Lectura 3:00 min
Mujeres emprendedoras avanzan en el sector inmobiliario, pero enfrentan barreras
Las emprendedoras dirigen 25% de franquicias en la red de bienes raíces del país; menor acceso a financiamiento y mayor carga de trabajo no remunerado son sus retos
La presencia femenina es una de las características más visibles del sector inmobiliario; sin embargo, a pesar de su amplia participación en la fuerza de ventas, persisten barreras estructurales que dificultan el acceso de las mujeres a la propiedad de agencias y a posiciones directivas.
De acuerdo con la firma de bienes raíces Coldwell Banker México, alrededor de 25% de las franquicias inmobiliarias en el país están encabezadas por mujeres. Dentro de la red de la compañía, esta proporción alcanza un 44% por ciento.
Te puede interesar
“Esto habla de que hay mucho interés entre las emprendedoras para tener su propia agencia y dar empleo a más mujeres”, comentó Patricia Ríos, directora comercial de Coldwell Banker México.
En entrevista para Econohábitat, la especialista explicó que las empresas lideradas por mujeres en el sector registran un crecimiento más acelerado, con tasas de hasta 20% más. Este desempeño se vincula con habilidades comerciales clave en el proceso de venta.
“Muchas tienen muy desarrollada la empatía y la resiliencia, habilidades clave en la comercialización. Esto ayuda a que las personas en busca de una casa se inclinen más por la experiencia especializada de las mujeres”, comentó Ríos.
Financiamiento, una barrera persistente
Uno de los principales obstáculos para las emprendedoras que desean iniciar o expandir un negocio inmobiliario es el acceso a créditos.
Además de las dificultades para cumplir con los requisitos de las instituciones financieras, el ahorro representa un reto considerable, en especial para aquellas mujeres que han dedicado parte de su trayectoria al cuidado del hogar o la crianza de sus hijos.
El Banco de México (Banxico) advierte sobre esta brecha en su Reporte de Estabilidad Financiera 2024. En la cartera de crédito empresarial, las mujeres representan 30.6% de los financiamientos, frente a 69.4% de los hombres. Asimismo, ellas concentran apenas 24% del saldo total.
“Existen muchas situaciones, por ejemplo, si una emprendedora quiere iniciar su propia agencia, pero ha dedicado gran parte de sus años al cuidado de su familia tiene más dificultades para poder obtener capital, por la poca historia crediticia”, explicó Ríos.
El peso del trabajo no remunerado
Otro de los retos se relaciona con la distribución del tiempo. Si bien la actividad ofrece cierta flexibilidad de horarios, la carga de responsabilidades domésticas continúa siendo un factor que influye en el desarrollo profesional.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las mujeres en México destinan en promedio 39.7 horas semanales al trabajo no remunerado, como el cuidado de la familia y las labores del hogar. En contraste, los hombres dedican 18.2 horas.
“Ese tiempo que dedican a su hogar a veces no empata con lo absorbente que puede ser un cargo al frente de una empresa inmobiliaria, que requiere más de 10 horas de trabajo presencial para la toma de decisiones”, apuntó la vocera de Coldwell Banker México.
Ante este contexto, la redistribución de las tareas domésticas, el fortalecimiento de redes de apoyo, el desarrollo de infraestructura de cuidados y la creación de esquemas de financiamiento se perfilan como elementos clave.
Ríos también destacó el papel de la capacitación para fortalecer la estructura de los procesos dentro de las empresas inmobiliarias, así como la adopción de herramientas tecnológicas “son clave para mantener fuerte la presencia femenina en el sector”.