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Si yo tuviera una fábrica hoy

Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas
No la tengo y eso me da la libertad de ser ingenuo, pero, si yo tuviera una fábrica, hoy tomaría un avión a Guadalajara, Chihuahua o Monterrey y buscaría las instalaciones de estas empresas para averiguar qué puedo venderles:
Foxconn (Hon Hai Precision Industry); Wistron Corporation; Pegatron Corporation; Inventec Corporation; Flex (antiguamente Flextronics); Jabil Inc. Todas están contratando gente y eso implica que muy probablemente también necesitan proveedores.
Van volando. En el peor de los casos, sus ingresos globales crecen 11 por ciento anual, y todas operan en el país.
No es común encontrar resultados tan buenos y generalizados en un negocio.
Si les fastidia leer del ascenso de Nvidia o de Google, sepan quiénes les venden lo que necesitan.
Son estas compañías que menciono –mucho menos ruidosas y más alcanzables– las que alimentan la boca de esas bodegas gigantes que guardan la “nube” y esa cosa que llamamos inteligencia artificial.
Todas buscan proveedores. Como buenas fábricas, necesitan cosas que la mayoría no entiende: piezas para formar filas de racks de computadoras, como chasis, charolas, rieles, gabinetes, disipadores, placas frías, manifolds…
A diferencia de quienes fabrican coches, los productores de componentes y productos electrónicos importan prácticamente todas las piezas.
Una vez que llegan, esos insumos son armados en México, desde donde se exportan productos terminados principalmente a Estados Unidos. Hay una ventaja en importar "barato" con un "super peso" como el actual.
Pero la oportunidad está precisamente en sustituir esas importaciones con piezas hechas en México, como ya sucedió con los coches.
Revisé las conferencias que estas empresas sostuvieron recientemente con analistas a propósito de sus últimos reportes financieros. La señal común de compañías como Foxconn, Pegatron o Inventec no es sólo que crezca la demanda de servidores de IA.
Las llamadas muestran un cuello de botella en racks completos, equipos de enfriamiento, componentes, capital de trabajo y capacidad de fabricación cercana al cliente.
Foxconn convirtió “Cloud and Networking” en más de la mitad de sus ventas y prepara el salto a Vera Rubin, la nueva tecnología de su cliente Nvidia, la empresa más valiosa de Estados Unidos.
Van a un ritmo inconcebible. Si los coches cambian de modelo cada cuatro o cinco años, estos servidores apenas completan dos años.
La propia Nvidia dice que su plataforma Rubin “potencia la inferencia” y ofrece más tokens por watt y un menor costo por token frente a su arquitectura Blackwell, presentada apenas en 2024.
Dicho en español: sus nuevos productos abaratan el servicio que Anthropic, OpenAI o Microsoft les cobran a ustedes.
Foxconn hizo explícita su esperada expansión en México, Estados Unidos, Taiwán y Vietnam.
Wistron dijo que los servidores de IA ya representan más de 95% de sus ingresos por servidores; Texas aporta todavía una fracción pequeña del volumen, mientras México apoya la producción de sistemas.
Pegatron reportó un salto anual de 84% en productos de cómputo, elevó inventarios para servidores y dijo que también tiene capacidad disponible en esa región fronteriza binacional.
Texas se convierte en el corredor de la manufactura más tecnológica de servidores de IA y México asume el centro de gravedad de la ejecución plenamente industrial.
Por eso no me extraña que FINSA iniciara ayer la construcción de un parque industrial de 92 hectáreas y 220 millones de dólares en García, Nuevo León.
Del detalle de los empleos que genera este negocio, platicamos el lunes.

