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Moderan topes a cuotas de intercambio entre bancos

Marco A. Mares | Ricos y poderosos
A 10 meses de iniciado el debate sobre los topes a las cuotas de intercambio, el Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) decidieron replantear el límite a las cuotas de bancos por pagos con tarjeta.
En términos generales puede decirse que se “descafeinó” la propuesta original de las autoridades.
La Asociación de Bancos de México, encabezada por Emilio Romano, logró que las autoridades atendieran sus argumentos y que se moderara el tope que Banxico quería imponer a las cuotas de intercambio.
Sin embargo, la propuesta de las autoridades financieras, mantiene la intención original de fijar un tope a tales comisiones interbancarias, consideradas por los banqueros, al inicio de la polémica, como un “control de precios”
Prevalece el nivel de las comisiones que actualmente se registran en el mercado, aunque con un horizonte preestablecido para su reducción.
La nueva propuesta la fija en 1.3% y prevé su aplicación gradual durante tres años y nuevas reglas para ampliar la interoperabilidad y competencia entre las redes de pago.
Luego de la consulta y análisis de los argumentos de los agentes financieros, las autoridades moderaron la reducción planteada para las cuotas de intercambio que reciben los emisores por los pagos con tarjeta de crédito, al proponer un límite de 1.30% por operación, frente al 0.60% contemplado en el proyecto anterior.
Hay que explicar que la cuota de intercambio es el monto que recibe el emisor de una tarjeta cuando se realiza un pago y forma parte de los costos asociados al procesamiento de estas operaciones.
Para las tarjetas de crédito, el nuevo proyecto establece que la cuota de intercambio no podrá superar 1.30% del monto de cada operación, pero también incorpora un segundo límite relacionado con el conjunto de las transacciones realizadas durante un periodo de 12 meses.
En ese periodo, el monto cobrado por concepto de cuotas de intercambio deberá ser igual o menor a 1.00% del monto total operado con las tarjetas de crédito, por lo que los emisores deberán cumplir tanto con el máximo establecido para cada operación como con el correspondiente al periodo de 12 meses.
Para las tarjetas amparadas por contratos distintos a los de otorgamiento de crédito, entre ellas las de débito, el nuevo proyecto establece un límite de 10.80 pesos por operación, además de un máximo de 0.30% sobre el monto total operado durante un periodo de 12 meses.
Los nuevos límites no se aplicarán de manera inmediata, ya que Banxico y la CNBV contemplan una trayectoria gradual para que los emisores ajusten las cuotas de intercambio antes de alcanzar los niveles definitivos.
La reducción gradual de las cuotas de intercambio es uno de los dos principales ejes de la propuesta de Banxico y la CNBV, junto con el fortalecimiento de la interoperabilidad entre las distintas redes de pagos con tarjeta.
Las autoridades señalaron que la disminución de estas cuotas permitirá reducir los costos asociados al procesamiento de los pagos con tarjeta y generar condiciones más favorables para su aceptación entre los comercios.
Uno de los objetivos principales de las autoridades es procurar una mayor competencia en pagos con tarjeta.
La propuesta busca atender las barreras a la competencia identificadas en 2023 por la entonces Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) en el mercado de servicios de procesamiento de transacciones domésticas para pagos con tarjeta.
Entre los problemas identificados se encuentra que las condiciones de interconexión entre las cámaras de compensación y el mecanismo para determinar las cuotas de intercambio son acordados por los participantes actuales del sistema, situación que, de acuerdo con el documento, genera ventajas para los agentes establecidos y desincentiva la entrada al mercado de potenciales competidores.
Ante ello, Banxico y la CNBV proponen establecer límites máximos a las cuotas de intercambio, facilitar la incorporación de nuevos participantes, transparentar los costos reales y comprobables dentro de las redes y establecer requisitos mínimos para garantizar la interoperabilidad.
El proyecto también busca que todas las terminales punto de venta acepten todas las tarjetas, independientemente del emisor, adquirente o de las redes a las que pertenezcan, con el objetivo de ampliar la interoperabilidad del sistema.
En el caso de adquirentes y agregadores, las nuevas disposiciones establecen que deberán recibir las solicitudes de autorización de pagos independientemente de quién sea el emisor de la tarjeta, como parte de las medidas para ampliar la aceptación de estos medios de pago.
La nueva propuesta estará a consulta hasta el próximo mes de septiembre.
Al final prevaleció el diálogo entre las autoridades y los banqueros.
Y el proyecto, que implicó un riesgo de desincentivar las inversiones, se modificó.
Al final, todos ganan, porque los banqueros aceptan los topes graduales, los agentes financieros se sujetan a una regulación más pro competencia y se preserva un sistema financiero privado sólido y competitivo.

