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La expansión de la IA eleva la demanda energética de los centros de datos
Se estima que la demanda energética de la IA generativa aumentará a una tasa anual de 70% hasta el 2027, según Morgan Stanley
La inteligencia artificial (IA) es uno de los motores tecnológicos con mayor proyección económica a nivel global, pero la evolución de este segmento también exige infraestructura energética eficiente, especialmente para los centros de datos.
De acuerdo con el informe FutureScape de IDC, para el 2027 las 5,000 principales empresas de América Latina destinarán más de 25% de su presupuesto central de tecnologías de la información a iniciativas de IA.
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Esta inversión se traducirá en un incremento de dos dígitos en la tasa de innovación de productos y procesos, lo que anticipa una mayor demanda de capacidad computacional en la región.
Asimismo, investigaciones de Morgan Stanley estiman que la demanda energética de la IA generativa aumentará a una tasa anual de 70% hasta el 2027, lo que presionaría de manera directa la operación de los centros de datos.
Nuevos estándares de diseño
En América Latina, durante el 2025 se abrirán o construirán centros de datos con capacidades superiores a los 50 megawatts (MW). En este contexto, la eficiencia de los sistemas que atienden esta mayor demanda será determinante para contener el consumo energético.
Fabio Olivetti, gerente de ofertas de agua helada y alta densidad para centros de datos de Vertiv LATAM, afirmó que “en el ecosistema de la IA generativa, la eficiencia no es negociable”.
La adopción de IA generará un crecimiento sin precedentes en el consumo energético de los centros de datos, por lo que los racks especializados deben aprovechar cada watt de manera óptima.
Infraestructura flexible
Otro desafío clave radica en la variabilidad de las cargas de trabajo asociadas a la IA, ya que pueden presentar cambios abruptos en sus requerimientos de recursos, lo que genera picos de consumo difíciles de anticipar bajo modelos tradicionales.
Actualmente, algunas empresas ya enfrentan limitaciones por falta de espacio o por restricciones en su infraestructura eléctrica. Olivetti remarcó que la disponibilidad y la calidad de la energía son los principales garantes de la confiabilidad operativa, por lo que se requiere un rediseño de espacios.
Así, quienes hoy diseñan infraestructuras para IA deben tener una visión a largo plazo. Según Vertiv, la industria se prepara para un futuro en el que la capacidad computacional de un centro de datos de 1 MW pueda concentrarse en un solo rack.
“Solo mediante una arquitectura modular de energía y enfriamiento es posible transformar la incertidumbre del crecimiento en una ventaja operativa escalable y sostenible”, explicó Olivetti.