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Finanzas Personales

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IEPS pega al precio, no al hábito: consumidores buscan opciones más baratas de refrescos y cigarros

A semanas de que entró en vigor el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, comerciantes aseguran que algunos de sus clientes están sustituyendo estos productos por marcas más económicas o de menor tamaño, como una medida de apoyo a su bolsillo.

Los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS impactarán en las finanzas de los mexicanos.Ilustración EE: Nayelly Tenorio

Ante el encarecimiento que registran los cigarros y refrescos por el alza del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), los mexicanos buscan productos similares más económicos o de menor tamaño, con el objetivo de cuidar su cartera y no sacrificar su consumo.

En México, millones de personas fuman y toman bebidas saborizadas. De acuerdo con la Gaceta UNAM, nuestro país es el primer consumidor de refresco en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año, que significa 40% más que en Estados Unidos. Al respecto, la Secretaría de Salud comentó que siete de cada 10 niños y adolescentes beben diariamente refresco. En tanto, 14.3 millones de individuos de 15 años o más fuman, según la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos.

Comerciantes del país consideran que, hasta el momento, el alza del IEPS sólo propició que sus clientes compren marcas más económicas o de menor tamaño, con el objetivo de no gastar más y no dejar de consumir, según un sondeo que realizó este diario en tiendas de abarrotes.

A las pocas semanas que entró en vigor el ajuste del llamado impuesto saludable, Rosario, propietaria de una tiendita, comentó que algunos de sus clientes frecuentes optaron por comprar marcas más económicas. “Muchos de ellos, por ejemplo, se llevan Red Cola en lugar de Coca-Cola”.

La diferencia en precios es considerable. La Coca-Cola de tres litros desechable tiene un precio de 45 pesos, mientras que la Red Cola, de 35 pesos. La presentación de 600 mililitros se vende en 22 y 16 pesos, respectivamente.

Carlos, también tendero, comentó que si bien los productos de Coca-Cola se siguen vendiendo, es a menor ritmo. Ahora, algunos de sus clientes se llevan Pepsi, cuando antes no lo hacían, u optan por envases más pequeñas; es decir, en lugar de la botella de 1.75 litros, ahora se llevan la de un litro.

En las presentaciones se sabor sucede algo similar. “Ahora se desplaza más la marca Jarritos. Normalmente, compraba cuatro empaques de ocho envases de dos litros a la semana; ahora debo pedir seis para no quedarme sin producto”.

Sidral Mundet, Fanta, Sprite y Fresca (marcas de Cola-Cola) de dos litros cuestan 33 pesos, cuando el Jarrito del mismo tamaño, 25 pesos. "Ocho pesos diarios es una buena lana al mes", dice.

Coca-Cola da un respiro

En días pasados, este diario dio a conocer que la refresquera redujo el precio de algunas de sus presentaciones hasta en 15 por ciento. Específicamente, según abarroteros, fueron las presentaciones de 2.5 y tres litros retornables y de tres litros desechables.

“Esta semana fueron los productos que más se me acabaron, luego de que en diciembre subieron mucho de precio”, dice Rosario. De hecho, cuenta, tuvo que pedir más producto de estas presentaciones a mitad de semana, mientras que los tamaños de 600 mililitros y 1.75 litros se quedaron rezagadas.

Cigarros, con la misma tendencia

En el tabaco sucede algo similar. Leticia tiene un supermercado pequeño al sur de la CDMX. En su opinión, el “abrupto” aumento que registró este producto sí impactó sus ventas. “No necesariamente vendo menos en cantidad, sólo en calidad y precio”.

¿Qué implica? De acuerdo con su experiencia, algunos de sus clientes ahora se llevan cajetillas de Pall Mall (96 pesos) y no de Benson (112 pesos) o, en otros casos, compran Winston (rojo 70 pesos) en lugar de Marlboro o Camel (106 pesos).

También, dice, algunos optaron por comprar cajetillas de 14 unidades en lugar de 20 o, de plano, cigarros sueltos.

Tanto en refresco como en cigarros coincidieron que, en las primeras semanas con los nuevos precios, las marcas líderes se mantienen con las mayores ventas, pero la competencia —que suele tener precios más económicos— empezó a tomar más relevancia desde este año

Crece mercado negro de cigarros, aseguran

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) aseguró que, con la entrada en vigor del nuevo IEPS, el precio de los cigarros se disparó en México, superando los 100 pesos en los puntos de venta.

En promedio, el incremento fue de entre 15 y 22 pesos por cajetilla. Esta realidad ha fortalecido "de manera significativa" al mercado del cigarro de contrabando, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec.

Actualmente, tres de cada 10 cigarros que se venden en el país son ilegales. Sin lugar a dudas, esta política fiscal ha terminado por llenar las alforjas de los cárteles del cigarro de contrabando que operan con amplios márgenes y, en gran medida, con total impunidad”, expuso el líder del pequeño comercio.

De acuerdo con sus estimaciones, la diferencia de precio entre una cajetilla legal y una de contrabando es “abismal”, superior a 75 pesos, lo que estimula su consumo y distribución.

¿Cuánto subieron cigarros y refrescos?

A partir del 1 de enero, el precio de los cigarros aumentó más de 20% en el país, luego del ajuste al IEPS que aprobaron los legisladores para este año con el objetivo de reducir su consumo y, con ello, mejorar los niveles de salud en el país.

Ante esta situación, los tabacos se encarecieron 12.22% en la primera mitad de enero en su variación quincenal, el mayor incremento inflacionario en registro. Los datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de este producto datan desde 1995.

En el caso de los refrescos, marcas como Coca-Cola ajustaron sus precios (incluidas las bebidas de sabor) desde diciembre pasado hasta en 20 por ciento. Con ello, la inflación de esta bebida registró una variación quincenal de 3.97%, la mayor para un periodo similar desde 2014.

Rcientemente, Gabriela Gutiérrez Mora, presidenta del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), aseguró que “el gobierno ha señalado que el aumento (del IEPS) desincentivaría el consumo (de cigarros y bebidas azucaradas), con lo que hay un beneficio para la salud de la población. Pero esto no ha sido el caso, ni en ocasiones anteriores que se aplicó un aumento tal en México ni en otras economías del mundo”.

Añadió que la demanda por estos bienes es "muy inelástica", es decir, ante aumentos o bajas en el precio, el consumo se mueve casi nada o nada en el largo plazo.

Al respecto, Federico Rubli, integrante del Comité del Indicador IMEF, expuso que si el objetivo es incentivar el consumo sano, eso no se logra con medidas tributarias, sino con una amplia y profunda campaña de concientización y educación, tanto en las escuelas como en las familias.

Escribe tus dudas a fernando.franco@eleconomista.mx

Periodista económico

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