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Fumar durante la jornada laboral equivale a perder más de tres días de trabajo al mes
Fumar durante la jornada laboral reduce la productividad y genera presentismo, con pérdidas de hasta 70 minutos diarios por trabajador. Este hábito, junto con otros riesgos psicosociales, impacta económicamente a las empresas, sin embargo, una correcta aplicación de la NOM-035 puede reducirlo.
La suma del tiempo que las personas utilizan para salir a fumar dentro de su centro de trabajo se traduce en tres jornadas y media de trabajo perdidas al mes.
Fumar durante la jornada laboral para distraerse o intentar bajar los niveles de estrés no solo tiene afectaciones en la salud, también puede impactar en la productividad de las empresas. La suma de las pausas que realizan las personas para el consumo de tabaco, equivalen a perder más de tres días de trabajo al mes.
En un evento organizado por Affor Health, Zyanya Sánchez, asesora de salud y seguridad en México de Meliá Hotels International, señaló que el presentismo laboral tiene consecuencias económicas que en muchos casos son originadas por el estado de salud de las personas trabajadoras.
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La experta compartió que el presentismo se refiere al tiempo en que las personas no son productivas durante su jornada de trabajo. “Podemos tener presentismo de salud física, por ejemplo, cuando la persona tiene diabetes, hipertensión o fuma”, indicó.
En entrevista con El Economista, compartió que, en un estudio que realizaron sobre bienestar financiero en la industria hotelera encontraron que, cuando las personas fuman dentro de su jornada de trabajo se pierden 70 minutos de productividad por jornada y por trabajador.
“Por ejemplo, una persona fumadora trabaja una jornada de ocho horas, realmente está trabajando seis horas 50 minutos porque ha perdido varias sesiones por salir a fumar, 70 minutos en el día. El presentismo solo por fumar implica una pérdida de productividad”, explicó.
Si se consideran esos 70 minutos diarios, en una semana laboral de seis días se acumulan 420 minutos perdidos, es decir, siete horas. Al proyectarlo a un mes, la pérdida asciende a 1,680 minutos, equivalentes a 28 horas laborales. Es decir, se pierden en promedio tres jornadas y media de trabajo de ocho horas por fumar.
En esa línea, resaltó la importancia de cuantificar el impacto de los riesgos psicosociales. “¿Cuánto tiempo de las ocho horas de la jornada se perdieron por errores, por volver a realizar el trabajo? Al final, si la persona está cansada impacta directamente en su desempeño y eso representa 22 minutos de presentismo. La pérdida de productividad es de 1.9 millones de dólares”, detalló.
En el evento Retos de la salud mental en las organizaciones, organizado por Affor Health, Zyanya Sánchez, junto a Fernanda Cater, country mánager de Sesame en México y Mónica Rivas, directora operativa en CHKT, resaltaron la importancia de identificar los factores de riesgo psicosocial en los centros de trabajo.
Sobre ello, Anabel Fuentes Calderón, consultora de Affor Health, añadió que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya estima un retorno de inversión para las empresas que cuidan la salud de las personas trabajadoras. "Si nosotros prevenimos, por cada dólar se retornan seis de inversión".
Identificar riesgos psicosociales en el trabajo
Las expertas coincidieron en que la aplicación de la NOM-035 puede ayudar a identificar factores de riesgo psicosocial que contribuyen no solo en el presentismo, sino incluso en el índice de accidentes y rotación.
Zyanya Sánchez afirmó que la NOM-035 es una herramienta para mitigar riesgos psicosociales como el liderazgo y la carga de trabajo, proporcionando un paso a paso de atención que puede complementarse con otras certificaciones pero que en especial, se escuche a las personas trabajadoras.
En su intervención, Mónica Rivas añadió que la norma es una herramienta que permite a cada colaborador tener voz para expresar sus emociones, inquietudes y frustraciones, pero enfatizó, no solo se trata de identificar riesgos, sino de tomar acciones que se adapten a las estructuras de trabajo y las diferentes personalidades y formas de aprender de las personas.
“Es muy importante entender cómo son las personas; acoplarnos y ser más flexibles, pero con data”, además, agregó que de nada sirve medir si no se genera un impacto real, ya que eso puede provocar desánimo en los colaboradores.
Por su parte, Fernanda Cater destacó que la data es importante, pero también cómo reaccionan las empresas, pues afirmó que las áreas de gestión de personas obtienen mejores resultados cuando son más analíticas y menos reactivas.
NOM-035 es perfectible
En relación con la aplicación de la NOM-035 para prevenir riesgos psicosociales, Francisco Tornero, subdirector de sistemas de administración de seguridad y Salud de la Secretaría del Trabajo afirmó en el evento organizado por Affor Health que la norma es perfectible.
“Todavía es perfectible porque solo muestra que está pasando, pero no permite profundizar en qué lo está originando y ahí hay que hacer otro tipo de aplicación de instrumentos para poder llegar a la raíz. Solo hace como un mapeo”, explicó en entrevista con El Economista.
Mencionó que hasta ahora, la norma identifica los problemas, pero es tarea de la empresa buscar cuál es el origen del factor de riesgo detectado para así dar una solución adecuada al problema.
Agregó que puede que en el futuro la norma sea ajustada, pero por ahora es tarea de cada centro de trabajo perfeccionar los diagnósticos en función de los problemas que detectan, pues como su nombre lo indica, la NOM-035 ayuda a identificar los elementos que pueden impulsar o desencadenar situaciones que pongan en riesgo a los trabajadores.
“La NOM-035 identifica cuáles son los factores de riesgo que puedan existir mediante una categorización de muy alto, alto, medio, regular y nulo, y dependiendo de esos la empresa tiene la obligación de generar acciones de prevención para que esos factores no den pauta a un problema o enfermedad”.