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Política comercial defensiva retrasa inversión y consumo duradero: FMI
Un arancel es un impuesto a las importaciones, que al encarecer los bienes extranjeros, confiere a los productores nacionales una ventaja en materia de precios.
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La incertidumbre que genera una política comercial dirigida a reducir los desequilibrios de la balanza comercial con otros países puede retrasar la inversión y el gasto en bienes duraderos, advirtieron economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Agregaron que esta política comercial defensiva, también puede provocar un desplazamiento de la inversión y el ahorro hacia otros mercados.
Al interior del blog institucional del FMI, titulado Global imbalances: Old questions and new answers, argumentaron que los aranceles y las políticas son ineficaces para abordar los desequilibrios comerciales globales y en cambio, las políticas macroeconómicas se mantienen como las herramientas más efectivas para administrar los desequilibrios.
En la actualización del blog, explicaron que “resulta más bien excepcional que alguna medidas arancelarias temporal ayude su balanza comercial”.
En contraste su aplicación genera tensiones económicas, cuando se perciben como algo más permanente.
Cuando hablan de cambios más permanentes se refieren a reformas comerciales como reducciones arancelarias mutuas o unilaterales incluidas en acuerdos comerciales.
“Los cambios de política comercial también suelen generar represalias con nuevas restricciones temporales a las importaciones, en su mayoría específicas para cada producto que son respondidas con medidas similares por parte de los socios comerciales”.
Estas represalias sirven para contrarrestar los efectos de los aranceles iniciales y suelen tener una influencia limitada en la cuenta corriente.
“En consecuencia, los cambios arancelarios se comportan empíricamente más como una perturbación global que como perturbaciones específicas de cada país, lo que atenúa sus efectos”.
Explicaron que los efectos de barreras comerciales más amplias a las importaciones y exportaciones, suelen afectar las cuentas corrientes y tienen un impacto insignificante en la balanzas comerciales.
Desplazan el ingreso a los productores
Desde septiembre del año pasado, los investigadores del FMI analizaron el efecto de los aranceles. En aquel momento comentaron que su aplicación suele desplazar el ingreso de los consumidores a los productores.
Por el contrario, explicaron que muchas de las intervenciones comerciales más poderosas no tienen que ver con los aranceles, sino con decisiones de política que no parecen tener relación alguna con el comercio.
Se refieren a decisiones fiscales, estructuras regulatorias, políticas laborales y las normas institucionales pueden influir tanto en cómo se distribuye el ingreso como en la forma en que se equilibran el consumo y la producción de los países. Sobre todo si quien los aplica es una economía de importancia sistémica.
Un arancel, precisaron en el documento complementario de septiembre del 2025, es un impuesto a las importaciones, que al encarecer los bienes extranjeros, confiere a los productores nacionales una ventaja en materia de precios. Esto puede beneficiar a ciertos sectores y proteger puestos de trabajo, reconocieron.
Pero esas ventajas tienen un costo: los consumidores pagan más por los bienes y servicios y el efecto neto es que el ingreso se desplaza de los hogares a las empresas y esta transferencia hace que disminuya el consumo total en relación con la producción.