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Informalidad laboral impulsa la reactivación del empleo en julio
Durante el séptimo mes del año se sumaron 670,991 puestos de trabajo de forma neta a la economía, pero la totalidad de estos fueron sin prestaciones; en formalidad se eliminaron más de 400,000 plazas.
El mercado laboral de México acumula entre enero y julio una generación de 377,364 puestos de trabajo, todos creados en la informalidad, según los datos del Inegi.
En julio el mercado laboral sumó 670,991 puestos de trabajo, la mayor creación de empleo en lo que va del año, luego de dos meses al hilo de pérdidas. Sin embargo, la informalidad fue el principal motor de esta recuperación en la ocupación, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
Este ritmo fue resultado del balance entre poco más de un millón de empleos generados en la informalidad y la pérdida de 412,889 plazas formales, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con este comportamiento, la tasa de informalidad alcanzó un nivel de 56.2%, su dato más alto desde diciembre de 2021 cuando abarcó al 56.4% de la población ocupada.
“Estos datos muestran que el mercado laboral sigue mostrando un deterioro y es uno de los factores que mantienen al país en una trampa de estancamiento económico”, afirma Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.
La tasa de subocupación tuvo un ligero aumento de 0.1 puntos porcentuales, registrando un nivel de 6.7% de la población ocupada. A este indicador se le conoce también como subempleo y contempla a las personas que tienen necesidad de ofrecer más horas de trabajo que las que su ocupación actual les garantiza.
“Los niveles elevados de informalidad continuarán siendo un elemento relevante para evaluar la calidad del empleo, especialmente mientras la actividad económica no consolide un ritmo de crecimiento más homogéneo y persistente”, advierte Monex.
El mercado laboral de México acumula entre enero y julio una generación de 377,364 puestos de trabajo, todos creados en la informalidad, según los datos del Inegi.
Lo anterior es resultado del balance entre 1.1 millón de empleos generados en la informalidad y la pérdida de 776,501 plazas en el mercado formal.
“Esta composición es la señal más relevante, ya que el mercado laboral no sólo está generando empleo de menor calidad, sino que continúa destruyendo empleo formal. El empleo informal hila dieciséis meses consecutivos de crecimiento anual, mientras que la población ocupada en la formalidad registra una caída anual de 0.25%”, advierte Siller.
Respecto a la Población No Económicamente Activa (PNEA) se registró un descenso de 175,000 personas y se ubicó en 43.1 millones.
Dentro de este componente, la población disponible, es decir, que no buscaron empleo pero sí tienen intención de trabajar, creció en 293,000 personas para ubicarse en 5 millones en total.
“Si estas personas fueran incluidas en el cálculo de la tasa de desempleo, la tasa de desempleo extendida se ubicaría en 10.08% en julio”, destaca Siller.
La población no disponible, integrada por quienes no buscan empleo ni están disponibles por alguna situación que se los impide o no tienen el deseo de hacerlo, registró un ascenso de 468,000 personas y sumó en total 38.1 millones.
“Hacia adelante, el mercado laboral podría mantener un entorno de mayor cautela, asociado a la moderación de la actividad al cierre del segundo trimestre de 2026, el limitado impulso de la demanda interna y la debilidad observada en la inversión”, agrega Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.
En el panorama hay dos factores que meterán presión sobre los costos laborales del sector formal y sus contrataciones futuras: los ajustes al salario mínimo que, de seguir la tendencia, será de doble dígito, y la reforma de la reducción de la jornada laboral que inicia el 1 de enero de 2027, advierte Gabriela Siller.
Sector servicios lidera caída de empleo
Los servicios registraron una pérdida de empleo en julio. En conjunto, las actividades terciarias tuvieron una contracción de 214,939 plazas, con resultados mixtos al interior, pero fue el transporte, comunicaciones, correo y almacenamiento los subsectores con más reducciones.
El sector industrial registró un saldo positivo y en su conjunto las actividades secundarias aumentaron en 988,789 personas su población ocupada. La construcción fue la rama que aportó más plazas y le siguieron la manufactura y la industria extractiva.
El sector agrícola tuvo una disminución de 8,109 puestos laborales.