados y validación externa, explicó Calvet

De oportunidad a condición del mercado

El financiamiento sostenible en México dejó de ser opcional. Hoy es un factor que influye en el acceso a capital, en el costo financiero y en la competitividad de las empresas.

Para que estas operaciones funcionen, los bancos deben acompañar con seguimiento, métricas y equipos especializados en sostenibilidad", dijo Mariuz Calvet, copresidenta de la Comisión de Responsabilidad Social de la ABM.

Los expertos consideraron que la presión regulatoria, los riesgos climáticos y la demanda de inversionistas están acelerando esta transformación. El sistema financiero ya cuenta con herramientas y experiencia. El desafío es escalar su adopción y consolidar su impacto en la economía.

El sistema financiero ya cuenta con herramientas y experiencia. El desafío es escalar su adopción y consolidar su impacto en la economía. "En esta Convención Bancaria pusimos este tema en la mesa de financiamiento sostenible, riesgos y oportunidades, para hablar de la parte de los riesgos. Pero también para hacer un llamado a las empresas que puedan encontrar en los bancos un aliado para sus avances en las estrategias de sostenibilidad", concluyó Mariuz Calvet.

Coordinadora de Operación Editorial de Suplementos y Ediciones Especiales de El Economista. Licenciada en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudió una especialización en Periodismo Económico en la Universidad de Miami, auspiciada por la Fundación Reuters. Ganadora del premio por la "destacada cobertura en finanzas verdes", entregado por la BMV y el Consejo Consultivo de Finanzas Verdes. Ha sido analista de mercados, editora de finanzas y creadora de ranking de negocios, responsabilidad social y mercados, y ha trabajado en la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, Reforma, Excélsior, Mundo Ejecutivo, Expansión, Fortuna, Infosel y Economática.

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