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Debuta el “dólar agro” en Argentina, pero prevén efecto acotado
Pese a esta medida pesistirán las consecuencias adversas con mayor distorsión de precios en la cadena de comercialización local, señalan analistas.
Una devaluación no va a solucionar el efecto que produjo la falta de agua, heladas y granizos en las economías regionales".
Ernesto Mattos, académico de la Universidad Nacional de José C. Paz
El "dólar agro" en Argentina empezó a regir este lunes con el objetivo de paliar el efecto de la sequía en el sector agropecuario que derribó el ingreso de divisas al Banco Central (BCRA), en el primer trimestre del año. El gobierno espera al menos 5,000 millones de dólares en el más corto plazo de la mano de la soya en especial pero un análisis privado refleja que las consecuencias adversas persistirán con mayor distorsión de precios en la cadena de comercialización en el mercado local y más inflación.
En un escenario donde la proyección de cosecha de soya, trigo y maíz cayó cerca de 50% (50 millones de toneladas), "en algún momento no habrá más para anticipar; ningún incentivo servirá para lo que no existe", destacó David Miazzo, economista en jefe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).
Aunque destacó que el "dólar agro" no resuelve el trasfondo del problema, Miguel Zonnaras, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba (CaCEC) explicó que "para analizar la decisión hay que partir de dos puntos: la fuerte sequía y, en consecuencia, la caída de reservas".
En ese sentido, advirtió que el daño económico en el interior del país puede multiplicarse al menos por 5, por la dependencia del empleo -directo e indirecto- del agro.
Efecto global
Lejos de los cálculos más grosos, el empresario apuntó al efecto colateral que se reflejará en "camiones, combustible, viáticos, estadías, compra de insumos en distintos pueblos del país; menos reparación de maquinaria; construcción y todos los servicios asociados". "La dinámica virtuosa del sector agropecuario en el interior del país generará un efecto inverso", apuntó Zonnaras.
En números, Miazzo confirmó que el volumen de reservas actual, en torno los 1,500 millones de dólares, alcanza para cubrir "una semana de importaciones" y, en relación al "efecto global" de la sequía, estimó que puede descontar otros 2 puntos al PIB -unos 13,000 millones de dólares-, por encima de los 20,000 millones de dólares que caerá la liquidación del agro según distintas entidades privadas, que ya descuentan entre 3 y 3.5 puntos del producto.
Aunque los analistas son cautos al calcular efectos prácticamente imponderables la proyección anticipa una pérdida superior a los 30,000 millones para este 2023. En ese sentido, un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), describe que el golpe sobre la "fábrica a cielo abierto" del campo ha sido "dramático" en cultivos, animales, recursos naturales con un "vendaval de pérdidas".
Sólo enfocando en los cultivos de soya, trigo y maíz, las pérdidas para el sector productor superan los 14,140 millones de dólares.